Mariano Borinsky y las claves del nuevo Código Penal: delitos cibernéticos, imprescriptibilidad y perspectiva de género
El juez de Casación explicó que el Código pasará de 316 a 912 artículos e incorporará figuras como grooming y pornovenganza.
30 de diciembre 2025 - 17:04hs
El juez de la Cámara de Casación Penal, Mariano Borinsky, fue entrevistado por la periodista Agustina Girón en el programa Majul 107.9 de El Observador107.9, donde analizó en profundidad la reciente sanción de la Ley de Inocencia Fiscal y adelantó los principales lineamientos del nuevo Código Penal que se debatirá durante 2026.
El magistrado explicó que la nueva normativa representa un "giro del Estado argentino" en el abordaje de los delitos tributarios, ajustando los montos mínimos para que pequeños contribuyentes queden fuera del sistema penal y puedan regularizar su situación por vías administrativas.
Embed - LEY DE INOCENCIA FISCAL y CAMBIOS EN EL CÓDIGO PENAL - Mariano Borinsky
Borinsky detalló que históricamente, desde la década del '90, existía un piso mínimo de aproximadamente 100.000 dólares para considerar un delito tributario. "Vivimos en Argentina, tenemos inflación y desde la década del '90 hasta acá, si bien hubo algunas pequeñas modificaciones, el número se mantuvo bajo, con lo cual muchos pequeños contribuyentes te entraban en la categoría de delito con la amenaza de prisión, cárcel y todo lo que implica una ley penal", explicó el juez.
La nueva ley eleva el umbral de evasión fiscal de 1.500.000 a 10.000.000 de pesos, aproximándose nuevamente a aquellos 100.000 dólares originales ajustados por inflación. "Lo que hace, y por eso inocencia fiscal, es blanquear lo que pasa en Argentina que se llama inflación y para que los pequeños contribuyentes no queden en el ámbito de la ley penal", sostuvo Borinsky.
El magistrado explicó que la importancia de estos delitos radica en que, según el artículo cuarto de la Constitución Nacional, los tributos sirven para que el Estado financie educación, salud, seguridad y justicia. Por eso, afirmó, cuanto más ingresa en ese aspecto, mejor el Estado puede cumplir con sus funciones básicas.
Sobre las obligaciones bancarias de informar a organismos como la UIF, Borinsky aclaró que no hay una colisión específica, pero sí modificaciones en el enfoque: se amplía la posibilidad de extinciones por pago de deuda y se acortan los plazos de prescripción de cinco a tres años. "Dejamos el derecho penal para los casos graves y trascendentes y habilitamos las vías alternativas administrativas de regularización voluntaria", sintetizó.
Un Código Penal para el siglo XXI
Consultado sobre el proyecto de nuevo Código Penal, Borinsky lo calificó como "mucho más trascendente" que la propia Ley de Inocencia Fiscal. El juez recordó que el Código actual data de 1921 y que, tras 100 años, "evidentemente cambiaron muchas cosas".
Entre las principales novedades que incorporará el nuevo texto, el magistrado enumeró los delitos cibernéticos, estafa piramidal, entradera y salidera bancaria, la "viuda negra", y diversos delitos patrimoniales que no existían hace un siglo. También mencionó la tipificación específica de atentados terroristas, pese a que Argentina sufrió dos atentados sin contar con esta figura legal hasta ahora.
Borinsky destacó que el nuevo Código incorporará delitos de odio, discriminación, delitos en el ámbito deportivo, tráfico ilícito de bienes culturales, crímenes de lesa humanidad y, fundamentalmente, la perspectiva de género. "Hace 100 años no era un tema o no era un interés", señaló.
Imagen de WhatsApp 2024-07-09 a las 18.09.50_ee9f0c1d.jpg
El juez Mariano Borinsky
El juez explicó que dentro de los delitos informáticos se incluirán figuras como el grooming, pornovenganza (que combina extorsión y violación a la intimidad), fraudes informáticos, acceso ilegítimo y delitos cometidos mediante inteligencia artificial. El Código pasará de los actuales 316 artículos a 912, casi triplicando su extensión al incorporar cerca de 1.000 leyes especiales que estaban dispersas.
Imprescriptibilidad para delitos graves
Uno de los aspectos más relevantes del nuevo Código será la imprescriptibilidad de delitos graves, incluyendo homicidios y abusos sexuales con o sin acceso carnal. Borinsky explicó que cuando un delito prescribe "es porque ya no hay interés en su persecución", pero en estos casos "el interés del Estado no puede cesar en la investigación".
El magistrado valoró especialmente esta modificación considerando que, según estudios psicológicos y psiquiátricos, muchas víctimas de abuso tardan años en denunciar o incluso en recordar lo ocurrido, particularmente cuando se trata de abusos infantiles.
La lista de delitos imprescriptibles también incluye facilitación de la prostitución, secuestros extorsivos, atentados al orden constitucional, terrorismo y su financiamiento, además de crímenes contra la humanidad y desaparición forzada de personas, que se incorporan expresamente al nuevo Código.
Borinsky subrayó otro cambio de paradigma: el nuevo Código no se centrará únicamente en la pena privativa de libertad. Se incorpora el decomiso desde el comienzo del proceso penal, especialmente para delitos económicos y narcotráfico, "para que el dinero mal habido vuelva, pero no cuando termina el proceso penal que no encontraste absolutamente nada, sino al comienzo del proceso penal".
Código Penal Juvenil y políticas de Estado
Sobre la cuestión de la imputabilidad de menores, el juez explicó que forma parte del Código Penal Juvenil, un proyecto complementario de más de 90 artículos en el que también fue consultado. Sostuvo que la reducción de la edad de imputabilidad responde a que "los chicos son más maduros" y tienen más derechos que antes: pueden manejar, votar y han incrementado en términos de derechos civiles.
Sin embargo, Borinsky enfatizó que "el Estado también tiene que hacerse cargo de los menores". El Código Penal Juvenil fija políticas de reinserción social, asistencia social, seguimiento terapéutico y deportivo. "Políticas de estado necesarias para complementar este instituto", afirmó, recordando que la normativa actual "data de la época del proceso y necesariamente debe ser actualizado por un gobierno democrático".
Como ejemplo de estas nuevas políticas de Estado, el magistrado mencionó el instituto sociojudicial postpena para agresores sexuales: "Durante 10 años se va a hacer un seguimiento del agresor sexual, porque está demostrado que vuelve muchas veces", explicó. "Eso es política de estado. ¿Qué política va a adoptar el Estado con los agresores sexuales, con los chicos menores de edad que cometen delitos?", planteó.