Sin embargo, a lo largo de los años, distintos países productores de carne han permitido la exportación de ganado en pie sin afectar significativamente sus mercados. Según datos del sector, actualmente 92 países exportan ganado en pie, con Australia, Canadá y Francia liderando este tipo de comercio. En Sudamérica, Uruguay exporta 250.000 cabezas por año y Brasil, 750.000.
¿Cómo justificó el Gobierno la eliminación de la restricción?
El decreto 133/2025, publicado en el Boletín Oficial con la firma del presidente Javier Milei y del ministro de Economía Luis Caputo, establece que la medida se toma para promover la libre competencia y garantizar la plena inserción de Argentina en el comercio internacional.
Según el Ejecutivo, "la exportación ganadera, además de constituir una apreciable fuente de divisas, promueve en nuestro país acciones en favor del mejoramiento zootécnico de las razas ganaderas y suma prestigio de la producción nacional, por lo que es necesario estimular su libre desarrollo".
El ministro de Transformación y Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró la decisión en la red social X y destacó que la prohibición se había impuesto por razones coyunturales hace 50 años, pero que se había convertido en una barrera artificial que perjudicaba la competitividad del sector.
Además, el vocero presidencial, Manuel Adorni, resaltó que la medida "alienta la competencia y favorece el libre mercado", y mencionó que en 2024 Argentina exportó 935.000 toneladas de carne vacuna, un 10% más en volumen que el año anterior.
¿Qué impacto puede tener en el mercado ganadero?
Desde el sector ganadero, la medida fue bien recibida, ya que permitirá a los productores acceder a nuevos mercados y mejorar la competencia en la compra de hacienda. Alfonso Bustillo, presidente de la Asociación de Criadores de Angus, sostuvo que la decisión "termina con privilegios de ciertos sectores y beneficia a los productores", ya que ahora tendrán más alternativas de venta.
Mauricio Groppo, presidente de la Asociación de Criadores de Brangus, destacó que "es una medida que vuelve a favorecer a la cría y recría, que es la base de la producción ganadera en Argentina". Agregó que la posibilidad de vender animales en pie incentivará la eficiencia en la actividad y permitirá aumentar la producción en el mediano plazo.
Por otro lado, desde la industria frigorífica, si bien la decisión fue respaldada, se plantearon algunos reparos. Mario Ravettino, presidente del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), señaló que la medida debería ir acompañada de convenios bilaterales con los países compradores para garantizar el cumplimiento de normativas sanitarias.
Además, advirtió que si se permite la exportación de ganado en pie, Argentina también debería aceptar la importación de carne para equilibrar el mercado. "No puede ser que un país quiera solo animales en pie y no admita los cortes cárnicos argentinos. Se deben establecer acuerdos de reciprocidad", sostuvo.
¿Qué desafíos enfrenta la implementación de esta medida?
A pesar de la apertura, la exportación de ganado en pie no se puede realizar de inmediato, ya que requiere negociaciones con los países compradores para establecer normativas sanitarias y protocolos de exportación.
El consultor ganadero Víctor Tonelli señaló que "cuando se concreten los embarques, será clave contar con convenios bilaterales que definan cuestiones sanitarias, cuarentena y certificaciones de origen". En este sentido, explicó que la exportación de ganado en pie implica riesgos mayores que la de carne procesada, ya que se trasladan animales vivos que pueden ser portadores de enfermedades.
Otro punto en discusión es el impacto de la medida en la industria frigorífica local. Algunos representantes del sector advierten que, si no se establecen reglas claras, la exportación de ganado en pie podría generar una competencia desleal con los frigoríficos nacionales, que deben enfrentar costos más altos por regulaciones sanitarias y laborales.
Además, hay dudas sobre cómo se manejarán los derechos de exportación. Actualmente, la carne vacuna paga un arancel del 6,75%, mientras que la exportación de ganado en pie no tiene retenciones. Según Ravettino, "sería un contrasentido que un producto elaborado como la carne procesada pague más impuestos que un animal en pie, que es una materia prima".
¿Qué impacto tendrá en la economía argentina?
En el corto plazo, el impacto de la medida dependerá de la capacidad de Argentina para establecer acuerdos de exportación con otros países. Sin embargo, el gobierno apuesta a que esta flexibilización impulse el ingreso de divisas y contribuya a fortalecer el mercado ganadero.
En 2024, las exportaciones de carne vacuna alcanzaron un récord histórico de 629.949 toneladas, un 11,8% más que el año anterior. No obstante, en enero de 2025, las ventas al exterior cayeron un 25,4% en volumen y un 4,4% en dólares, en gran parte debido a la baja demanda de China, el principal comprador de carne argentina.
El gobierno espera que la apertura de nuevos mercados a través de la exportación de ganado en pie ayude a compensar esta caída y permita diversificar los destinos de exportación.
Cómo sigue
El decreto ya está en vigor, pero la exportación efectiva de ganado en pie dependerá de las negociaciones bilaterales que se establezcan con los países compradores.
Desde el sector ganadero, se espera que en los próximos meses se avancen en acuerdos con mercados como Turquía, que demanda animales enteros para su sistema de faena, y con países de Medio Oriente y Asia, donde la carne argentina tiene una fuerte presencia.
Por su parte, la industria frigorífica seguirá de cerca la implementación de la medida y buscará garantizar que no haya desventajas competitivas en el mercado local. En este sentido, el gobierno podría evaluar ajustes en el esquema de retenciones y en la normativa de importación de carne.
Mientras tanto, la medida se enmarca en la estrategia del gobierno de Javier Milei de avanzar con la desregulación económica y la apertura del comercio exterior, eliminando restricciones que estuvieron vigentes durante décadas.