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"Hi-Yo Silver!” debe ser, probablemente, el grito de cabalgata más popular en la historia de la ficción, compartiendo el podio con los llamados al Rocinante de Don Quijote y al Tornado de El Zorro. Es posible también que a pesar de que muchos conozcan al dueño de este fiel corcel, jamás lo hayan visto galopar en pantalla.

Es que el Llanero solitario es un héroe americano que vio sus orígenes en la radio antes de saltar a las cámaras. Creado en 1933 por George Trendle, el justiciero enmascarado ha sido encarnado múltiples veces, tanto en cómics como en la televisión y en el cine.

A partir de hoy los espectadores uruguayos tendrán la oportunidad de ver una nueva versión del justiciero, esta vez de la mano de los estudios Walt Disney Pictures y con la producción de Jerry Bruckheimer, responsable de la saga de Piratas del Caribe y películas como Bad Boys y La Caída del Halcón Negro.

Para ir a ver El llanero solitario no se necesita un conocimiento previo del personaje ya que estamos ante una nueva historia del origen de un héroe, esas que tanto parecen gustarle a Hollywood en los últimos años.

El relato narra los orígenes del Llanero solitario con algunas diferencias en comparación con sus previas encarnaciones, aunque manteniendo los rasgos más clásicos del mito.

El film es contado desde el punto de vista del nativo-americano Tonto (conocido en idioma español como Toro) –interpetado por Johnny Depp– quien se encargará de guiar a su kemosabe (fiel amigo en dialecto indígena) John Reid (Arnie Hammer), en el camino a convertirse en un héroe. En esta adaptación, Reid pasa de ser un oficial de la ley a ser caracterizado como un abogado que deberá aprender que la justicia no sólo está en los libros. Reid se pondrá una máscara negra y montará su caballo blanco llamado Silver (Plata en español) e intentará junto a Tonto hacer justicia y llevar a los forajidos ante la ley en forma épica.

Un camino sinuoso

El film significa el reencuentro entre ya dos viejos colegas del cine, al ser la quinta colaboración entre el director Gore Verbinski y Depp, quienes ya trabajaron en la popular franquicia de Piratas del Caribe y en el excelente western animado Rango, también dirigido por Verbinski.

Pero antes de que Depp pudiera cabalgar junto al Llanero, la película sufrió varios contratiempos a nivel de producción. Desde su comienzo de producción en 2009, el filme padeció problemas de presupuesto que casi lo llevan a una cancelación prematura.

Entre los primeros anuncios realizados por Disney, se conoció que Depp interpretaría al reconocido nativo alrededor de 2008. A partir de ese momento, el film entró en un espiral de problemas que involucraron la re-escritura del guión y una complicada búsqueda de director.

En 2011, Disney anunció que la producción de El Llanero Solitario se retrasaría debido a problemas de presupuesto anunciados por el CEO de la compañía, Bob Iger. De esta forma, el estudio y el equipo de producción tuvieron que limitar su propuesto originalmente asignado y Verbinski, Bruckheimer, Depp y Hammer redujeron el 20% de sus salarios para reducir el costo total de la película.

Finalmente, las posibilidades de recuperar la inversión original se concretaron y el estudio decidió seguir adelante con la idea de contar las aventuras de Tonto y el Llanero por el lejano Oeste.

Si bien la obra ha recibido críticas negativas y su desempeño en la taquilla estadounidense fue decepcionante para los estudios, el espectador debe tratar de darle una oportunidad a este western de escala monumental.

Verbinski no es ajeno al proveer a su cine de acción con numerosas secuencias de entretenimiento que remiten al mejor humor físico de los Tres Chiflados o incluso de los Looney Tunes. Por eso no sería raro esperar ver ecos del entrañable pirata Jack Sparrow en este nuevo trabajo actoral de Depp. Si este argumento no es suficiente, basta con permitir que el encanto de la estrella, en la que cae gran protagonismo de la cinta, sea razón suficiente para embarcarse en una aventura de dos horas y media por el desierto.

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