El sueño de la paz en Colombia parece hoy más cerca de lo que nunca ha estado durante el último medio siglo. El histórico anuncio esta semana del presidente Juan Manuel Santos, ordenando el cese al fuego definitivo y dando por concluido el conflicto con la guerrilla de las FARC, abrió un halo de esperanza que habrá de cristalizar o volver a sombras seculares con el plebiscito del 2 de octubre.
Ese día los colombianos acudirán a las urnas para refrendar o rechazar los acuerdos alcanzados con los guerrilleros en La Habana. Las últimas encuestas daban una clara victoria al No. Pero es de esperar que el impulso que la reciente noticia ha dado a la campaña del Sí, y el entusiasmo con que ha sido recibida por muchos colombianos, pueda revertir esa tendencia.
Una oportunidad a la paz
El anuncio del fin de las negociaciones con la guerrilla podría cambiar la historia