Un estudio reciente del Observatorio de Calidad Institucional (OCI) de la Universidad Austral proyectó que la participación ciudadana en las elecciones legislativas nacionales del próximo 26 de octubre podría alcanzar un preocupante 65%. Si se confirma, esta cifra marcaría un récord histórico de ausentismo, el más bajo desde el retorno de la democracia en 1983. Según el informe titulado “Proyección de participación y análisis del comportamiento de los oficialismos en elecciones de medio término. Su posible impacto en las elecciones nacionales del 26 de octubre”, el comportamiento observado en diez elecciones provinciales desdobladas a lo largo de 2025 sirve como base para esta estimación.
El análisis, dirigido por Marcelo Bermolén, director del OCI, concluye que el ausentismo podría superar el 35% del padrón electoral. Este descenso en la participación no es un fenómeno nuevo, sino que es una tendencia sostenida desde 2013, como explica Bermolén: "La desconfianza, la apatía y la rebeldía frente a las fuerzas políticas tradicionales se expresan hoy también en las urnas vacías". Para el especialista, este fenómeno de desafección podría tener un impacto directo en la legitimidad de los futuros representantes electos, dado que el número de ciudadanos que no votan podría superar al de los candidatos que logran imponerse.
Desencanto y desconexión con la política
El informe resalta que la caída en la participación es resultado de una combinación de factores como la economía, el desencanto generalizado y la desconexión de la ciudadanía con los actores políticos. A lo largo del año, las provincias experimentaron una participación media del 59,37% en las elecciones desdobladas, con picos mínimos en distritos como Chaco, Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires, donde hasta uno de cada dos electores habilitados no concurrió a votar. El estudio proyecta que si este comportamiento se replica a nivel nacional, el ausentismo podría superar el 35%, un nivel que no se registró en décadas.
El descenso de la participación en las elecciones legislativas también refleja una desconfianza creciente en el sistema político, que se mantuvo estable durante años. En las elecciones de medio término de 2021, por ejemplo, la participación fue del 71,8%, pero para 2025 se prevé una merma de más de seis puntos. Esto puede interpretarse como un síntoma del creciente desinterés y de la falta de esperanza en que los comicios puedan representar un cambio significativo en la realidad política y económica del país.
La “regla del castigo” y su impacto en el oficialismo
El informe también hace un análisis histórico del comportamiento de los oficialismos en elecciones legislativas desde 1985. Según los datos, en nueve de las 11 elecciones de medio término celebradas desde el regreso de la democracia, los gobiernos de turno perdieron votos en comparación con la elección presidencial anterior, lo que se consolidó como lo que el estudio denomina la “regla del castigo”. A pesar de esta tendencia, en cuatro ocasiones los oficialismos lograron imponerse, a pesar de la merma en su apoyo popular.
De hecho, la historia muestra dos casos excepcionales de presidentes que lograron revertir la tendencia y mejorar su desempeño en las elecciones de medio término: Néstor Kirchner, que en 2005 aumentó su caudal electoral en más de 16 puntos, y Mauricio Macri, que en 2017 experimentó una mejora genuina del 7,6%. Por otro lado, los descensos más drásticos en la historia reciente fueron los de Fernando de la Rúa en 2001, con una pérdida de 25,6%, y de Cristina Fernández de Kirchner en 2013, con un descenso del 21,3%.
En promedio, la pérdida de votos de los oficialismos en las elecciones de medio término ronda los 13,8 puntos porcentuales. El estudio destaca que cada vez que la oposición aumentó su caudal respecto a la elección presidencial, se anticipó un cambio de gobierno.
Con respecto a las elecciones nacionales de octubre, Bermolén sostiene que es probable que se dé una combinación de baja participación y un voto de desaprobación hacia el oficialismo. Este escenario podría convertir a los comicios en un plebiscito sobre el rumbo del gobierno, en un contexto social marcado por el desencanto y la desafección política de los ciudadanos.