Desde que tenía 6 años, el mundo de Yolanda García se sumió en el silencio debido a una enfermedad. Ahora, a sus 54 años, el único mecanismo para comunicarse es el lenguaje de señas, desconocido para la mayoría de la gente.
Una aplicación para un mundo más inclusivo
Vibrato, desarrollada por un joven ecuatoriano, permite a las personas sordas escribir frases cortas, tenerlas archivadas y mostrarlas a personas que no conocen el lenguaje de señas