YPF Luz presentó ante la Securities and Exchange Commission (SEC), el regulador bursátil de Estados Unidos, el formulario F-1, el prospecto preliminar necesario para una eventual oferta pública inicial (IPO) de acciones. La medida llegó menos de dos semanas después de que Genneia iniciara un trámite similar y confirma que las acciones cotizarían tanto en la Bolsa de Nueva York (NYSE) como en Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA).
La compañía, cuya razón social es YPF Energía Eléctrica S.A., es la subsidiaria eléctrica de YPF, la petrolera de bandera que cotiza en el NYSE desde hace más de 30 años. A diferencia de su empresa madre, YPF Luz buscaría listar de manera independiente bajo el símbolo "YLUZ", tanto en Nueva York como en BYMA.
La presentación del formulario F-1 constituye apenas el primer paso formal del proceso y todavía deja sin definir aspectos centrales de la operación, como el precio, la cantidad de acciones a ofrecer, el monto que se buscará captar y la fecha del debut bursátil. La oferta sólo podrá concretarse una vez que el registro sea declarado efectivo por la SEC.
Quién vende y quién no recibe fondos
Un dato relevante distingue a esta operación de la de Genneia: YPF Luz no utilizará la salida a bolsa para hacerse de recursos propios. El prospecto establece que la compañía no emitirá nuevas acciones y que no recibirá ingresos provenientes de la venta. La colocación será realizada íntegramente por BNR Power Investments B.V., sociedad constituida en los Países Bajos que posee el 24,99% del capital de la empresa y que quedará como única beneficiaria del producido de la venta.
BNR Power Investments es la sociedad que anteriormente pertenecía a General Electric y que hoy está controlada por GE Vernova junto con Silk Road Fund. Esa participación había ingresado en marzo de 2018, cuando una filial de General Electric adquirió ese porcentaje para acompañar el crecimiento de la generadora. El 75,01% restante permanece en poder de YPF, cuyo capital pertenece en un 51% al Estado argentino.
El propio documento presentado ante el organismo estadounidense anticipó un cambio en la estructura de control: una vez completada la oferta, YPF pasará a ser el único accionista controlante de la compañía. "Al completarse la oferta global, YPF pasará a ser nuestro único accionista controlante, y sus intereses pueden diferir de los de nuestros otros accionistas", advirtió la empresa en el prospecto, dentro de la sección dedicada a los factores de riesgo.
La operación combinará una colocación internacional mediante American Depositary Shares (ADS) —cada una representará diez acciones Clase B— con una oferta simultánea registrada ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) en la Argentina. Tras la colocación, la empresa tendrá dos clases de acciones ordinarias, aunque sólo YPF y sus subsidiarias podrán poseer las acciones Clase A, que no cotizarán en ningún mercado. La coordinación global de la transacción quedó a cargo de Goldman Sachs, BofA Securities y Citigroup, mientras que BNP Paribas, Itaú BBA, J.P. Morgan y Santander actuarán como colocadores conjuntos.
Una compañía con 12 años y liderazgo en generación
En el prospecto, YPF Luz se presentó como "la principal compañía de generación eléctrica 'pure-play' en Argentina en términos de capacidad instalada", con un portafolio diversificado en distintas tecnologías. La firma, que tiene 12 años en el negocio de la generación eléctrica, opera 17 activos con una potencia total de 3.764 MW, equivalente al 8,2% de la capacidad instalada del país, distribuidos en ocho provincias. En los doce meses finalizados en marzo de 2026 suministró 15 TWh de electricidad, cerca del 10% de toda la energía entregada al Sistema Argentino de Interconexión (SADI).
De ese total, 2.740 megavatios corresponden a activos térmicos y 1.024 megavatios a renovables, lo que representa el 73% y el 27% de la capacidad instalada de la empresa, respectivamente. La compañía anticipó además que espera un crecimiento de la participación renovable en su matriz de generación y confirmó que está construyendo su primer proyecto de almacenamiento BESS, de 90 MW, que elevará la capacidad total a 3.854 MW una vez finalizado.
En materia de resultados, la empresa reportó ingresos por USD 640,8 millones y un Ebitda Ajustado de USD 427,5 millones para el año finalizado en diciembre de 2025, con un margen del 66,7%. En el mismo período del año anterior, los ingresos habían alcanzado los USD 524,2 millones. Para el primer trimestre de 2026, la compañía informó ingresos por USD 217,2 millones y un Ebitda Ajustado de USD 125,7 millones, con un margen del 57,9%, una reducción que el prospecto atribuyó a la "internalización de los costos de combustible" tras la descentralización del régimen de compra dispuesta por la Resolución N° 400/2025.
Según el documento, el marco normativo del sector eléctrico "atraviesa cambios significativos y una transición hacia un modelo de mercado más desregulado y competitivo". Desde el 1° de noviembre de 2025, esa resolución introdujo un esquema que promueve la libre contratación entre los participantes del mercado y la descentralización de la gestión de combustibles, con una remuneración basada en el costo marginal. En ese contexto, la compañía sostuvo que espera mayores oportunidades para firmar contratos con clientes privados, con potencial de captar demanda incremental proveniente de sectores como la minería, el desarrollo de petróleo y gas, los centros de datos y la movilidad eléctrica.
Si finalmente avanzan las operaciones de Genneia y YPF Luz, ambas marcarán el regreso de las ofertas públicas iniciales de empresas argentinas a Wall Street tras más de ocho años, y serán las primeras concretadas durante la gestión de Javier Milei.