La historia Aviones no difiere demasiado de la Cars original. Ya prevenidos estéticamente de que nos encontramos “en el mundo de Cars”, nos instalamos en una historia ya vista muchas veces: Dusty, un avioncito fumigador, aspira a mejores cosas que andar sobrevolando eternamente los verdes campos. Por ello participará en Alas Alrededor del Mundo, una legendaria carrera de aviones que da la vuelta al planeta. Obviamente, como en toda historia de superación y de alcanzar los sueños –esto es un subgénero tan estadounidense que hasta hay un término para referirse a los protagonistas como Dusty: underdog–, sabemos que logrará lo que pretende. El asunto está en que la película consiga que disfrutemos el viaje del protagonista. Esto se logra, con reservas.
Volando bajo
La película Aviones es como Cars, pero en el aire, diría alguien de juicio rápido, y no estaría demasiado equivocado