La afirmación de que actualmente no tiene sentido separar entre “alta cultura” y “cultura popular” ya no sorprende ni escandaliza a nadie, y no solo eso, sino que incluso puede llegar a estar mal visto querer jerarquizar entre expresiones o rasgos culturales. Son muchos los responsables de que esta realidad sea así, y Mario Vargas Llosa ha querido en su último ensayo, simplemente arremeter contra todos ellos. La banalización de las artes y las letras, dice el autor, terminará arrojando la cultura a su fosa.
Un interesante intento fallido
Mario Vargas Llosa ensaya una crítica a la civilización cultural absorbida por el espectáculo que impera en nuestros días. El peruano intenta captar “el espíritu de nuestro tiempo” pero su obra es poco exhaustiva