Bianchi denunció que dio cuenta de estas situaciones a la Federación pero que esta "justificaba" al entrenador.
"Siempre lo justifican para no responsabilizarse de sus malos tratos y fue así como empezamos a naturalizar que no nos trate mal, que nos destrate, que nos agreda, que nos insulte, que nos amenace, aguantando muchas cosas, callándonos, agachando la cabeza o a veces sin poder plantear lo mal que estamos con tal de no ser amenazados, ninguneados, porque siempre nos repite que "la gente va y viene que hoy estamos y mañana si quiere nos puede sacar porque el maneja todo" sin tener en cuenta la cantidad de cosas que cada uno renuncia por estar donde estamos y si, es una elección pero a su vez también es una inversión de nuestro tiempo, dinero, estudios y saber que depende todo de una persona que no le importamos en nada que cambia de un día para otro es algo que nos inquieta muchísimo, sentimos que estamos pendiente de un hilo todo el tiempo, y que seremos sacados si manifestamos disconformidad o nos negamos a su actuar maltratador y caprichoso. Pero aguantamos para poder seguir haciendo esto que tanto nos gusta, porque la realidad es que no lo estamos disfrutando porque la energía se focaliza en tener paciencia y aguantar incompetencias y maltratos, tratando de que no se enoje nunca".
Su compañera Sol Acuña reveló que durante un entrenamiento que se llevó a cabo cuando Uruguay estaba en un torneo de Joao Pessoa, en Brasil, Cartagena la expulsó de la cancha y la empujó con su cuerpo a ojos vistas de los presentes.
"El primer hecho de violencia que me marco fue estando e Joao Pessoa, un día normal de entrenamiento me expulsó de la práctica a lo cual le pregunte por qué y se me acercó a empujarme con su cuerpo, agrediéndome física y verbalmente al decirme que tenía que hacer lo que él me dijera porque era el que mandaba en un tono muy elevado, violento y agresivo", denunció Acuña.
"Una situación que se repite día a día es cuando le atrae una mujer empieza a contarnos las cosas que le haría en la intimidad, nos muestra fotos de mujeres con poca ropa a todos los integrantes de la selección y muchas veces se acerca a mujeres para mirarlas más de cerca con miradas que nos generan vergüenza y rechazo, situación totalmente fuera de lugar ya que lo hace sin importar quien este adelante, muchísimas veces integrantes de otras delegaciones. En una ocasión me dijo que no me quedaba el short como a Lucia Gonella ayudante técnico del equipo juvenil, que a ella le quedaba mucho mejor, es una persona libidinosa y misógina, con permanentes actitudes fuera de lugar", agregó Acuña.
Romina Castillos, preparadora física de las selecciones juveniles de beach volley expresó en el documento: "Por otra parte desde que trabajo con Juan, también recibo de su parte opiniones acerca de mi cuerpo. No hay una vez que no opine si estoy “gorda”, “flaca”, “si tengo buen culo", siempre tiene una opinión sobre cómo me queda el short/calza/jean que llevo puesto. Todos estos comentarios siempre vienen acompañados de una risita. Estas actitudes claramente configuran acoso laboral y sexual, representan su misoginia y son conductas reiteradas y naturalizadas".
Hans Hannibal, uno de los integrantes de la selección masculina, denunció varios hechos de violencia presenciados: "Internacionalmente también ha tenido muchas situaciones donde su forma de actuar deja mucho que desear y no nos representa en lo más mínimo, es más rechazamos totalmente. Por mencionar una, en el sudamericano de Pocitos (marzo), antes de jugar contra Argentina, uno de los hermanos Capogrosso puso su mochila en las sillas para comenzar a entrar en calor, a lo cual Juan saltó de la nada y le agarró la mochila, se la tiró por el aire y le dijo de todo. Supuestamente porque ese iba a ser nuestro banco en el partido, pero no había nada nuestro, ni una mochila, nada, los argentinos tenías todo su derecho en ubicarse ahí. La verdad que fue una situación muy violenta, fea, incómoda que vimos todos antes de entrar a jugar ese partido".
Hannibal mencionó a la actual vicepresidenta de la Federación Uruguaya, Teresa Spinelli, y dijo que la única respuesta que recibió fue el apoyo para el entrenador y el planteo de la posibilidad de abandonar la selección: "Varias veces le planteé a Teresa Spinelli (directiva de la FUV con quien nosotros tenemos contacto) todas estas situaciones que pasan constantemente y sus respuestas fueron pocos comprensibles. Siempre menospreciándome, diciendo que ellos iban a apoyar al entrenador que habían mandado de la FIVB (sin importarle todo los argumentos y hechos que le mencionaba). Y también que quizás me iba a tener que ir yo. Todo esto me hace saber que les importo muy poco, que soy descartable, y si me dicen eso a mí, ni me quiero imaginar lo poco que le pueden importar los demás jugadores que no han obtenidos logros para Uruguay, porque otra cosa lamentable es que te tratan en función de los logros que obtienes. Mi respuesta hacia Teresa fue que por más de que yo me fuera, el problema iba a seguir estando mientras Juan siga al mando, y los que iban a sufrirlo iban a ser los jugadores de turno año tras año".
Hannibal también denunció que Cartagena es entrenador de vóleibol sala pero que como DT de beach volley "deja muchísimo que desear".
Nicolás Llambías, el otro integrante de la selección masculina, denunció: "En el primer Sudamericano representando a Uruguay fuera del país, y primer Sudamericano en Mayores de mi compañero en ese año Esteban Bailón nos toca jugar un partido muy difícil contra una dupla de jugadores históricos brasileños, ellos nos iban ganando con comodidad por su vasta experiencia y nivel, Juan comienza a gritarnos en la silla "pónganse a jugar y dejen de comer mierda, parecen dos niñitas jugando", "esto no es Paysandú, acá se juega en serio, pónganse a jugar como machos que no estoy para mariconadas". Ese trato continuo a lo largo del tiempo donde me ha dirigido, tolerando denigraciones constantes, cosas comunes que me grita cuando me dirige son "acá no estás en tu campo (Paysandú) no seas cagón, cuando vas a empezar a jugar, avísame cuando empieces a jugar, te vas a ir a tu campo a jugar entre las bostas". No solo hacia mí las denigraciones y gritos sino también a los menores de edad y fuera del fervor de la competencia".
"Hablaba despectivamente de sus jugadores, destacaba de forma negativa partes de su cuerpo por ejemplo cabeza, glúteos", declaró por su parte la exjugadora de la selección Lia Fortunatti.
Roberto Busiello, entrenador de las juveniles y ayudante técnico de la mayor reveló: "Otro episodio lamentable fue estando ya en el mundial de Tailandia (noviembre 2023) posterior al primer partido él llamó a Luciano Fernández para insultarlo por su desempeño diciéndole que era un "cagón" entre otros insultos, lo que indudablemente provoco mucha angustia en él y afectó el rendimiento posterior en el torneo. Los menosprecios han sido continuos y han incluido a las jugadoras de la selección juvenil menores de edad, diciéndoles cosas como "horribles", "gordas", entre otros adjetivos descalificativos, muchas de las cuales dejaron la selección o se retiraban de las prácticas llorando".
Domingo Pérez, otro entrenador de las selecciones juveniles, declaró: "Siempre obseré su constante forma de dirigirse a las jugadoras agresiva y ofensiva, siempre gritaba que eran unas "mariconas las jugadoras uruguayas" haciéndolas llorar siempre a alguna de ellas como si fuera una gracia o un logro para él".
Gastón Baldi, exintegrante de la selección uruguaya de beach, expresó: ""Con Juan Cartagena tuve un gran choque el 15 de abril del 2021 en un entrenamiento en playa Pocitos, estábamos realizando un ejercicio junto con Hans Hannibal, Lucas Moccelini y Marcos Cairús que no nos salía como él quería y nosotros le decíamos que era imposible de hacerlo por como él lo planteaba, que era físicamente imposible para nosotros realizarlo, después de varios intentos él se refería a nosotros como "mongólicos" debido a que no nos salía dicho ejercicio, a lo que yo después de escuchar muchas veces ese insulto reaccione y le dije que se toleraba ya muchísimas cosas pero no la falta de respeto de esa manera, y menos menospreciándonos de esa manera".
El preparador físico Pablo Hoeninghaus, declaró: "Nunca había experimentado algo igual. Desde denigrar a los chiquilines diciéndoles poco más que no sabían nada del deporte, insultos, tomadas de pelo, bullying, eso era común en el día a día. Recuerdo escucharlo decir que las chicas que estaban en el plantel femenino deberían de pasar por un cierto "favor" para poder seguir en el plantel como pasaba en Puerto Rico de donde el viene, esto según sus cuentos".
Al final de la carta se pide la destitución del entrenador.
Cartagena estuvo tres meses en Uruguay en 2018 y seis meses más en 2019, trabajando con las selecciones de sala.
En 2020, luego de la pandemia de coronavirus, el entonces presidente de la Federación Uruguaya, Diego Cairús lo invitó a trabajar en las selecciones de playa donde se desempeñó desde entonces.
Semanas atrás, el beach volley uruguayo se quedó afuera en la disputa de la Continental Cup de la clasificación a los Juegos Olímpicos de París 2024.
En el camino, la dupla masculina conformada por Hans Hannibal y Nicolás Llambías logró muy buenos resultados en el Circuito Sudamericano siendo medallas de plata en dos etapas y en una de bronce. Además, ganaron medalla de plata en los Juegos Sudamericanos de Playa, en Cartagena.
El vínculo de Cartagena con el vóleibol uruguaya termina a fines de año, según pudo saber Referí.
Consultado por Referí, el entrenador declinó en hacer declaraciones.
Desde la Federación, por su parte, expresaron que tomaron conocimiento de la denuncia el pasado viernes, que la misma cayó como "una sorpresa" y que esta semana se reunirá el consejo directivo para analizar el tema, posteriormente a lo cual se expresarán a través de un comunicado de prensa.
Tras el fallecimiento de Cairús, la Federación es presidida por Gustavo Pereira.
Este es el texto completo de la denuncia de jugadores, entrenadores y preparadores físicos:
Una vez conocida la denuncia, dos exjugadoras de las selecciones femeninas, se expresaron a través de su cuenta de Instagram haciendo extensivas las denuncias a otras personas que integraban el cuerpo técnico de Cartagena aunque en este caso, sus denuncias fueron anónimas y sin mencionar a quién estaban dirigidas.
Esto escribió Agustina Purtscher expresando que vivió situaciones "peores" a las denunciadas por el "ideólogo" de la denuncia:
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Denuncia de Agustina Purtscher
"La maldad no actúa sola", escribió por su parte María Noel Arruti.