Diego Carbone, reconocido custodio de Cristina Kirchner, compareció hoy en el juicio por el atentado contra la ex mandataria, donde ofreció una visión crítica sobre los sistemas de seguridad, destacando que ninguno es infalible. "En Estados Unidos mataron a cuatro presidentes y hubo dos heridos, con toda la seguridad que tienen", subrayó Carbone, quien supervisaba el departamento de la Policía responsable de la custodia de la exmandataria en el momento del ataque.
Carbone mencionó otros casos en los que las "custodias más avanzadas del mundo" fallaron, refiriéndose a atentados contra el Papa y varias incidencias en Israel. Según él, la custodia nunca puede garantizar una seguridad absoluta, particularmente cuando el ataque involucra una "traición", como ocurrió en el caso de Cristina Kirchner, donde el atacante estaba entre sus supuestos seguidores. "Y esto no es para sacarle la colita a la jeringa", añadió, marcando un tono que generó tensión durante su declaración con los fiscales y abogados que lo interrogaban.
image.png
Diego Carbone declarando en el juicio por el ataque a Cristina Kirchner
Sobre la noche del atentado a Cristina Kirchner
Cuando se le preguntó por su ausencia la noche del 1° de septiembre de 2022 en Recoleta, Carbone explicó que, en su rol como jefe del departamento de seguridad vicepresidencial, su tarea principal era el control administrativo y no la seguridad en el terreno. Aunque en ocasiones "bajaba al campo", no pudo especificar con qué frecuencia lo hacía. Indicó que su función se limitaba a "control y fiscalización".
Durante el ataque, explicó, la custodia estaba compuesta por un jefe, un segundo jefe y oficiales de enlace, quienes realizaban turnos "24 por 48", sumando un total de aproximadamente diez policías. "No hay nada que diga a dónde tengo que ir (...). Ningún protocolo me dice que tengo que estar las 24 horas pegado a la Presidenta", afirmó, y agregó que aquel día estaba en el kinesiólogo debido a una lesión sufrida en un mundial de full contact en Brasil, del cual salió victorioso pero gravemente lesionado.
Carbone, con 35 años de servicio en la Policía Federal, 28 de los cuales fueron en áreas de custodia, mencionó que formó parte de los equipos que protegieron tanto a Néstor Kirchner como a Cristina Kirchner. En cuanto a la relación entre el custodiado y su equipo de seguridad, aseguró que ni el Presidente ni la Vicepresidenta pueden prescindir de los policías asignados, dado que su protección es "permanente y obligatoria". Cuando la fiscal le preguntó si un cambio de custodia era posible, Carbone respondió con un intercambio tenso, señalando que, aunque es legal, "la Presidenta nunca me pidió cambiar a nadie".
Finalmente, Carbone destacó que la evaluación de los riesgos corre a cargo del jefe de la custodia vicepresidencial, que en ese momento era el comisario Sergio Nobile. Aunque confirmó la existencia del “Protocolo 7” para la protección de funcionarios, sugirió que en la práctica su aplicación es limitada: “El Protocolo 7 es muy lindo, pero del dicho al hecho hay un trecho”. Concluyó señalando que, aunque no había un conflicto abierto antes del atentado, el ambiente estaba "enrarecido", criticando a los manifestantes que se oponían a Cristina Kirchner en las inmediaciones de su residencia.
El video eliminado del momento del atentado
Durante su declaración en el juicio por el atentado contra Cristina Kirchner, Diego Carbone abordó varios temas sensibles. Uno de ellos fue el video grabado por un testigo que estaba muy cerca de Fernando Sabag Montiel en el momento en que intentó disparar el arma. Según el testimonio de este testigo en el juicio, la Policía le ordenó borrar dicho video. Carbone reveló que el policía Guillermo Gallo le envió ese video directamente desde la escena del ataque, y él, a su vez, lo reenvió a quien estaba a cargo de la Policía Federal en ese momento. Finalmente, el testigo mencionó que recuperó el video que le habían obligado a borrar.
Las críticas a la Policía de la Ciudad
En línea con lo expresado por Cristina Kirchner la semana anterior, Carbone criticó la actuación de la Policía de la Ciudad en los días previos al atentado. Según su testimonio, los agentes de la policía porteña obligaban a los manifestantes que apoyaban a la expresidenta a subir a la vereda, mientras que dejaban en la calle a aquellos que la insultaban, generando caos en el tránsito. Carbone relató que, el sábado que se retiraron las vallas frente a la residencia de la expresidenta, fue gaseado por la Policía de la Ciudad. “A mí me gasearon [con gases lacrimógenos] policías de la Ciudad el sábado que sacaron las vallas. Y yo venía de hablar con su jefe”, detalló. Al ser consultado sobre la razón de este episodio, su respuesta fue: “Me parece que eran medio tontos”.
Respecto a un posible refuerzo en la custodia antes del ataque, específicamente el 30 de agosto, Carbone aclaró que, aunque hubo un refuerzo en la zona como lo había anunciado el entonces ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, este no se tradujo en un aumento de la protección directa a la expresidenta.
El juicio por el atentado a Cristina Kirchner
El juicio por el intento de asesinato contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner sigue su curso este miércoles en el Tribunal Oral Federal 6. Este proceso se concentra en los acusados Fernando Sabag Montiel, Brenda Uliarte y Nicolás Carrizo, quienes enfrentan serias imputaciones por su presunta implicación en el ataque perpetrado en septiembre de 2022.
El tribunal, integrado por los jueces Sabrina Namer, Adrián Grünberg e Ignacio Fornari, está actualmente en la fase de audiencias, que se llevan a cabo cada miércoles en los tribunales de Retiro. El caso incluye a más de 300 testigos, entre ellos la propia Cristina Kirchner, quien brindó su testimonio la semana pasada. La exmandataria enfatizó que, aunque los autores materiales están siendo procesados, aún no se identificó a los autores intelectuales, sobre quienes quiere enfocar sus esfuerzos legales. Entre sus sospechosos se encuentran figuras como la familia Caputo, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, el diputado Gerardo Milman, e incluso el actual presidente Javier Milei.
Fernando Sabag Montiel, señalado como el autor material del ataque, enfrenta cargos por intento de homicidio doblemente calificado. Por su parte, Brenda Uliarte y Nicolás Carrizo están acusados de ser cómplices en la organización y ejecución del atentado. Este grupo, conocido como la "Banda de los Copitos", utilizaba un negocio de venta de copos de azúcar como tapadera mientras vigilaban la residencia de la expresidenta en el barrio de Recoleta.
Debido al elevado número de testigos y la complejidad de las acusaciones, se espera que el juicio pueda prolongarse entre seis meses y un año, con audiencias semanales que continuarán en los próximos meses.