La derrota de Boca Juniors ante Fluminense en la final de la Copa Libertadores plantea incertidumbres sobre el futuro de Juan Román Riquelme y su papel en el manejo del fútbol del club. Riquelme, ídolo de Boca, había establecido como objetivo llegar a la final de la Copa Libertadores, y aunque ha tenido éxitos en su gestión, como títulos de liga y copas nacionales, no logró el título continental.
La falta de éxito en la Copa Libertadores y la tercera decepción consecutiva en finales continentales podrían afectar su posición en el club. Sin embargo, la gestión de Boca bajo su dirección ha sido exitosa desde el punto de vista económico, con un superávit de 27 millones de dólares y lo recaudado en junio, en el partido homenaje al actual vicepresidente en la Bombonera: 321 millones de pesos.
La Copa Libertadores, la Bombonera y la política
La obsesión de conseguir la Copa Libertadores, que no se alcanza desde 2007 con Román como figura, se convirtió en un objetivo clave de la actual dirigencia xeneize.
El segundo consistió en la remodelación del estadio, aunque todavía no se aprobó la compra de los terrenos lindantes que dan a la calle Del Valle Iberlucea.
La tercera premisa, por el momento, es la más cercana y el propio Riquelme no se cansa de repetir que "se sacó la Política Nacional del club", con la salida del macrismo.
Las elecciones que vienen
El próximo 2 de diciembre se llevarán a cabo elecciones en Boca, y Riquelme es una figura central en la campaña de la agrupación "Soy bostero". Es probable que Riquelme continúe en su rol de vicepresidente, y el candidato principal está entre Jorge Ameal y Ricardo Rosica. Del otro lado, compite Andrés Ibarra, con el respaldo de Mauricio Macri.
También postulan el mendocino Jorge Reale y Osvaldo Spataro, tesorero de la gestión de Antonio Alegre y Carlos Heller a mediados de los '80 y comienzos de los '90.
La Copa Libertadores y la gestión de Riquelme
Desde el predio de Ezeiza, el nuevo lugar en el mundo de Juan Román Riquelme y su Consejo de Fútbol, se empezó a otorgarle protagonismo a los juveniles.
Con Miguel Angel Russo de entrenador y Carlos Tevez de figura, el equipo de la Ribera cayó en semifinales, en plena pandemia ante el Santos (0 a 0 en la Bombonera y 0-3 en San Pablo).
En 2021, con un plantel de menor jerarquía, Boca sufrió los fallos de los árbitros en octavos de final ante Atlético Mineiro y perdió por penales, luego de dos empates sin goles y con un escandaloso cierre en Belo Horizonte.
En 2022, con Sebastián Battaglia como entrenador, otra vez empató los dos partidos sin goles en octavos y quedó afuera ante Corinthians, también en los penales. Esta vez en la Bombonera.
Tras la salida del Negro Ibarra llegó Jorge Almirón, un viejo sueño de Riquelme que asumió el 10 de abril pasado y después de transitar un camino sinuoso llegó a la final, pero no pudo concretar el gran objetivo.