Moda en Argentina: cómo las marcas independientes se reinventan frente al avance global
El auge del e-commerce y la competencia global redefinen la moda en Argentina. Las marcas apuestan por identidad, creatividad y producción consciente.
19 de marzo 2026 - 15:37hs
El negocio de la moda en Argentina cambió en los últimos años y empujó a los emprendimientos a redefinir su propuesta. La expansión del comercio electrónico, la irrupción de plataformas globales de bajo costo y la apertura de importaciones modificaron las reglas de juego para las marcas locales, que hoy deben competir no solo en precio, sino en identidad, creatividad y sentido de producción.
En ese contexto, proyectos independientes como Continuo Presente, diseñado por Camila Rosales y Gustavo Aceval, reflejan una tendencia más amplia: la de emprender con procesos propios, escala controlada y una narrativa que va más allá del producto.
Del local físico a la construcción de marca digital
Hasta hace algunos años, ingresar al circuito de la moda implicaba contar con un espacio físico. Hoy, ese esquema cambió. “Antes era muy difícil entrar al circuito porque necesitabas sí o sí un espacio físico donde vender tus productos. Ahora con los avances tecnológicos y las redes sociales, podés llegar a miles de personas”, explican desde la marca.
El cambio no fue solo en los canales de venta. También en la lógica del negocio. “Hoy en día no solo vendés un producto, vendés todo el detrás de escena, una historia, una experiencia”, señalan. La construcción de identidad en redes sociales pasó a ser tan relevante como el diseño en sí mismo.
Ese proceso se aceleró durante la pandemia, que consolidó el comercio electrónico y habilitó la aparición de nuevas marcas sin grandes inversiones iniciales. Sin embargo, también elevó la exigencia: hoy el diferencial no está únicamente en tener un producto, sino en cómo se lo presenta y qué narrativa lo sostiene.
Competir con Shein y Temu: más que precio, propuesta de valor
La irrupción de plataformas como Shein y Temu redefinió el escenario competitivo. Con producción masiva, renovación constante y precios bajos, obligan a las marcas locales a encontrar otro lugar. “El principal desafío que atravesamos hoy es reinventarnos para ser competitivos”, plantean. Y agregan: “Con el fenómeno de Shein y Temu, productos baratos y estándar están al alcance de la mano, la propuesta de valor tiene que pasar por otro lado”.
Lejos de limitarse a una competencia directa en precios, el impacto se trasladó al plano creativo. “No alcanza con tener algo de moda, se trata de crear productos innovadores y de mostrarlos de manera creativa”, sostienen. En ese sentido, la presión externa también funciona como incentivo: “Elevó muchísimo el nivel de creatividad en las marcas”.
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Aun así, reconocen la asimetría: “Son sistemas enormes de producción continua, con nuevos productos todos los días a precios más que accesibles”. Frente a eso, la respuesta local pasa por reforzar el diseño, la calidad y la identidad.
Producción consciente y nuevos hábitos de consumo
En paralelo, emergen cambios en el comportamiento del consumidor. Aunque el precio sigue siendo un factor central, empieza a convivir con otras variables. “Hay público para todos”, explican. “El precio en Argentina siempre es un factor clave, pero también hay más conciencia ecológica. De a poco estamos entendiendo que no podemos comprar prendas baratas y desechables”.
Ese cambio abre una ventana para propuestas que priorizan la durabilidad y el proceso. La producción a baja escala, lejos de ser una limitación, se convierte en parte del posicionamiento. “Entendemos que producir a baja escala es una decisión importante para no generar prendas que queden estancadas y terminen siendo descartadas”, comentan.
La lógica se traslada también a la elección de materiales y al desarrollo del producto. “Muchas veces investigás sobre materiales antes del diseño para poder tener un producto que pueda competir con las grandes marcas”, explican, en una estrategia que busca equilibrar precio, calidad y diferenciación.
Comunidad, colaboración y aprendizaje constante
En un mercado más competitivo, la colaboración aparece como una de las principales oportunidades. “Trabajar en comunidad con otras marcas nos permite llegar a públicos diversos y potenciarnos mutuamente”, señalan Camila Rosales y Gustavo Aceval. Las ferias de diseño y los espacios compartidos funcionan como puntos de encuentro donde no solo se comercializa, sino que se construye red. En paralelo, el e-commerce permite testear productos y ajustar estrategias con menor riesgo.
El aprendizaje, en ese contexto, es continuo. “El contexto económico nunca va a ser el ideal”, advierten. Por eso, el foco se traslada a la experiencia acumulada: “Hay que tener paciencia porque nada se construye de la noche a la mañana”.
Para quienes buscan emprender hoy, el consejo no pasa por fórmulas cerradas sino por sostener el proyecto en el tiempo. “Apostar y creer en el producto que tenemos” y “rodearse de personas que estén en la misma sintonía” aparecen como claves para atravesar un escenario desafiante, donde competir ya no depende solo del precio, sino de la capacidad de construir una propuesta con identidad propia.