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El Rey Lear de William Shakespeare decide, al inicio de la obra, dividir su reino entre sus tres hijas, pero entregándole la parte mayor a aquella que lo ame más. Al inicio de la serie Empire, Lucious Lyon (Terrence Howard), un rapero convertido en próspero empresario, decide entregar su multimillonaria empresa, Empire Entertainment a uno de sus tres hijos. Para ello deberán probarse ante él como dignos de recibir tal responsabilidad.

Es que Lyon tiene esclerosis lateral amniotrófica y le quedan solamente tres años de vida. La elección es difícil. André, el mayor de sus hijos, es también el más educado de los tres y ya integra el directorio de Empire, pero que se ve disminuido por su trastorno bipolar y su falta de talento musical. Jamal, el hijo del medio, es un talentoso cantante y compositor rechazado por su padre por ser homosexual. Finalmente Hakeem, el más joven, es una estrella en ascenso dentro del mundo del hip hop, pero también un niño malcriado y sumamente inseguro.

Para complicar las cosas, la exesposa de Lucious y madre de los jóvenes, Cookie (Taraji P. Henson, nominada al Emmy 2015 por este papel), es liberada de la cárcel tras 17 años y vuelve a la empresa para reclamar su parte del imperio.

Esa es la premisa de Empire, que esta semana estrenó en Latinoamérica su segunda temporada, que inicia tres meses después del final de la primera y en la que el drama de la familia Lyon se extiende durante otros 18 episodios.

El secreto del éxito


Empire se convirtió en un éxito de forma gradual, con sus ratings y la aclamación de la critica creciendo de a poco hasta convertirse en uno de los programas más populares de la pantalla estadounidense y trascender fuera de fronteras.

Para esto una de sus estrategias fue valerse de escenas polémicas. Por ejemplo, en el segundo episodio de la primera temporada, un borracho Hakeem Lyon insulta a Barack Obama, acusándolo de "vendido" y afirmando que los blancos lo votaron para sentirse "menos racistas". Estas declaraciones terminan en internet, obligando a su padre de la ficción a pedirle disculpas por teléfono al presidente, con quien se trata por el primer nombre.

Pero también se hizo exitosa por sus personajes principales, la dupla de Lucious y Cookie Lyon. El personaje de Howard es el "villano" de la serie, por forzar a sus hijos a enfrentarse entre sí y por otras razones que conviene no develar. Pero también cumple con el rol de padre cariñoso (en ocasiones) y, cuando se enfrenta a sus rivales comerciales en el mundo del espectáculo, es inevitable ponerse de su lado.

Por su parte, Henson brilla como Cookie, una mujer dura, agresiva y descarada, que no tiene miedo de decir lo que piensa y hacer lo que deba hacer para reclamar su parte del negocio. No obstante, también pretende lo mejor para sus hijos, más allá de que sus 17 años de ausencia no hayan sido positivos para generar una relación.

A pesar de que tiene varios rasgos de una típica telenovela, con hijos ilegítimos, secretos familiares, enfermedades repentinas y triángulos amorosos desparramados a lo largo de toda su trama, Empire tiene elementos que la hacen más compleja. El contexto en el que transcurre la serie le asigna también una mirada al asunto racial en un país que aún experimenta diferencias entre blancos y negros.
Además, la historia de la familia Lyon también es un giro a la trama del "sueño americano" que habitualmente puebla los productos culturales producidos en Estados Unidos.

Todo esto vuelve a Empire más atractiva que la típica historia romántica que se relata en una telenovela tradicional. También la hacen más lineal, algo influenciado por el acotado número de episodios que integran cada temporada (doce en la primera y dieciocho en la segunda) en comparación con el género.

A pesar de un comienzo tibio, con los primeros episodios mostrando algo pero no todo de lo que la serie tiene para dar, Empire se hace adictiva a medida que la historia de los Lyon comienza a avanzar, los tres hermanos a pelear y la pareja de Cookie y Lucious a retomar su vieja relación.

También ayudan el ritmo frenético de la serie y la espectacularidad de las locaciones en las que se filma. La riqueza y el poder de los Lyon se reflejan en sus posesiones y en el lujo de los lugares que frecuentan, pero el pasado también está presente y los lugares menos agradables de Nueva York y Filadelfia son el escenario en el que el drama de este imperio musical transcurre.

Empire también cuenta con la presencia de varios actores y músicos invitados, un desfile de estrellas que son un atractivo en sí mismo. Courtney Love, Naomi Campbell, Chris Rock, Pitbull, Lenny Kravitz y el rapero Snoop Dogg son algunos de los artistas que han interactuado con la familia Lyon.

En este momento, la cultura afroamericana y el hip hop particularmente parecen estar de moda en el mundo audiovisual estadounidense, como también reflejó el éxito sorpresivo de la película Straight Outta Compton, que en estos días se exhibe en Montevideo como parte del Festival de Cine de Movie. Empire se erige como la versión televisiva de ese boom, con una historia que gira en torno a uno de los géneros musicales más populares del momento y un drama familiar que combina el teatro shakespereano con la tradición de la telenovela.
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