YouTube anunció que los videos de desafíos virales que impliquen riesgos para los usuarios no tendrán lugar en la plataforma. y modificó sus políticas: agregó la prohibición de videos que contengan "
YouTube anunció que los videos de desafíos virales que impliquen riesgos para los usuarios no tendrán lugar en la plataforma. y modificó sus políticas: agregó la prohibición de videos que contengan "
La plataforma dio dos meses para que los usuarios revisen y eliminen el contenido relacionado a la nueva política, de lo contrario, YouTube lo eliminará.
Estos son los diez más peligrosos que se compartieron:
Consiste en salir de un auto en marcha bailando la canción In my feelings, de Drake. Lo popularizó el humorista estadounidense Shiggy. En EEUU este reto se cobró varios heridos.
El reto implica echarse agua hirviendo o beberla. Aunque escapa al sentido común, muchos lo practicaron y sufrieron quemaduras muy graves. Al menos una muerte fue reportada por la prensa.
El llamado “Ice and salt challenge” consiste en ponerse sal en la piel y presionarla con hielo. El resultado es una quemadura que debe exhibirse como un tatuaje. Se popularizó en 2017.
El preservativo debe ser introducido por la fosa nasal y debe ser aspirado para luego ser expulsado por la boca. Autoridades sanitarias tuvieron que advertir de posibles peligros de asfixia.
La ingesta de cápsulas de detergente de lavavajillas también se convirtió en un reto viral, a pesar del riesgo por intoxicación que supone.
Primero se puso de moda comer un cactus; luego se dobló la apuesta y empezó a rociárselo con alcohol para introducirlo en la boca prendido fuego.
La gente intenta realizar tareas cotidianas con los ojos vendados, como en la película de Sandra Bullock. El youtuber Jake Paul se grabó mientras conducía a ciegas. El video fue eliminado inmediatamente.
Consiste en hacerse una foto o un video a la máxima altitud posible. El reto se puso de moda entre los jóvenes rusos y pronto se extendió al resto del mundo. Varias personas han muerto en el intento.
Los usuarios llaman a un número en Japón. Quien responde los obliga a cumplir ciertos pasos con la amenaza de una maldición. El problema es que quedan expuestos a acosos, extorsiones y estafas.
Adolescentes de todo el mundo empezaron a cortarse el brazo hasta dibujar una ballena según fueran completando los niveles de un desafío. El último paso era el suicidio.