16 de mayo 2024
21 de marzo 2024 - 11:33hs

Esta tarde, en medio de una tormenta torrencial que azotaba la ciudad de Buenos Aires, Carlos Perciavalle cumplió su promesa y visitó el centro de rehabilitación donde está internado su amigo y colega, Antonio Gasalla, quien fue diagnosticado con demencia senil progresiva.

Después de permanecer cincuenta minutos junto al creador de personajes icónicos como "La abuela", "La empleada pública", "Soledad Dolores Solari", "Noelia" y "Yolanda", entre otros que dejaron una marca imborrable en la memoria colectiva del país, el "rey del café concert" compartió: "Se sonrió muchas veces, está grave, pero muy bien cuidado".

Carlos Perciavalle llegó al centro de salud en Montserrat acompañado por su pareja, el conductor Jimmy Castilhos. Allí fue recibido por Carlos Gasalla, el hermano mayor del humorista, y ambos se emocionaron al reencontrarse después de muchos años. Marcelo Polino, amigo de Gasalla y cercano al estado de salud del artista, también se unió al encuentro. Polino había mantenido una relación estrecha tanto personal como profesional con Gasalla a lo largo de los años.

“Tiene esa capacidad enorme para recibir amor, a pesar de su enorme timidez de toda su vida”, elogió Perciavalle a Gasalla. “Lo conozco desde que éramos chicos”, añadió.

El encuentro entre estos grandes del humor rioplatense se prolongó más de lo planeado, ya que el artista uruguayo deseaba acompañar a su antiguo compañero de aventuras y colega artístico.

Jimmy Castilhos, Carlos Perciavalle y Marcelo Polino

 

Antonio Gasalla y Carlos Perciavalle se conocieron en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático, donde establecieron una conexión instantánea y se convirtieron en compañeros inseparables. Pasaban horas imitando a los profesores, muchos de ellos destacadas figuras de la escena nacional.

Esta afinidad, basada en un mismo tipo de humor, los llevó a idear su primer espectáculo juntos. Bajo el nombre de ¡Help, Valentino!, crearon un café concert, un género muy popular entre los cómicos que se caracterizaba por romper la cuarta pared y tener una comunicación directa e irreverente con el público.

La experiencia, con un fuerte componente de performance, se desarrollaba en la habitación de un conventillo en el Bajo, situado en la Avenida del Libertador al 1000, cerca de Callao. Junto a ellos, las actrices Edda Díaz y Norah Blay también participaban en el espectáculo. La primera función tuvo lugar el 1 de julio de 1966, y debido a la respuesta inmediata del público y al reducido tamaño del lugar, las entradas solían agotarse con mucha anticipación.

El espectáculo, que rendía homenaje a Rodolfo Valentino e incluía fragmentos de sus películas, estaba en sintonía con la estética de "los años locos", una época caracterizada por su búsqueda estética. La escenografía, diseñada por los destacados artistas plásticos Antonio Berni, Edgardo Giménez, Dalila Puzzovio y Carlos Squirru, reflejaba esta atmósfera. A pesar de ser una experiencia experimental, la producción no carecía de creatividad y calidad artística.

Este show pionero en el café concert abrió las puertas a un género que se basaba en el humor mordaz, la crítica social y política, así como en una cierta interacción con el público.

A lo largo del tiempo, Antonio Gasalla y Carlos Perciavalle compartieron varios espectáculos, aunque su relación estuvo marcada por discusiones, malentendidos y rivalidades, lo que los llevó a distanciarse durante años. Sin embargo, estas idas y venidas se alimentaban con un buen criterio de marketing, generando una competencia que beneficiaba a ambas partes.

En el año 2000, tras mucho tiempo sin actuar juntos, Alejandro Romay los convocó para presentar "Gasalla y Perciavalle en Broadway" en el teatro Broadway de la Calle Corrientes, entonces propiedad de Romay. En este espectáculo, revivieron viejos libretos, crearon nuevos guiones y, sobre todo, se burlaron de sí mismos.

Carlos Perciavalle y su pareja, Jimmy Castilhos

 

La última vez que el público escuchó la voz de Antonio Gasalla fue el 9 de marzo del año pasado, cuando el cronista de Intrusos Gonzalo Vázquez lo abordó cerca de su domicilio para felicitarlo por su cumpleaños. Sin embargo, el encuentro no terminó bien, ya que el actor respondió con insultos hacia el periodista. Este incidente reveló que la emocionalidad de Gasalla empezaba a mostrar signos de fatiga, aunque su desagrado hacia los periodistas fue una constante a lo largo de su carrera.

En ese momento también circularon imágenes del actor en su hogar, acompañado por alguien que no parecía pertenecer a su círculo cercano. Estas imágenes sugirieron que su salud mental mostraba signos de cierta alteración. Más tarde se supo que Gasalla había sido víctima de un robo en el que perdió una considerable suma de dinero en moneda extranjera.

Veinticuatro años después de su experiencia en el teatro Broadway, Carlos Perciavalle volvió a encontrarse con su amigo, pero en circunstancias menos agradables. El año pasado, durante la entrega de los premios Martín Fierro de Aptra, la estatuilla le fue entregada a Perciavalle por Marcelo Polino, quien narró las dificultades de Gasalla para comprender lo que estaba sucediendo.

Esta tarde, antes de abandonar la clínica, Carlos Perciavalle expresó cautela y realismo: "Lo vi muy bien, está muy bien cuidado", afirmó.

Desde el pasado domingo, el "Rey del Café Concert" rinde homenaje a su amigo en su espectáculo La nave de Perciavalle, donde también repasa los momentos más destacados de su carrera. Después de presentar este espectáculo durante el último verano en su residencia en Laguna del Sauce, Punta del Este, el humorista acaba de hacer su debut en el Teatro Buenos Aires de la Calle Corrientes.

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