Villamide: “Es inevitable ser más transparentes, pero no podemos hacernos el harakiri”
El asesor y consultor de cámaras inmobiliarias destacó que se debe poner énfasis en la negociación previa a un tratado de intercambio de información con Argentina. También señaló que el “corralito cambiario” ya paró inversiones argentinas en el país
El asesor y consultor de cámaras y empresas inmobiliarias, Julio César Villamide, dijo a El Observador que Uruguay tiene dos “problemas” vinculados con Argentina: el pedido de intercambio de información tributaria y el “corralito bancario” que asegura rige en el país vecino. Villamide es director responsable de la revista Propiedades, especializada en el sector de la construcción y la industria inmobiliaria.
Si no se llega a ese punto es inviable firmar un tratado, agregó el consultor. “El gobierno argentino no es serio y por lo tanto con un gobierno que no es serio no se puede hacer un tratado en el que se implique inversiones por miles de millones de dólares en Uruguay”.
El acuerdo debe tener cláusulas que dejen a resguardo a Uruguay en caso de que haya cambios importantes en la fiscalidad argentina que tiendan a neutralizar ese tratado para evitar la doble tributación, agregó. “Sin eso no se puede discutir otra cosa”, indicó. “Bajo las actuales condiciones de fiscalidad y el absoluto desprecio por las normas internacionales que tiene el gobierno argentino es imposible firmar un tratado porque sería meternos en la jaula de los leones sin nada en la mano”, dijo. Corralito ya causa efectos
El otro “problema” que consideró Villamide es el de las dificultades que existen en Argentina para comprar dólares luego de que el gobierno controlara las operaciones. “Eso tiene un impacto inmediato sobre el mercado inmobiliario en la medida que la gente que ha comprado y está pagando tiene una dificultad para acceder a la moneda en que se hizo la transacción”, comentó.
El consultor sostuvo que esa situación genera un efecto psicológico debido a la ansiedad por tener dólares, y para el que los tiene, porque le cuesta desprenderse de ellos sin saber cuándo ni a cuánto los va a recuperar. “Esa política de restricción en la operativa cambiaria normal en Argentina tiene un impacto inmediato y fuerte sobre el mercado inmobiliario uruguayo y de su país”, indicó.
Al respecto, agregó que esa medida ya causó efectos en Uruguay, donde se han detenido inversiones de desarrolladores argentinos que estaban proyectando edificios en Montevideo para vender en su país. “Eso ha quedado un poco stand by hasta ver qué es lo que pasa, si efectivamente este corralito cambiario se va a sostener por un años como se rumorea o es una cosa circunstancial que en algunas semanas o después de que se conozca el nuevo equipo económico pudiera desarmarse”, comentó.
El peso inversor argentino
Villamide expresó que el peso de las inversiones inmobiliarias argentinas en Uruguay es “importante”, destacándose Punta del Este y Colonia, y resaltó que en los últimos meses en Montevideo se “incrementó notablemente”. A nivel comercial, sostuvo que desde 2007 hubo un crecimiento de participación argentina en el sector agropecuario y de aquellas dedicadas a servicios inmobiliarios y turísticos.
El consultor señaló que una mala negociación uruguaya en un tratado de intercambio de información, puede generar una salida de capitales argentinos hacia otros destinos que sean más “opacos” para la fiscalidad de ese país. Muchos de esos destinos están “instalados en EEUU o en las propias narices de los países de la OCDE”.
“Los “paraísos fiscales” que nombró Sarkozy en su discurso representan según un estudio reciente el 0,04% del dinero que se mueve por fuera del sistema oficial en el mundo”, comentó Villamide.
“El problema claramente no es Uruguay”, indicó. “Pero estamos aquí, no nos podemos mudar, el país está creciendo sobre la base de actividades en diversas áreas, no solamente en el sector inmobiliario y el turismo, por lo que creo que hacer un tratado tendrá su impacto pero no va a ser un desastre”.
Para que eso no suceda, Villamide destacó que de firmarse el acuerdo los argentinos con fondos en el país deben tener la certeza de que no van a tener que pagar el impuesto en su país por lo ya están pagando en Uruguay, que podrán declarar sus capitales en Argentina sin que eso signifique ningún problema fiscal, y saber que esos activos que tengan en Uruguay no van a estar sujetos nunca a la acción de ningún gobierno argentino, sino que van a estar en jurisdicción uruguaya.