El director de la consultora Opina Argentina, Facundo Nejamkis, dialogó telefónicamente con el conductor Franco Mercuriali en El Observador 107.9 para analizar el significado político de la designación de Diego Santilli como nuevo jefe de gabinete en reemplazo de Manuel Adorni. Para el consultor, el movimiento combina una respuesta a la crisis más grave que enfrentó el gobierno de Javier Milei con una clara señal de cara a las elecciones de 2027.
Nejamkis fue directo al señalar qué tiene de novedoso este episodio respecto de los anteriores intentos del gobierno por contener el escándalo en torno a Adorni: "Es la primera vez en tres meses que el gobierno encara con un carácter más resolutivo y más creíble la solución de una de las crisis más importantes desde que Milei asumió al poder". Todos los episodios previos —conferencias de prensa, visitas al Congreso, entrevistas mediáticas— no hicieron más que profundizar la crisis, dijo. Este, en cambio, implica un corte real: "Milei resigna una figura que para él parecía muy importante y significativa, y la cambia por alguien con un perfil muy diferente".
Un político profesional en el corazón del gobierno
Ese perfil diferente es, precisamente, el de un político de carrera. Nejamkis subrayó que la llegada de Santilli supone un reconocimiento implícito de que ciertos cargos de alta exposición requieren experiencia y pericia específicas: "Con un presidente que también es nuevo en la política y que quizás requiere más de ese tipo de apoyo, soporte y expertise, alguien con recorrido puede aportar más que alguien inexperto".
El consultor también señaló que Milei aprovecha la crisis como oportunidad para reperfilar su gobierno de cara a 2027: "La figura de Santilli puede estar marcando algunos de los lineamientos del recorrido electoral que vamos a ver, básicamente diálogo, puentes con aliados o potenciales aliados y la búsqueda de llegar a las elecciones lo más fortalecido posible, con la oposición lo más fragmentada posible". En ese sentido, evaluó que Santilli tiene más habilidades que Adorni para esa tarea.
La designación también plantea una paradoja que Nejamkis no esquivó: la del outsider que elige a un político de toda la vida como su segundo. "Quizás este episodio marca una de las aspiraciones presidenciales más difíciles, que es esa idea de que el presidente venía a terminar con toda una generación de dirigentes políticos incorporando gente nueva. Quizás Milei cada vez comprende más que gobernar es el arte de lo posible", reflexionó, con una cita a Perón de por medio: "El rancho se hace con barro y con bosta, y no siempre es posible hacerlo con todo nuevo".
¿Hay espacio para una tercera vía?
Consultado sobre si la incorporación de una figura del PRO como Santilli debilita la posibilidad de una alternativa política que no sea ni el kirchnerismo ni el mileísmo, Nejamkis simplificó la respuesta: todo depende de cómo le vaya a Milei. "Si la economía anda bien y mejora su credibilidad ante la opinión pública, no hay espacio para una alternativa", afirmó. En ese escenario, figuras como Mauricio Macri o Patricia Bullrich difícilmente se animarían a desafiar a un presidente exitoso dentro de su propio hemisferio político.
Si, en cambio, Milei se debilita —como pareció ocurrir en el primer cuatrimestre del año, combinando crisis política y dificultades económicas—, ahí sí se abrirían perspectivas para candidaturas alternativas. De todos modos, el consultor fue claro en que la designación de Santilli da señales de un proceso de ampliación más que de cerramiento del espacio político oficialista. "Hay que verlo caminar", cerró.