El Gran Hedor: la ola de calor que tornó a Londres en una alcantarilla pestilente (pero dejó una valiosa herencia) Moscas... enfermedad... ¡pánico! En el verano de 1858, la temperatura en Londres subió hasta pasar los 30º. Eso es normal en numerosas partes del mundo, pero la capital del Imperio británico de mediados del siglo XIX no estaba preparada para lidiar con las consecuencias.