16 de julio 2024 - 9:56hs

Se esperaba que fuera uno de los motores de la recuperación económica, luego de haber sido el año pasado la causa de gran parte de los desarreglos macroeconómicos, por una sequía sin precedentes. Pero, pasados ya los meses de la cosecha gruesa sin que los productores hayan liquidado los volúmenes esperados, las expectativas puestas sobre el campo podrían verse reducidas aún más, luego de que la soja tocara ayer mínimos en cuatro años, rompiendo la barrera de los USD 400.

La soja bajó de precio tanto en Rosario, donde se cotizó a $280.000, como en Chicago, con una pérdida diaria de USD 9,55, dejando la posición septiembre a USD 379,84 por tonelada, un caída en los precios que se explica por los buenos resultados de las cosechas de EEUU y Rusia.

Las expectativas del presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo por la que se creía que iba a ser la segunda mejor cosecha de la historia tuvieron que ser ajustadas: y es que si bien el volumen estuvo a la altura de lo esperado, desde noviembre se ha registrado una sensible baja en los precios internacionales de los granos.

Más noticias

Los dólares de la cosecha, que se esperaba que llegaran entre mayo y junio, no llegaron en los niveles esperados: en el primer semestre apenas ingresaron USD 11.000 millones por exportaciones de granos, una cifra similar a la del primer semestre del año pasado, en lo que se interpretó como una presión del campo para que se le mejore el precio del dólar para ingresar sus divisas.

Se estima que hasta el momento los productos vendieron el 37% de los granos de los seis principales cultivos (soja, maíz, trigo, cebada, sorgo y girasol) de la cosecha 2023/24, ligeramente por debajo del 42% que había sido vendido el año pasado para esta misma época del año. Respecto de la soja, la estimación es que se vendió alrededor del 46% de la cosecha, muy parecido al 45% de las dos campañas previas y el 49% promedio de los últimos cinco años.

Así, todavía resta liquidarse más de la mitad de la cosecha de soja, unos 27 millones de toneladas, lo que equivale a USD 11.188 millones a un precio FOB de USD 432 por tonelada. En el caso del maíz, el remanente es de USD 6.000 millones, aunque parte se destinará al mercado interno. En total, las estimaciones apuntan a que al campo aún le resta liquidar unos USD 13.500 millones.

La noticia de la caída en los precios internacionales de la soja llega en un volátil escenario local: luego de que los dólares financieros tocaran un techo, desandando el camino de reducción de la brecha cambiaria que había recorrido el Gobierno de Milei desde diciembre, con el consecuente desincentivo a liquidar divisas.

Este fin de semana, mediante un anuncio técnico que generó todo tipo de elucubraciones, el Gobierno anunció que intervendría en el mercado de dólares financieros con divisas compradas en el mercado oficial: ayer, en la primera jornada desde que se implementó, logró domar la brecha que había llegado a escalar por encima del 50%, pero se descuenta que el convulsionado mercado cambiario y sus incertidumbres retrasarán las decisiones de los productores de liquidar o no.

Este martes, el mercado de Chicago muestra una ligera recuperación gracias a las compras de oportunidad. El contrato de soja más activo en la Bolsa de Comercio de Chicago creció un 0,1%, a USD 10,41 por bushel (USD 382,55 por tonelada) a partir de las 0326 GMT. El trigo ganó un 0,1%, a USD 5,33 por bushel (USD 196,11 por tonelada), y el maíz sumó un 0,6%, a USD 4,06 por bushel (USD 149,91 por tonelada).

La caída de los precios de los granos se explica en gran medida por las favorables condiciones climáticas en las principales regiones productoras de Estados Unidos y Rusia. Los cultivos estadounidenses se beneficiaron de las lluvias recientes y las temperaturas moderadas, lo que mejoró las perspectivas de la cosecha de maíz y soja. Asimismo, las previsiones meteorológicas para las próximas semanas siguen siendo optimistas, lo que añade presión bajista sobre los precios.

Otro factor que contribuye a la baja de precios es la mejora de las perspectivas de cosecha en Rusia. La consultora agrícola rusa IKAR elevó su previsión para la cosecha de trigo del país a 83,2 millones de toneladas métricas, frente a los 82 millones de toneladas anteriores. Rusia es el mayor exportador mundial de trigo, y una cosecha abundante en este país aumenta la oferta global, impactando negativamente los precios.

Además, la demanda de soja mostró signos de debilidad. La Asociación Nacional de Procesadores de Oleaginosas (NOPA) informó que la trituración de soja en Estados Unidos disminuyó en junio, situándose por debajo de la mayoría de las estimaciones comerciales. Este menor ritmo de procesamiento, junto con unas exportaciones de soja que no alcanzaron las expectativas, tuvo su rol a la presión bajista sobre los precios.

Seguí leyendo

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos