Fotos y gestos. La política en tiempo de redes. Una imagen fría y distante y una ausencia que fijó postura. En tan sólo una semana el peronismo expuso su interna en la vidriera de la política. La reunión del PJ bonaerense en Moreno y el acto en la UMET. Dos hechos que pintan el panorama complejo que deberá transitar el peronismo para llegar unido y competitivo al 2025.
Los puentes entre Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner están rotos. La posibilidad de que la relación se recomponga antes del armado de listas está latente, pero la posición irreductible de la expresidenta y su hijo, Máximo Kirchner, la hacen poco probable.
¿Cuándo se comenzó a romper la relación? ¿Cuál fue el desencadenante de la interna? Las versiones son variadas. Casi todas se remontan a más de cuatro años atrás. La única coincidencia de todos los sectores es que la tensión entre el cristinismo y el gobernador bonaerense no comenzó con el armado de las listas para la elección fallida del PJ nacional.
CFK repite la estrategia de 2017
Cuando llegó el momento de discutir la conducción del PJ nacional, con el peronismo fuera del poder, las cartas ya estaban sobre la mesa. La decisión de CFK ya estaba tomada. Una estrategia en espejo con el 2017. Refugiarse en la provincia de Buenos Aires para contener en las elecciones de medio término y después ampliar de cara a las presidenciales.
El diagnóstico que guía la estrategia es igual al que sirvió para marcar el camino de 2015 a 2019. La sociedad argentina no le renovará la confianza a un gobierno liberal. En los pasillos del Senado, los legisladores que responden a Máximo Kirchner y que son orgánicos dentro de La Cámpora recuerdan que el dirigente siempre dice “la dictadura, con todo lo que eso implica, solo se pudo mantener siete años en el poder”. El ejemplo, dicen, los referentes de la organización kirchnerista, tiene que ver con que para “Maxi”, como les gusta llamar al dirigente, la sociedad argentina no tolera el ajuste.
Sin embrago, como en otras oportunidades, hay un peronismo que vive fronteras afuera del armado de Cristina. Si bien el intento de armar algún tipo de frente peronista por fuera del kirchnerismo no es una novedad, en esta ocasión la relación de fuerzas parece ser algo distinta, por lo menos en lo dirigencial.
Es que Axel Kicillof no fue el único ausente en la asunción de CFK como presidenta del PJ. A la cita tampoco asistió el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela. La CGT ni siquiera recibió invitación formal. Tan sólo Ricardo Pignanelli, de SMATA, concurrió a la cita en su rol de vicepresidente. Pero la presencia del mecánico no logró evitar que la expresidenta cuestionara la posición de la central obrera a lo largo del Gobierno de Javier Milei.
De la partida tampoco fue la UTEP, el sindicato que agrupa a los trabajadores de la economía popular. Si hubo presencia del Movimiento Evita. En una de las primeras filas estaba Emilio Pérsico, que años atrás no dudaba en decir que CFK despreciaba a su organización y lo que representaba.
Quintela y la apuesta a Axel Kicillof
Más allá de las ausencias y las presencias, lo cierto es que por fuera del esquema que armó CFK para conducir al PJ rumbo a las próximas elecciones quedaron algunos gobernadores, una buena cantidad de intendentes de la provincia de Buenos Aires, la UTEP y la CGT entre otros. Sobre eso se parará Quintela para intentar construir una alternativa pensando en el 2027.
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Ricardo Quintela, Gobernador de La Rioja, sigue dispuesto a dar la pelea dentro del peronismo.
La cuenta que hace el riojano tiene que ver con la historia del peronismo, en la cual la suma del armado del Norte Grande más la provincia de Buenos Aires es igual a ganar una elección.
El tiempo dirá si prima la unidad o la confrontación. Por ahora, desde los satélites que no giran en torno a CFK aseguran que un acuerdo es imposible porque “el kirchnerismo no acuerda, impone”.
En ese marco, el mundo de la política sabe que dentro de ese ámbito todo lo que multiplica por K, terminando dando K. Así las cosas, estiman que la suerte del PJ está jugada y que terminará funcionando como una mesa ampliada de La Cámpora, con todo lo que eso implica.
Por eso Quintela sigue adelante. Busca terminar de delinear su armado federal. La idea que tiene el gobernador riojano es poder presentarlo en sociedad antes de marzo del 2025.