Matías Otero fue una de las grandes figuras que tuvo Uruguay en los Juegos Odesur de Santa Fe 2026. Ganó cuatro medallas y marcó un quiebre histórico en el canotaje uruguayo al conquistar el primer oro para este deporte. A los 28 años y con seis temporadas en España, el olímpico en París 2024 hizo un balance de la competencia, habló de su vida en Galicia y apunta a los nuevos pasos que dará en el ciclo olímpico que desemboca en Los Ángeles 2028.

"Para mí estos Juegos Odesur significan haberme mantenido cuatro años a nivel competitivo en el K1 y ganar mi primer oro era una cuenta pendiente, algo que quería conseguir. También quería algún otro oro, pero no se pudo. Estoy feliz porque todo lo entrenado tiene un retorno y es bueno que se vean los resultados", contó Otero a Referí.

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Otero ganó el oro en el K1 500 y fue plata en K1 1000. También ganó otras dos platas en el kayak de dos integrantes y en el de cuatro.

El k refiere a la embarcación, kayak, porque los C son canoas, el 1 a la cantidad de tripulantes del bote (pueden ser 1, 2 o 4) y el 500 a la distancia (puede ser 200, 500 o 1.000 metros).

Así llegó a ocho medallas en su historial de tres Juegos y el primero en conquistar un oro ya que las 22 anteriores había sido de plata (6) y mayoritariamente de bronce (16).

"El K1 500 no es la prueba que preparo habitualmente porque esa es el K1 1000, pero es mi preferida y mi caballito de batalla", reconoció Otero.

El historial de medallas de Matías Otero en Juegos Odesur

Edición Prueba Medallas
Cochabamba 2018 K2 1000 con Julián Cabrera Bronce
Asunción 2022 K1 1000 Plata
Asunción 2022 K2 500 con Julián Cabrera Plata
Asunción 2022 K4 500 con Julián Cabrera, Sebastián Delgado y Santiago Melo Plata
Santa Fe 2026 K1 500 Oro
Santa Fe 2026 K1 1000 Plata
Santa Fe 2026 K4 500 con Julián Cabrera, Santiago Melo y Martín Gorriti Plata
Santa Fe 2026 K2 500 con Santiago Melo Plata

"Argentina es muy muy fuerte, tiene a Agustín Vernice que fue diploma olímpico en París. En el K2 500 me tenía mucha fe para el oro, pero en los 100 metros finales Argentina nos sacó una leve diferencia", explicó.

Como el remo, el canotaje se disputó en la laguna Setúbal, en Santa Fe. "Las condiciones de la pista fueron pésimas, no era un lugar para esta disciplina porque el canotaje sprint es en aguas tranquilas, pero en Santa Fe las condiciones de la corriente, las algas y el viento desnaturalizaron el evento porque en el canotaje el agua tiene que ser como una piscina. Los largadores se rompían con la corriente y las marcas que salieron fueron cinco o 10 segundos más rápidas y eso condicionó todas las estrategias de carrera".

Martín Gorriti, Julián Cabrera, Matías Otero y Santiago Melo

La vida en Tuy: meses sin poder ver el sol

Otero se radicó en España en diciembre de 2020 y desde entonces compite por Kayak Tudense, un club donde Sebastián Delgado le abrió la puerta a varios uruguayos.

El uruguayo vive en Tuy, una pequeña ciudad española ubicada en la provincia de Pontevedra, en la comunidad autónoma de Galicia, a orillas del río Miño, que delimita la frontera con Portugal.

"Ahí me pagó un apartamento, la comida y todo lo asociado a mi vida privada. El club materiales y el uso de las instalaciones. Es un club increíble, modélico por cómo está equipado. En mi caso tengo dos barcos. Cuando los otros uruguayos van allá le facilitan el acceso a barcos", contó el palista.

"La vida en Tuy es dura, es muy frío, llueve mucho, se pasa meses sin poder ver el sol. Pero me permite hacer una vida muy profesional: entrenar, descansar y volver a entrenar. Además también estudio".

Otero cursa la carrera de Grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, el equivalente a la licenciatura de Educación Física en Uruguay.

"Estudio en forma remota y cuando tengo que hacer las prácticas voy en tren a Madrid", contó.

Otero vive a cinco minutos -a pie- del club, su plato fuerte son fideos con atún, para los días en que no quiere ser muy elaborado para cocinar, y está pensando en sumar un nutricionista a su equipo que está compuesto actualmente por sus entrenadores del club, los españoles Esteban Alonso y Manuel Pedrares.

"Si tengo una molestia o lesión, el club tiene como patrocinador a una clínica de fisioterapia. Todas las gestiones de actividad internacional las realizan Sebastián Gómez, presidente de la Federación, la secretaria Victoria Fontán en conjunto con Joselo López", destacó.

Los apoyos que recibe

Otero destacó que en su preparación contó con apoyo económico porque es uno de los deportistas que recibe beca olímpica y además percibe un apoyo del Programa de Vacantes Deportivas Militares que otorga el Ministerio de Defensa

"La Federación siempre nos cubre la participación en torneos internacionales, ahí siempre estamos cubiertos con apoyo. En mi caso tengo dos becas que me permiten organizarme para poder vivir en España y competir ahí. Pero las becas se reinvierten en el deporte, no es que te vas a hacer rico por tener ese apoyo. Hay compañeros que usan algún apoyo que tienen para moverse y entrenar en pareja, para comprar suplementos, para comprar materiales para reparar el barco porque hay piezas que se van rompiendo", explicó.

Un buen kayak de competición ronda los € 4.000 y con el uso va sufriendo roturas que demandan atención y reparaciones.

Los Angeles 2028, el final de un viaje

Otero ya cerró su temporada 2026 y abrirá la entrada con competencias internas en España.

Luego se vendrá la Copa del Mundo, los Juegos Panamericanos de Lima y el Mundial en su deporte.

"Van a ser mis cuartos Juegos, ya estoy clasificado y espero conseguir mi primera medalla en el evento. En el K1 de Santiago 2023 hice buena carrera, pero no se me dio. En equipos estuvimos más lejos, pero es más difícil conseguirla. No me quedo con una sola igual, me gustaría ganar dos o tres", adelantó.

"A los Juegos Olímpicos de Los Angeles voy a intentar clasificar por ranking, hoy estoy en el límite, pero dependerá de los resultados del Mundial del año próximo, tengo posibilidades. Si no después se disputará un Preolímpico panamericano que fue donde me clasifiqué para París. También podemos pelear la clasificación en un K2".

Otero disfruta ahora de un momento de tranquilidad, con las cuatro medallas colgadas al cuello.

Llegó el lunes a la terminal de Tres Cruces, agarró su bolso y se fue caminando a la casa de su madre, que está ubicada en el barrio.

Festejó en la intimidad en la medida que familiares y amigos pasaron a visitarlo.

Y ahora decidió desconectarse de la pantalla. Se fue 10 días a acampar con amigos a Santa Teresa, para disfrutar de la paz y el silencio de la tranquilidad. "Es desconexión, hacer un fogón y hablar de vida con los amigos".

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