Un reciente estudio internacional reveló que realizar apenas cinco minutos adicionales de caminata rápida o actividad física moderada al día puede disminuir de forma significativa el riesgo de mortalidad prematura. La investigación desafía la creencia de que se necesitan extenuantes rutinas de gimnasio para obtener beneficios sustanciales en la salud.
El impacto de un pequeño esfuerzo diario
El análisis, publicado en la prestigiosa revista científica The Lancet en enero de 2026, fue liderado por investigadores de la Escuela Noruega de Ciencias del Deporte. Los autores evaluaron los datos de más de 135.000 adultos de Estados Unidos, Reino Unido, Noruega y Suecia, quienes utilizaron dispositivos de seguimiento físico para registrar con precisión sus movimientos diarios.
Los resultados mostraron que sumar solo cinco minutos de actividad física de intensidad moderada a vigorosa al día se asocia con una reducción de hasta el 10% en las muertes prematuras a nivel poblacional. Este beneficio se observó al extender la medida a casi toda la población, excluyendo únicamente al 20% que ya era altamente activo.
El mayor beneficio para los más sedentarios
El estudio observó que las personas que actualmente llevan una vida sumamente sedentaria son las que más se benefician de estos pequeños ajustes. Para el 20% de la población menos activa, incorporar esos cinco minutos diarios de movimiento se vinculó con una reducción de aproximadamente el 6% en la mortalidad general.
Los investigadores explicaron que, para una persona extremadamente inactiva, pasar de uno a seis minutos de ejercicio diario puede reducir el riesgo de mortalidad hasta en un 30%. Según reportó la revista The BMJ, el uso de acelerómetros de cadera permitió medir minuto a minuto la actividad real, superando las imprecisiones de los cuestionarios tradicionales de autoevaluación.
Menos tiempo sentados, más años de vida
La investigación no solo se centró en el ejercicio, sino también en el impacto del sedentarismo. Los científicos hallaron que reducir el tiempo que se pasa sentado en 30 minutos al día se asocia con una disminución de entre el 3% y el 7% en las muertes prematuras.
Expertos independientes que analizaron el estudio, como los citados por el portal de salud Everyday Health, destacaron que estos hallazgos representan un mensaje de salud pública muy inspirador. La evidencia demuestra que pequeños cambios realistas y sostenibles en la rutina diaria, como optar por las escaleras o caminar mientras se habla por teléfono, ofrecen un impacto protector real y medible para la longevidad.