El consumo de los hogares cayó 0,8% en enero, aunque con señales de recuperación mes a mes
El Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios mostró en enero de 2026 su tercer mes consecutivo de caída interanual, con variaciones dispares entre rubros.
24 de febrero 2026 - 15:36hs
El consumo de los hogares argentinos registró en enero de 2026 una caída de 0,8% en la comparación interanual, según el Indicador de Consumo (IC) que elabora mensualmente la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). Fue el tercer mes consecutivo con variación negativa respecto al mismo mes del año anterior, una tendencia que se instaló tras un primer semestre de 2025 con resultados positivos. Sin embargo, la medición que descuenta los efectos estacionales —es decir, los movimientos propios de cada época del año que se repiten de manera habitual— arrojó un dato más alentador: el consumo creció 0,7% frente a diciembre de 2025, lo que sugiere que la actividad comercial mantiene un pulso positivo a nivel mensual.
El organismo estimó también que el ingreso nominal promedio por hogar se ubicó en $2.719.000 en enero, un nivel similar al de diciembre de 2025 una vez descontado el efecto de la inflación. Ese dato es relevante porque coloca el poder de compra de las familias en un punto de relativa estabilidad, aunque sin recuperación real.
Tres meses de caídas, pero no de retroceso
La secuencia de variaciones interanuales negativas merece una lectura cuidadosa. El informe de la CAC advierte que la comparación con el primer semestre de 2025 se hacía contra una baja base de referencia: ese período de 2024 fue particularmente malo para el consumo, lo que inflaba los porcentajes positivos del año pasado. Ahora, en cambio, los meses finales de 2025 y el inicio de 2026 se comparan contra una vara más alta, lo que explica en buena medida los signos negativos sin que eso implique necesariamente un deterioro real equivalente.
El indicador histórico, que toma como base el año 2017 (=100), muestra que el nivel de consumo actual se ubica por debajo del máximo registrado a principios de 2025, aunque lejos de los pisos históricos de la pandemia y de la crisis de 2024. La serie desestacionalizada, que elimina los picos y valles propios de cada temporada, confirma esta lectura: el consumo se mantiene en torno a 97-98 puntos, en una zona de relativa estabilidad.
cac01
En ese mismo sentido, el informe traza un paralelo con el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec: históricamente, el IC y el EMAE se mueven en la misma dirección, y así ocurrió tanto en 2024 (con variaciones negativas compartidas) como en 2025 (con recuperación simultánea). En noviembre de 2025, último mes disponible del EMAE, la actividad económica retrocedió 0,3% interanual, en línea con la caída del consumo en ese período.
Vivienda sube, recreación y transporte frenan
El análisis por rubros revela un panorama heterogéneo. El capítulo de vivienda, alquileres y servicios públicos fue el único con desempeño claramente positivo: creció 7,1% interanual en enero, aportando 1,2 puntos porcentuales al índice general y compensando parcialmente las caídas de otras categorías. La dinámica de este rubro refleja en parte el reacomodamiento de alquileres y tarifas de servicios durante el último año.
En el otro extremo, recreación y cultura cayó 3,7% interanual, con una contribución negativa de 0,3 puntos porcentuales al índice general, en su segundo mes consecutivo de contracción después de un segundo semestre de 2025 que había mostrado señales de recuperación. Indumentaria y calzado anotó una baja de 0,8% —la misma intensidad que el índice general—, y el informe subraya que enero de 2026 se ubica 4,4% por debajo del mismo mes de hace dos años. Transporte y vehículos prácticamente se estancó, con una variación de −0,1%: el patentamiento de automóviles y motocicletas, que había crecido a lo largo de todo 2025, comenzó a perder impulso en los últimos meses del año. El resto de los rubros acumuló una caída de 2,9% interanual, con un nivel de consumo similar al de enero de 2020, tomado como referencia prepandemia.
cac02
Inflación que no cede e incertidumbre en el crédito
El contexto macroeconómico ofrece señales mixtas. La inflación de enero fue de 2,9% mensual, la quinta vez consecutiva que supera el 2%, y la variación interanual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) trepó a 32,4%, el segundo mes consecutivo de ascenso tras más de un año de descensos. La CAC, no obstante, encuadra esta aceleración dentro de la tendencia de estabilización de precios que se consolidó desde 2024, y señala que la calma cambiaria de principios de 2026 —favorecida por el esquema de bandas de flotación y una mayor oferta de divisas— aportó cierta previsibilidad.
En el frente del crédito, el informe describe una dinámica que impacta directamente sobre los bienes de mayor valor. Tras casi dos años de crecimiento real sostenido, el crédito a hogares tendió a estancarse en el último trimestre de 2025. Tarjetas de crédito, préstamos personales, crédito prendario e hipotecario muestran señales de amesetamiento, con las tasas de interés aún volátiles como factor de freno. Como correlato directo, el patentamiento de autos frenó su marcha ascendente, las escrituras de inmuebles también registraron una desaceleración y el consumo de electrodomésticos se mantiene estable.
El informe de la CAC concluye que los bienes de consumo masivo —las compras cotidianas del hogar— se recuperan a ritmo lento luego de la fuerte caída de 2024, mientras que los durables parecen haber encontrado un techo transitorio tras meses de notable mejoría.