Una voz mundial que la vida apagó
Con cientos de millones de discos vendidos y varias canciones indelebles, Whitney Houston murió a los 48 años; fue la intérprete femenina de mayor alcance global en la historia de la música pop
Son muchos los nombres que en Estados Unidos se mencionarían a la hora de buscar una referencia definitiva para el género rythm n’blues. Pero lejos del público especializado y cerca del inexperto, ese que define qué es popular y qué no, esa variedad no sería tan diversa. Es que, de todas ellas, la que a más lugares llegó con su voz fue Whitney Houston, quien este fin de semana cumplió una vez más la ley del artista maldito.
Fue de todas las intérpretes la más exitosa en la tabla de los números, a pesar de que la luz en su carrera se hiciera cada vez más intermitente pasados los noventa. La muerte de la cantante nacida en Newark, Nueva Jersey, quien entre otras cosas inmortalizó la versión de I will always love you y llegó a su pico máximo de fama a principios de los años noventa con la película El guardaespaldas, fue declarada muerta alrededor de las 4 de la tarde de Los Angeles, después de que los paramédicos y personal del 911 lo confirmaran en su habitación del hotel Hilton Beverly Hills. Hasta ayer a la tarde no se conocía el motivo exacto de su muerte, aunque los detectives del lugar no habían encontrado hasta el momento señales de agresión física.
La cantante –que editó su último disco en 2009– había llegado hasta allí para estar presente en la ceremonia de los premios Grammy, en la que había triunfado varias veces. Se llevó seis de esos premios a lo largo de una carrera en la que no conoció el segundo puesto, ya que todos los discos que editó – siete en total– fueron número uno en algún momento.