La situación de las Pymes argentinas sigue marcando un deterioro. La caída del consumo interno y la competencia por las importaciones hacen que ahora los empresarios tengan una clara mirada sobre el futuro (y más pesimista). El dato surge de la última medición de la encuesta de expectativas pyme de la IAE Business School.
Allí se muestra un cambio significativo en las expectativas de las pequeñas y medianas empresas locales: casi la mitad de los empresarios evalúa reducir su dotación de personal en los próximos seis meses.
El dato es relevante porque las Pymes generan aproximadamente el 50% del empleo asalariado registrado y representan cerca del 98% de las firmas del país.
Según el relevamiento, al sumar quienes afirman que “probablemente” despedirán gente (31,1%) con aquellos que ya lo tienen decidido (18,5%), el dato alcanza cerca del 50%. Es el nivel más alto de la serie relevada en los últimos años. Además, se trata de un salto relevante respecto de mediciones anteriores, donde esta posibilidad tenía un peso considerablemente menor.
Menos empleo ahora y a futuro
“El dato más relevante de esta medición es el cambio en la dinámica del empleo. Por primera vez vemos que una proporción significativa de pymes no solo dejó de pensar en crecer, sino que empieza a evaluar reducir su dotación, lo que refleja un escenario de mayor cautela y menor previsibilidad”, señala Guillermo Fraile, profesor del IAE Business School y responsable del relevamiento.
La tendencia no solo se observa en las expectativas. También crece la proporción de empresas que efectivamente redujeron personal en los últimos seis meses. Ya alcanza el 41,9% en la medición más reciente.
A esto se suma una dificultad estructural que se mantiene en el tiempo: más del 70% de las pymes afirma tener problemas para conseguir el talento necesario para cubrir sus vacantes. "Este fenómeno, persistente en los últimos años, configura un escenario complejo, en el que conviven restricciones para contratar con una mayor cautela en las decisiones de empleo", dice el IAE.
Pesimismo con el futuro
Además, hay un menor optimismo hacia adelante. El deterioro en las expectativas también se refleja en la mirada sobre el contexto general. La proporción de empresarios que espera una mejora en la situación del país en los próximos seis meses se redujo de manera significativa en el último año, pasando de niveles cercanos al 70% a poco más del 30%.
"En paralelo, crece la percepción de que la situación podría empeorar, lo que impacta directamente en las decisiones de inversión, contratación y planificación de las empresas", explican.
Por otro lado, la presión impositiva sigue liderando las preocupaciones. En este contexto, se consolida como la principal preocupación de las pymes, desplazando a la inflación como eje central. Sin embargo, a diferencia de otros indicadores, este factor se mantiene como una constante dentro de la agenda empresaria.
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La AFIP prorrogó una medida de alivio a las pymes
Empresarios piden reforma fiscal
"De hecho, ante la consulta sobre qué tipo de reforma tendría mayor impacto positivo en sus empresas, casi tres de cada cuatro empresarios señalaron a la reforma fiscal por sobre la laboral", agregan.
Finalmente, los empresarios ven un escenario desafiante para 2026. Los resultados del relevamiento muestran un panorama marcado por la cautela: la combinación de menor optimismo, dificultades para contratar y una creciente evaluación de reducción de personal configura un escenario desafiante para las pymes en los próximos meses.
"En este contexto, las decisiones vinculadas al empleo aparecen como uno de los principales termómetros de la actividad y de las expectativas empresarias hacia adelante", advierte IAE.