ver más

Sebastián Casafúa es un nombre que se relaciona con bandas que trajeron el sonido del posgrunge a la escena montevideana de principios del 2000. Sus grupos, Kirlian y Psimio, conformaron una camada que no sobrevivió al cambio de década. Pero lo que sí se mantuvo fueron las ganas de seguir haciendo música.

En el caso de Casafúa, esas intenciones se plasmaron con su primer disco solista, Las causas del siniestro.

Este, según su autor, es un proyecto que responde a una evolución natural de sus raíces musicales, y que debe más a los famosos Unplugged que han hecho varias bandas, que a la herencia de cantautores uruguayos. “Lo veo más como un disco que está pensado desde una posición más rockera”, dijo Casafúa a El Observador.

Las causas del siniestro sí es un disco acústico, pero con una dualidad “agridulce”. “Es medio oscuro en cuanto a temáticas. Las canciones son musicalmente muy dulces, tienen una estética de tranquilidad y dulzura, tanto así que me cerraba que fueran compensadas con algo agrio”, explicó el músico.

Esa crudeza buscada fue canalizada a través de historias con personajes perdedores y cuasi villanos. Uno, Pete Best, se destaca.

Best supo ser el primer baterista de The Beatles antes de ser reemplazado por Ringo
Starr. “Lo tenía presente como un personaje más caricaturesco que otra cosa”, contó Casafúa. “Era una representación de la frustración o de la mala suerte. Creo que en algún punto los que hacemos música y seguimos peleándola nos sentimos un poco Pete Best”.

Pero la canción El gospel de los que no creen en nada no es una oda a Best, sino una historia de venganza. “Me resultaba gracioso escribir una historia en la cual Best después de todos estos años demostrara que durante todo este silencio no estaba inactivo, sino que estaba ideando una invasión de cosas extrañas. Es una imagen, una tontería de cine catástrofe”, explicó.

Pero Pete Best no es la única conexión con The Beatles. Este disco conforma una trilogía involuntaria de relaciones con la mítica banda: el productor fue Max Capote, ávido fan de la banda y fue a través suyo que consiguieron que el álbum fuera masterizado en el legendario estudio Abbey Road.

El ingeniero Alex Wharton –que acaba de trabajar en el último disco de My Bloody Valentine, y trabajó junto a Radiohead y My Chemical Brothers– fue el responsable de masterizarlo.

“Uno supone que un tipo que trabaja a ese nivel no te va a prestar atención. Y sin embargo, no. El tipo me escribía y me mandaba los temas para ver si estaba conforme con el trabajo”, contó el músico.

Hoy en Bluzz Bar, Casafúa se presentará con sus canciones, acompañado por Daniel Noble en guitarra y Gonzalo Silvera en teclados. “De a poco el show en vivo se va acercando al formato del disco”, afirmó.

Si bien no pretende volver al formato banda, sí ensamblará una en un futuro para darle versatilidad al show y sonar “más rock”. “Al proyecto lo veo más como el disco de Soda Stereo Comfort y música para volar: electroacústico con ciertos toques de rock y batería, pero con cierta suavidad. Ese es el formato ideal para mí”, concluyó.

Seguí leyendo