Una noche entre lo previsible y la sorpresa
La premiación de los Grammy se mantuvo en su tenor tradicional y premió a Sam Smith, un artista nuevo que combina pop y soul
A la Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación no suele gustarle mucho lo nuevo. Es por eso que, luego de anunciados los nominados a la edición 57º de los premios Grammy, estaba cantado que Sam Smith, artista inglés de soul pop, iba a ser uno de los grandes favoritos y una apuesta segura por parte del jurado. Con seis nominaciones, el joven de 22 años se llevó cuatro gramófonos: Canción y Grabación del año, Mejor artista nuevo y Mejor álbum de pop vocal.
Es imposible no comparar a Sam Smith con Adele. Si bien se trata de resultados diferentes, tienen varios denominadores en común en su música. Son ingleses jóvenes que cantan desde el corazón roto con una fusión entre soul y pop, combinando arreglos orquestales con una producción más moderna.
En 2012 con su segundo disco, 21, Adele logró llevarse seis Grammy: Álbum, Canción y Grabación del año, más Mejor performance pop solista, Mejor video musical y Mejor álbum de pop vocal. Con ese precedente, Smith tenía las de ganar y así fue.
Sin embargo, en parte su logro –rotundo para un artista nuevo– está teñido de controversia. Hace poco trascendió que su premiado tema Stay With Me incluye al músico Tom Petty en sus créditos. Resulta que esta canción es demasiado similar a su tema I Won’t Back Down y, en lugar de demandarlo por plagio, el asunto fue arreglado en la interna.
Petty se mostró comprensivo y aclaró que se trató de un “accidente musical”: “Todos mis años como cautautor me han demostrado que estas cosas pasan”, aclaró en un comunicado.
Esta estrategia no es para nada nueva. De hecho, The Rolling Stones incluyeron a KD Lang en su tema Anybody Seen My Baby? y The Verve tuvo que hacer lo propio con Mick Jagger y Keith Richards en su hit Bitter Sweet Symphony.
Las sorpresas
Quienes apostaron a que Beyoncé se llevaba el premio al Álbum del año perdieron atrozmente. Fue Beck con su Morning Phase que se alzó como ganador y acumuló en la noche tres premios. Este sorpresivo hecho hizo que Kanye West intentara repetir el infame discurso que hizo en los Video Music Awards de MTV en 2009 y reclarmara el premio para la cantante. No lo hizo durante la transmisión pero sí se quejó en una entrevista con el canal E! Entertainment.
Aquí vuelve a destacarse la falta de riesgo del jurado. Se eligió un disco que muestra la madurez de un músico con baladas acústicas y melancólicas, con un sonido que hace directa referencia a su álbum Sea Change de 2002. Cuando Beck despuntaba su talento en el ámbito más “alterativo”, fue evadido por el gramófono, y este disco, aunque excelente, representa la pata más conservadora de la música de 2014.
Tanto Beyoncé como Pharrell y la cantautora Rosanne Cash (hija de Johnny Cash) ganaron tres premios.
Otra sorpresa fue la aparición de Barack Obama, quien ofreció en el medio de la ceremonia un discurso en repudio de la violencia doméstica. Le siguieron las emotivas palabras de Brooke Axtell, sobreviviente de abuso y la interpretación de Katy Perry de su tema By the Grace of God. Sin embargo, no se demoró en notar el doble discurso: al menos tres artistas nominados en esta ceremonia fueron acusados de violencia de género.
Avalancha de shows
Históricamente, la ceremonia intenta crear lo que llaman “momentos Grammy”, donde emparejan a artistas para que creen magia sobre el escenario. La mayoría de las veces no lo logran y esta vez no fue la excepción.
El domingo hubo en total 23 presentaciones en vivo en una transmisión que duró tres horas y media. El tono general fue la monotonía de la balada, a pesar de esto, un puñado de artistas logró destacarse.
Los grammy en vivo
AC/DC
Los veteranos roqueros, con el baterista Chris Slade reemplazando al problemático Phil Rudd, abrieron la ceremonia con un excelente show. Por buena parte de la ceremonia fueron la mejor presentación de la noche.
SIA Y MADONNA
Las cantantes ofrecieron las dos presentaciones más destacadas en lo visual. Sia tuvo a la pequeña bailarina Maddie Ziegler y a la actriz Kristen Wiig interpretando la famosa coreografía, mientras que Madonna se inspiró en la tauromaquia para realizar el debut en vivo de su nuevo tema Living for love.
LAS VOCES
La presencia de Beyoncé sobre el escenario fue guardada para el final y con razón: deslumbró con su interpretación del gospel Take My Hand, Precious Lord. Pero no fue la única. Annie Lennox tuvo que acompañar al novato Hozier en su hit Take Me to Church. La inglesa transformó esta canción en una versión de I Put a Spell on You y todos se olvidaron de Hozier. Y por último, la cantante de country Miranda Lambert trajo el ímpetu más roquero con una versión de su tema Little Red Wagon.
COLABORACIONES
La unión de artistas disímiles que más funcionó fue una creada por los mismos músicos. Rihanna, Paul McCartney y Kanye West se unieron para el debut del tema FourFiveSeconds, en lo que fue un momento alto. Le siguieron los ingleses Ed Sheeran y Jeff Lynne de Electric Light Orchestra y su versión del hit de 1975 Evil Woman.