La derogación de la ley de alquileres no surtió el efecto deseado. El costo de acceder a una vivienda en la Ciudad de Buenos Aires aumentó por encima de la inflación los últimos cinco meses.
El informe publicado por el Centro de Estudios Metropolitanos señaló que el costo de las viviendas en alquiler aumentó un 114,4% en lo que va del año, mientras que la inflación acumulada en el mismo periodo fue de un 87%.
La cuenta es sencilla. El costo de acceder a una vivienda en la Ciudad de Buenos Aires aumentó poco más de un 27% por encima de la inflación. Así las cosas, un inquilino promedio necesita 3,1 salarios mínimos (para agosto se ubica en $262.432,93) para alquilar un departamento de dos ambientes.
En mayo se necesitaban 2,8 salarios mínimos para acceder al alquiler, lo que representa un aumento del 10,7% en la carga económica, sin contar el pago de expensas. A su vez, en enero se necesitaban casi 2 salarios mínimos.
En el marco de los gastos para vivienda, la situación no termina en el alquiler. Las expensas subieron más del 10% por cuarto mes consecutivo. Con esto alcanzan un pico del 16% en junio y acumulan un incremento de más del 70% en los últimos cuatro meses.
Alquilar en la Ciudad de Buenos Aires
Según el informe, la oferta de alquileres se mantiene cerca de las 20.000 y al mismo tiempo crecen los anuncios de alquiler permanente en dólares, que aumentó 6 puntos porcentuales.
La distribución geográfica ha consolidado a Palermo como el barrio con la mayor oferta de alquiler en la ciudad, con cerca del 30% del total. Le siguen Recoleta y Belgrano, que juntas acaparan más del 50% de la oferta.
En contraste, barrios como Parque Chas, Villa Santa Rita, Vélez Sarsfield, Villa Lugano y Constitución presentan una oferta prácticamente nula de viviendas en alquiler.
Puerto Madero destaca por ser el barrio más caro de la ciudad, con un valor del metro cuadrado que supera los $31.000, seguido por Montserrat, que ha experimentado el mayor aumento en el último mes, duplicando su valor promedio.
Con este informe se buscó dar un panorama para los inquilinos en Buenos Aires, el cuál se ve cada vez más desafiante pero su oferta comienza a mostrar signos de estabilización.