Tras la muerte del criminal nazi Erich Priebke, el abogado de la familia, Paolo Giachini, dio a conocer una entrevista inédita en la que intenta lavar la imagen del ex oficial, informó Infobae.
Tras la muerte del criminal nazi Erich Priebke, el abogado de la familia, Paolo Giachini, dio a conocer una entrevista inédita en la que intenta lavar la imagen del ex oficial, informó Infobae.
Priebke fue uno de los responsables de la muerte de 335 italianos y 75 judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Los hombres fueron fusilados por los nazis en las Fosas Ardeatinas el 24 de marzo de 1944 en represalia por la muerte, el día anterior, de 33 soldados alemanes en un atentado de los partisanos en la romana Via Rasella.
"El atentado fue organizado para conseguir una represalia por nuestra parte que a su vez desatara una revolución entre los vecinos de Roma, algo que no sucedió", se justificó Priebke.
En el video, el ex capitán de las SS dice que de haberse resistido al ataque, hubiese sido también ejecutado.
Relata que el encargado de organizar el ataque les indicó que era "una orden de Hitler" y que quien no participara sería fusilado.
El video culmina con la frase que Priebke leyó durante la audiencia en 1996 ante el tribunal militar de Roma. "Siento desde lo más profundo del corazón, la necesidad de expresar mis condolencias por el dolor de los familiares de las víctimas", dijo.
Tras el conflicto bélico, el nazi escapó a la Argentina y se radicó en San Carlos de Bariloche. Allí vivió más de 40 años hasta que fue descubierto y enviado a Italia en 1994. Desde que se fugó desde Europa hasta su deportación a Italia para ser enjuiciado-, vivió como un ciudadano más en Bariloche, hasta que un periodista de una cadena de TV norteamericana lo entrevistó por la calle.
Desde que falleció, hace una semana, se ha desatado una batalla legal internacional, ya que ninguno de los países donde vivió quiere recibir sus restos. Argentina, fue el primer país en negarse a recibir sus restos. Similar decisión fue tomada por las ciudades europeas de Roma y Berlín, aunque se espera una acuerdo para concretar su sepultura.