Sonia Sánchez Plaza, directora de Comunicación, Relaciones Internacionales e Impacto Social de Iberia, compartió con El Observador los esfuerzos que la aerolínea está llevando a cabo para ser más sostenible en un sector conocido por su alto impacto ambiental. En esta entrevista, profundizó en las iniciativas concretas que Iberia está implementando para reducir su huella ecológica, desde la renovación de su flota hasta el uso de combustibles sostenibles, y destaca el compromiso de la aerolínea con la generación de prosperidad y el bienestar de las comunidades en las que opera.
Ocupa un lugar central, no solo porque tenemos una actividad que provoca impacto en el medio ambiente y por eso está en el centro de nuestras preocupaciones, sino porque también procuramos, y está en el ADN de nuestra compañía, generar prosperidad.
Es el propósito de nuestra compañía conectar personas para generar prosperidad, oportunidades de empleo, de riqueza y de otras circunstancias como educación, en aquellas comunidades en las que operamos, no solo en España, sino también en los más de 140 destinos que tenemos en Iberia.
Me gusta esa palabra que usaste, prosperidad. ¿En qué cosas se puede ver esa prosperidad hacia la que ustedes apuntan?
Si medimos el impacto social positivo que tenemos en todas nuestras rutas, si medimos la actividad que produce Iberia en el vuelo que une Buenos Aires y Madrid, encontramos que tenemos un impacto positivo en el PIB de los dos países de unos 250 millones de euros anuales y además generamos 7.500 empleos, tanto directos como indirectos, como inducidos.
También damos oportunidades de conocer otras culturas, de ir a visitar a la familia, a los dos lados del Atlántico, tenemos un vínculo muy fuerte con Argentina y claramente nuestra aerolínea une familias, une amistades y es una manera de comunicación imprescindible para muchos argentinos y para muchos españoles que tienen parte de su corazón y de su familia al otro lado del Atlántico.
¿Qué acciones concretas están impulsando para que la compañía sea cada vez más sostenible?
Nosotros desde Iberia empleamos muchísima inversión, pero también muchísimo esfuerzo, muchísima ilusión en intentar que viajar sea lo más sostenible posible. Para eso contamos con muchas herramientas, pero esencialmente dos.
En primer lugar, la renovación de nuestra flota, invertimos mucho en que nuestros aviones sean de nueva generación. Los aviones de nueva generación, que son por cierto con los que realizamos la inmensa mayoría de los vuelos que realizamos entre Buenos Aires y Madrid, utilizamos nuestro A350 Next, que es uno de los aviones más modernos del mercado, y este tipo de aviones que son mucho más eficientes en consumo de combustible, consumen un 35% menos de combustible, también tienen un impacto menor en cuanto a emisiones contaminantes.
También es una mayor comodidad la que tiene el viajero, pero también tienen otros efectos menos nocivos, como tienen menos ruido y también tienen menos contaminación acústica, por ejemplo.
Por un lado, como te digo, es la renovación de flotas, y por el otro lado es el uso progresivo del combustible sostenible de aviación. Este combustible es la solución real en este momento, en la que tenemos las aerolíneas al alcance de la mano para poder hacer que nuestros viajes tengan un menor impacto ambiental. El combustible sostenible de aviación reduce desde un 60%, 70%, 80% e incluso más las emisiones contaminantes en todo el ciclo de vida del combustible, porque no es un combustible fósil, es un combustible que se genera o bien a través de residuos industriales o de residuos orgánicos, o bien se genera sintéticamente.
Nuestro compromiso es utilizar cada año más combustible sostenible, incluso por encima del mandato que la Unión Europea obliga a las aerolíneas a consumir. El compromiso de Iberia es llegar a estar en un 10% en 2030 cuando el mandato es un 6%. Intentamos ir por delante porque realmente para nosotros la sostenibilidad está en el corazón de nuestras operaciones y de nuestras preocupaciones también.
En términos concretos, ¿cuál es hoy el mayor obstáculo que enfrenta Iberia en su camino hacia la sostenibilidad?
El mayor reto es el impacto que produce un avión en vuelo. Ese es el mayor reto que tienen todas las aerolíneas. Conseguir poder utilizar ese combustible sostenible de aviación que facilitaría muchísimo y reduciría muchísimo la huella que tiene la aviación en el medioambiente, ese es nuestro principal reto. Conseguir ese combustible a un precio razonable que haga que los billetes puedan seguir siendo accesibles, porque si pusiéramos todo el tanque hasta el máximo permitido, que a lo mejor es un 50% de combustible sostenible de aviación, el precio sería absolutamente imposible para las aerolíneas y para los pasajeros.
¿De qué manera se incorpora la sostenibilidad en la experiencia del pasajero?
La sostenibilidad está en todo el proceso desde la compra hasta el final del viaje. Por ejemplo, nosotros estamos digitalizando al máximo nuestras operaciones para no utilizar papel, para que todo sea mucho más sencillo y menos contaminante y que tú puedas hacer todo que ya se puede desde tu teléfono móvil sin tener que imprimir absolutamente nada.
Luego cuidamos mucho que a bordo de los aviones hemos reducido al máximo posible el plástico que es el no reutilizable que hay a bordo. Ahora mismo puedes ver en las almohadas, etcétera, que están ya forradas en papel, no hay nada de plástico, evitamos el consumo de plástico al máximo. Y trabajamos también para gestionar los residuos que se producen a bordo, para gestionarlos de manera eficiente y que se pueda reciclar al máximo todo el residuo que se genera a bordo, entre otras muchas iniciativas.
Dentro de este interés social, ¿tienen un programa específico para mejorar la accesibilidad?
Con el emprendedor argentino Mateo Salvatto, hemos lanzado la aplicación Hablalo para utilizar en vuelo para las personas que tienen dificultad de comunicación, que no pueden hablar o que tienen dificultad de comunicación, para que puedan comunicarse con el personal de tierra y también con el personal que va en vuelo a través de esta aplicación que convierte texto en palabras para poder dirigirse a nuestros TCP y pedir o solicitar o expresar alguna de las necesidades que tengan.
Estamos trabajando también para personas con dificultades visuales, para personas que van en silla de ruedas y es un proyecto en el que estamos poniendo mucha ilusión y en el que estamos teniendo avances importantes y que nos hace sentir también muy orgullosos.
¿Qué tipo de alianzas o colaboraciones consideran clave para avanzar hacia una aviación más responsable?
Colaboramos con muchas entidades para desde el punto de vista de nuestra materia prima, que son los vuelos, poder ayudar a estudiantes que no tienen recursos y que estudian o bien en España o españoles que estudian en Latinoamérica, para ayudarles con esos vuelos. También tenemos acuerdos firmados, por ejemplo, con ACNUR, para traslado de refugiados en caso de emergencias humanitarias. Ponemos también a disposición de ONGs carga en las bodegas de nuestros aviones para trasladar material sanitario y un larguísimo etc. de ayudas.
Luego en España tenemos especial orgullo por nuestra colaboración con la Organización Nacional de Transplantes. Ahí nosotros tenemos el orgullo de poder decir que jugamos un papel importante porque para determinados transplantes el papel del avión para que pueda llegar el órgano a tiempo para salvar una vida es absolutamente esencial. Y cuando la Organización Nacional de Transplantes nos pide ayuda, todo el equipo de Iberia se desvive para que ese órgano pueda llegar al hospital a tiempo y poder intentar salvar a una persona.
Si todos estos objetivos que vos me estuviste contando se cumplen en 20 años, ¿cómo estaría Iberia en el mundo de la aviación?
Nosotros esperamos estar entre las mejores aerolíneas, esa es nuestra aspiración. Eso es lo que en este momento podemos decir que estamos y esperamos no perder nunca ese papel de estar entre las mejores aerolíneas del mundo. Sería un orgullo para nosotros ser la aerolínea más sostenible del mundo en 20 años.