25 de agosto 2026 - 15:12hs

El economista y demógrafo Rafael Rofman fue entrevistado este lunes por Franco Mercuriali, vía Zoom, en El Observador 107.9, en el marco de la publicación de su nuevo libro, La revolución demográfica (editorial Planeta), escrito junto a Carola. Durante la charla, Rofman repasó las causas de la caída sostenida de la natalidad en la Argentina y sostuvo que, contra la percepción extendida, el envejecimiento poblacional "no puede ser una crisis, no puede ser malo", porque responde a dos buenas noticias: vivir más años y tener los hijos que se desean y no los que "tocan". También analizó los desafíos que plantea esa transformación y la necesidad de reformar el sistema jubilatorio y de salud para adaptarse a ella.

Consultado sobre el fenómeno de la menor natalidad combinada con una mayor esperanza de vida, Rofman explicó que se trata de un proceso que comenzó hace 250 años en el mundo, iniciado en Francia e Inglaterra a fines del siglo XVIII, y que en la Argentina arrancó recién entre 1870 y 1880. Según detalló, mientras que antes las sociedades "vivíamos poco, pero nacíamos mucho", el proceso se invirtió con el correr del tiempo hasta llegar hoy a vivir mucho y nacer poco.

El especialista apuntó que en el país ese descenso no fue gradual, sino que se dio "por una escalera", con etapas de caída abrupta y otras de estancamiento —como ocurrió entre 2005 y 2015—. A partir de ese año, subrayó, la tasa global de fecundidad se derrumbó, cayendo de alrededor de 2,3 hijos por mujer a 1,2 entre 2015 y 2024, último dato disponible. Rofman vinculó esa aceleración con la introducción, en 2014, de un nuevo método anticonceptivo: los implantes subcutáneos, unas varillas que se colocan bajo la piel del brazo y que popularmente se conocen como "el chip", de rápida y masiva aceptación entre las mujeres más jóvenes.

Más noticias

El demógrafo planteó que esta transformación implica un cambio de paradigma: "no vamos a crecer más", afirmó, en contraste con el temor a la "explosión poblacional" que dominaba el debate público décadas atrás —al punto de aparecer reflejado, según recordó entre risas, hasta en la tira de Mafalda—. Hoy, en cambio, el debate se desplazó hacia el temor opuesto. Según sus proyecciones, la Argentina, que hoy tiene 47 millones de habitantes, podría llegar a los 50 millones, para luego estabilizarse entre 45 y 50 millones durante muchos años, con una población cada vez más envejecida.

Adaptarse a tiempo

Rofman fue enfático en aclarar que el envejecimiento poblacional "no puede ser una crisis", y llegó a calificar el pasaje de "nacer mucho y morir mucho" a "nacer poco y morir poco" en términos directamente positivos: "Es mejor, es mucho mejor, pero es un cambio que nos fuerza a pensar distinto cómo son las reglas de juego". El desafío, remarcó, es que en el futuro habrá menos población joven en edad de trabajar. La clave, sostuvo, pasa por aumentar la productividad a través de tres factores: mejor capital humano (educación), mejor capital físico (infraestructura y maquinaria) y mejor tecnología. En ese sentido, advirtió que si bien la Argentina logró que casi todos los chicos en edad escolar asistan a la escuela, "aprenden poquito, aprenden mal", por lo que consideró urgente reformar el sistema educativo.

Sobre la edad jubilatoria, el economista fue cauto: consideró razonable un aumento gradual, del orden de "un año cada diez" en el largo plazo, pero remarcó que antes de discutir esa suba hay que ordenar las excepciones vigentes. Citó que la Argentina tiene actualmente 200 regímenes de excepción que permiten a 2.800.000 personas jubilarse antes de la edad general, y que existe más de un millón de personas que cobran más de un beneficio previsional. "Si no ordenás eso, es muy difícil", sentenció.

En cuanto a la salud, Rofman planteó que el sistema argentino está diseñado para resolver problemas agudos —como accidentes o infecciones—, pero que la llamada transición epidemiológica hizo que hoy las principales causas de enfermedad sean crónicas, como el cáncer o las patologías neurológicas, típicas de la población mayor. "Si vos vas a la guardia y le decís 'tengo Alzheimer', el médico de guardia te va a decir: '¿yo qué quiero que haga?'", ejemplificó, para remarcar la necesidad de repensar el sistema hacia un modelo de seguimiento continuo.

Consultado sobre el crecimiento poblacional argentino desde el Mundial '78 —cuando la famosa canción hablaba de "25 millones de argentinos"—, Rofman recordó que el país pasó de 25 a 40 millones de habitantes en ese período, y que ese crecimiento acelerado corresponde a "los últimos 200 años" de la historia humana, un lapso que —aclaró— fue en realidad la excepción y no la norma. Sobre el cierre de la entrevista, el autor contó que el libro busca instalar el debate demográfico de manera "rigurosa" pero también "divertida" y "entretenida", dado que se trata de un tema que, más allá de la política pública, "pega mucho más emocionalmente" en la gente.

Temas

envejecimiento envejecimiento de la población

Seguí leyendo

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos