La evolución de los salarios docentes en los últimos tres años muestra una realidad incómoda para las provincias: entre marzo de 2023 y marzo de 2026, el salario real de los docentes cayó en 22 de las 24 jurisdicciones argentinas. En las únicas dos provincias donde no solo no sucedió eso, sino que el saldo fue positivo, fue en Santiago del Estero y Santa Cruz.
El relevamiento fue realizado por el economista Alejandro Morduchowicz basado en datos del INDEC y la Secretaría de Educación, con casos realmente preocupantes.
El caso más crítico se observan en San Luis, donde la pérdida acumulada alcanzó el 51,5%, seguida por otras provincias que registraron retrocesos también muy significativos: la provincia puntana es seguida por Salta (-34,4%), Misiones (-30,9%) y Santa Fe (-29,7) . En diez jurisdicciones, el deterioro superó el 20% en términos reales, reflejando un escenario de fuerte erosión del poder de compra.
El fenómeno no puede analizarse únicamente observando el último año, advierte Morduchowicz. Si se tomara solo el período entre 2025 y 2026, podría parecer que la situación se estabilizó en algunas provincias o incluso mejoró. Sin embargo, señala el economista, esa mirada dejaría fuera el impacto del fuerte ajuste ocurrido durante 2024, cuando se produjo el principal deterioro salarial.
Parte de esa caída se explica por la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (Fonid), cuya desaparición habría representado entre un 6% y un 10% de pérdida salarial. El resto del ajuste responde a decisiones adoptadas por los gobiernos provinciales.
Cuánto falta para recuperar lo perdido
La magnitud del deterioro, apunta el relevamiento, puede medirse también a través de otro indicador: cuánto debería aumentar hoy el salario docente para recuperar el nivel de poder adquisitivo previo al ajuste. Nuevamente, San Luis aparece como el caso más extremo. Para volver al nivel salarial real de marzo de 2023 necesitaría una recomposición superior al 100%. En otras palabras, el salario debería más que duplicarse para compensar la pérdida acumulada.
Detrás aparecen varias provincias con brechas todavía muy elevadas. Salta necesitaría una mejora del 52,5%, mientras que Misiones, Santa Fe y Entre Ríos requerirían aumentos superiores al 40%.
La provincia de Buenos Aires debería recomponer un 39,2% y Mendoza un 30,3%. Incluso estos números podrían quedarse cortos para dimensionar el problema, asegura Morduchowicz. Tomar como punto de partida el año 2023 "implica observar únicamente los últimos tres años de evolución". Si el análisis se extendiera más atrás en el tiempo, el deterioro acumulado sería aún mayor en buena parte del país.