Hace unas semanas, Juliana Scaglione, conocida como "Furia" en la casa de Gran Hermano, recibió un diagnóstico doloroso: tiene leucemia. Aunque la enfermedad se encuentra en un estadio inicial y no requiere tratamiento por ahora, el impacto fue profundo para la participante. Durante unos días, se mostró más apagada y llegó a considerar a sus compañeros como parte de su familia, recibiendo apoyo y afecto de ellos.
Sin embargo, la calma se vio perturbada recientemente cuando estalló una pelea entre Furia y Mauro el pasado domingo. La discusión escaló en intensidad y agresividad. Furia le pidió a Mauro que no se sentara a comer en el living porque ella estaría allí y no quería estar cerca de él. A pesar de haber mantenido una estrecha relación desde el inicio del juego, su vínculo se fue desgastando hasta que ya no pueden convivir pacíficamente.
De esta manera, estalló una pelea intensa entre los dos participantes que dejó atónitos al resto de los concursantes. Entre gritos, amenazas e insultos, cada uno de ellos reaccionó de manera diferente. Por ejemplo, el Chino se encargó de tranquilizar al perro Arturo, que comenzó a llorar. Por otro lado, Zoe optó por no escuchar lo que sucedía y muchos se retiraron a una habitación para no presenciar más violencia. Durante la gala de eliminación de esa noche, Furia recibió una sanción por parte de Gran Hermano: será nominada en cada una de las próximas galas hasta el final del concurso.
Al día siguiente, se difundió un video en el que se pudo observar otra conducta violenta por parte de la participante. Sosteniendo un cuchillo, se mostró desafiante frente a Darío, uno de los jugadores más recientes. "Te voy a estar observando", le dijo Furia a su compañero. Ante esta reacción, Darío se quedó mirándola y le preguntó: "¿Por qué me decís eso?". Sin embargo, ella se alejó sin darle respuesta, dejando a Darío confundido. Las imágenes se viralizaron rápidamente en las redes sociales, donde los seguidores de Gran Hermano expresaron sus críticas ante esta situación recurrente.