La mañana siguiente a la promulgación del megadecreto sobre las "Bases de la Reconstrucción Argentina", el presidente Javier Milei y su Gabinete celebraron lo que entienden como un éxito.
Los semblantes del mandatario y sus ministros reflejaban satisfacción por el desarrollo de la jornada de ayer. Ésta comenzó con la implementación del protocolo antipiquetes frente a las manifestaciones callejeras de la izquierda y culminó con la presentación nocturna, realizada por el propio Presidente, del conjunto de medidas económicas que, hasta el momento, ha recibido la oposición de diversas fuerzas políticas.
Yendo a los pasos concretos posteriores al anuncio del decreto desregulador, Federico Sturzenegger está siendo considerado para asumir un rol de "monitoreo" del paquete de normas, las cuales deberán ser evaluadas a corto plazo por la comisión bicameral de análisis de DNU. Actualmente, desde el Gobierno se le asigna la función de "vocero" para explicar las medidas, responsabilidad que el ex presidente del Banco Central asumió temprano en una entrevista radial. Uno de sus ex compañeros del gobierno de Cambiemos, con conocimiento profundo del trabajo de Sturzenegger en la gestión de Mauricio Macri como jefe de gobierno porteño, señaló: "Lo que finalmente se ha implementado representa un tercio del plan original de Federico en 2017".
En cuanto a los proyectos concretos y bajo la coordinación general a cargo del jefe de Gabinete, Nicolás Posse, la desregulación de las obras sociales y la medicina prepaga, que implicará un enfrentamiento directo con los sindicatos, estará a cargo de Enrique Rodríguez Chiantore, superintendente de Servicios de Salud. Por otro lado, el paquete de reformas laborales, dirigido a reducir la litigiosidad laboral según sus propios autores, será responsabilidad de Omar Yasin, secretario de Trabajo, dependiente de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. Yasin ya ha comenzado a explicar las medidas a la cúpula de la UIA esta mañana.
Durante su entrevista en Radio Mitre, Sturzenegger resaltó la importancia de derogar "tres leyes fundamentales de un Estado intervencionista: la ley de Góndolas, de Abastecimiento y de Compre Nacional", todas anteriormente bajo la responsabilidad de la Secretaría de Comercio. En ese cargo, el ministro de Economía, Luis Caputo, designó a Pablo Lavigne, ex colaborador de Macri en su periodo en el gobierno porteño y cercano al ex ministro de Trabajo de Cambiemos, Dante Sica.
El ministro del Interior, Guillermo Francos, liderará la eventual transformación de las entidades deportivas en Sociedades Anónimas, a través de su secretario de Deportes, aún no designado. Francos también supervisará el área de Turismo, afectada por el DNU, que estará a cargo de Yanina Martínez, una de las pocas funcionarias del kirchnerismo que ha perdurado en la nueva administración.
Más allá de los nombres específicos, el Gobierno confía en obtener la aprobación legislativa del DNU. "Debemos confiar en el Senado, donde ya hemos asegurado una mayoría para la elección de autoridades, aunque sea por un voto", especulan los promotores del megadecreto.
Las reacciones negativas y el respaldo de la calle
En la Casa Rosada afirman que los críticos del DNU que se manifestaron anoche representan la porción más "ideologizada" del electorado que no respaldó a La Libertad Avanza. "La participación fue muy baja y era de esperar por parte de aquellos que no nos votaron y son más ideologizados", comentó un estrecho colaborador de Milei a LA NACION. Destacó que los cacerolazos se concentraron en la Capital Federal, "el distrito con menos votos" libertarios. "Es normal, pero el respaldo de la gente al DNU es total", aseguró un cercano al Presidente.
Los colaboradores oficiales hacen referencia al 56% que Milei obtuvo en la segunda vuelta, así como a las repercusiones en las redes sociales. "Es un indicio a través de las redes. Y somos muy competentes en eso", aseguran.
La confianza transmitida por el Presidente fue tal que hoy salió nuevamente a saludar a la gente desde el balcón de la Casa Rosada.