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"Comemos pasto porque no hay comida”, dice a la cámara un niño de Sudán del Sur, antes de que enfoquen sus manos que arrancan algo parecido a tréboles y los colocan en un recipiente metálico. Después con un machete cortan y aplastan el alimento. “Sueño con volver a la escuela y con que mis padres me vengan a buscar”, dice una niña rubia que vive en un campo de refugiados en Irak. Son apenas dos historias sin nombre que representan a un universo entero: el de los 15 millones de niños que este 2014 estuvieron involucrados en conflictos, según información que divulgó este lunes la agencia de la ONU para los menores de edad, UNICEF.

Con tantas crisis agudas y en parte desconocidas, 2014 fue de “horror, miedo y desespero” para millones de niños en todo el mundo que se vieron expuestos a la violencia y sus consecuencias, describió la agencia. En algunos casos, los menores fueron involucrados de modo directo en los combates, forzados a convertirse en soldados. En otros, fueron víctimas pasivas.

“Nunca en años recientes había habido tantos niños víctimas de una brutalidad así”, se lamentó en un comunicado el director ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake. Algunos murieron mientras estaban en clase, otros cuando dormían en sus camas. Millones quedaron huérfanos, otros fueron secuestrados, torturados, violados o vendidos.

Los números, aunque siempre fríos, impresionan: 230 millones de niños viven en países afectados por conflictos armados, los 15 millones más expuestos son los que están en República Centroafricana, Irak, Sudán del Sur, Palestina, Siria y Ucrania.

El video que hoy divulgó UNICEF –por ahora solo disponible en inglés– comienza con la historia de una madre de , país donde se cumplen dos años de una crisis que combina milicias, credos y grupos políticos y que tiene la forma de la violencia más cruenta, con ataques con machetazos, incendio o golpes fatales. Ante la falta de seguridad en las ciudades, muchos se refugiaron en bosques durante semanas. “Cuando estábamos arriba del árbol, tres milicias bajaron de la montaña”, relata la mujer joven. “Llegaron a nuestro refugio y mi esposo salió con Alexis. Se le acercaron y le dispararon en el brazo. La bala también dio en la mandíbula de Alexis”, cuenta, mientras se ve al niño con la cabeza vendada.

Alexis es uno en 2,3 millones en su país. Con todo, se puede decir que tiene suerte, pues se estima que unos 10.000 menores de edad fueron reclutados por grupos armados en 2014 allí. Los niños muertos y mutilados en 2014 fueron 430, tres veces más que el año anterior.

Cuatro son las crisis que destaca la agencia de los niños. Además de Centroafricana, se refiere a Gaza, Siria y Sudán del Sur.

Gaza fue una crisis que se desbordó este año con los ataques de Israel al enclave luego de tensiones. El saldo de los fueron 538 niños muertos y más de 3.370 con heridas de guerra, lo que suele ser más grave de lo habitual: metralla, fracturas, mutilaciones. Cerca de 54.000 quedaron sin hogar.

Siria se vuelve a mantener como el conflicto más grande en curso. Hay 1,7 millones de niños refugiados pero eso es relativamente poco, pues los afectados son 7,3 millones. La guerra encontró a muchos niños en su vida habitual y les puso fin. La ONU registró al menos 35 ataques a escuelas en los primeros nueve meses de 2014. Entre libros fallecieron 105 niños, otros 300 quedaron heridos.

El ébola, ese enemigo silencioso que también mata a su paso, es la otra gran crisis de 2014. Se estima que unos cinco millones dejaron de ir a clase luego de que se cerraran las escuelas en Sierra Leona, Liberia y Guinea. Además de víctimas directas del virus, otros miles quedaron huérfanos. Por ejemplo, en una ciudad de Liberia un vocero de UNICEF informó que había 50 niños que se quedaron sin padres a causa de la epidemia.

Las crisis olvidadas

La de es otra olvidada pero igualmente tremenda: se calcula que 235.000 menores de cinco que sufren malnutrición severa. Hay más de 750.000 niños desplazados y 320.000 viven como refugiados. Los niños soldados son aquí más que en Centroafricana: cerca de 12.000.

Pero la lista de conflictos graves y dejados de lado no termina aquí. Incluye a Afganistán, República Democrática del Congo, Nigeria, Paquistán, Somalia y Sudán, todos países donde las guerras están instaladas desde hace años.

“La violencia y el trauma hacen mucho más que lastimar a un niño, minan la fortaleza de toda la sociedad. El mundo puede y debe hacer más para lograr un mejor 2015 para cada niño. Por cada menor que crece fuerte, seguro, sano y con educación, es un chico que puede contribuir a su futuro, al de su familia, de su comunidad, de su país y, por supuesto, al porvenir de todos nosotros”, concluyó el director de UNICEF, Lake.

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