El Resto de Nosotros dice que no suena a nada más que a El Resto de Nosotros, sin embargo es difícil no tentarse y pensar que, por su integración, algunos sonidos de La Trampa y Los Traidores deben sobrevivir.
El Resto de Nosotros dice que no suena a nada más que a El Resto de Nosotros, sin embargo es difícil no tentarse y pensar que, por su integración, algunos sonidos de La Trampa y Los Traidores deben sobrevivir.
Lo cierto es que luego de escucharlos ensayar algunos minutos, la banda definitivamente tiene su identidad musical pese a estar liderada por Alejandro Spuntone, exvocalista de La Trampa y Víctor Nattero, exguitarrista de Los Traidores.
En el estudio, ubicado en Paraguay y Galicia, y donde ensayan unas cuatro o cinco horas diarias, Spuntone recuerda que los primeros contactos con miras a una formación estable se dieron en el 2011. La idea fermentó a lo largo de 2012 y este 2013 ha sido el año de su integración definitiva.
“Con Ale nos conocemos hace tiempo”, dijo Nattero, “es un tipo que admiramos mucho y con el que tenemos bastante en común así que pensamos simplemente ‘¿por qué no?’. Probemos armar una banda paralela a las que teníamos en aquel entonces y comenzamos a trabajar”. Spuntone agregó que se conocieron por 1993. “Víctor tenía una banda que se llamaba La Mala Sangre y yo estaba arrancando en La Trampa, pero aparte de eso no habíamos hecho muchas cosas juntos. Solo toqué en la Sala Zitarrosa y en Espacio Guambia pero como invitado con Los Traidores”.
Las dudas sobre si existiría química se disiparon rápidamente en sus primeros ensayos.
Consultado sobre su sonido, Spuntone afirma que es imposible separarse de las dos bandas que los hicieron conocidos. “Creo que lo que le da la magia es que están fusionados. Yo estuve 17 años cantando con La Trampa y él (Nattero) tocando la guitarra con Los Traidores durante bastante más, entonces mi voz está muy identificada y su guitarra también. La idea nuestra es sumar estas dos cosas y se está logrando. Nunca renegamos de lo que hicimos, estamos buscando el camino en el medio”.
Nattero agrega: “En poco tiempo, hemos logrado darle una identidad a esta banda a pesar de los roces que tienen con las otras dos”.
Componiendo
Spuntone no componía las letras de La Trampa. Esa función era llevada adelante, en su mayor parte por Garo Arakelian. Sin embargo, ahora tomó lápiz y papel y compuso tres canciones hasta el momento.
“En La Trampa no me sentía como para llegar a la altura de escribir y creo que este proyecto me liberó. Creo que utilicé la experiencia que aprendí de un gran compositor como Garo, que tenía un listón bien alto para largar algo cuando consideraba que valía la pena mostrarlo”.
Hoy el objetivo de El Resto de Nosotros es similar al de una banda cuyos integrantes no llevan décadas en los escenarios: difundir la música de la banda, pasarla bien y, si es posible, vivir de la música.
Con ese tiempo en su espalda, Spuntone dice: “Quizá no tenemos el mismo tipo de energía que en aquellos inicios pero que ahora es diferente. Este proyecto nos ha hecho recobrar mucho de lo que teníamos cuando arrancamos: ganas, incertidumbre y adrenalina. Con los años te vas acostumbrando a los festivales, a los teatros y los espectáculos llenos pero, la verdad, también está bueno arrancar de cero”.
Mirando atrás, mirando adelante
Hoy, en su primera presentación en vivo, la banda repasará temas de viejos tiempos y algunos de los 13 temas nuevos. La referencia a las bandas que dieron origen a El Resto de Nosotros es por “una cuestión de respeto”, según Spuntone. Igualmente, admiten que, con el tiempo, estas referencias irán desapareciendo. “No es un borrón y cuenta nueva”, acota Nattero.
“En algunos años, mucha gente va a decir ‘yo estuve ahí’. Como el día de los siete goles de Morena en que parece que había tres estadios llenos”, termina a las risas Spuntone.