El Pacto de Mayo tiene su contexto. El Gobierno nacional tuvo su victoria parlamentaria. Parió la ley bases y el paquete fiscal. El desagregado de los títulos muestra un régimen de grandes inversiones (RIGI) que busca reactivar la economía, un acuerdo con los gobiernos provinciales para frenar la sangría financiera de las provincias y una flexibilización laboral que, según el oficialismo, busca generar empleo.
Un parte de la realidad la termina de perfil el ajuste sobre las cuentas públicas, el superávit y una inflación que se aleja de los dos dígitos.
Pero claro, la realidad es un dado de mil caras. Ahí también se puede ver la fragmentación política, la caída de la industria, el aumento del desempleo y el creciente número de pobreza. En ese escenario complejo choca un relato que busca enfocar las miradas al futuro y la Argentina real sigue hundida en una crisis que es anterior a la gestión Milei, pero que se profundiza día a día.
Pacto de Mayo, la foto y los límites
Javier Milei dará una muestra de fuerza política con la foto del Pacto de Mayo. Quizá no con toda la contundencia que imaginaba, pero a su lado en la vigilia del 9 de julio tendrá casi a una veintena de Gobernadores.
No habrá sindicalistas, tampoco jueces de la Corte Suprema. También estarán ausentes los referentes de los bloques dialoguistas. Tendrá la foto, no la que soñaba. El decálogo que plantea Milei para la reconstrucción argentinas nace en un entorno de crisis y con la tensión política en aumento. Sin embargo, tendrá la foto. No mucho más que eso por ahora.
Los límites que estrecharon la amplia convocatoria realizada por Javier Milei los impone una parte de la realidad que tiene como carta de presentación una crisis económica, política y social que aún no parece encontrar su piso.
Los mercados y la industria
La tensión cambiaría y los sectores que empujan al Gobierno para que ejecute una nueva devaluación no descansas. En el día de la firma del Pacto de Mayo, el dólar blue escaló una vez más hacia un récord y cotizó a $1.440 en las cuevas del centro porteño. Los dólares financieros también subieron. Al mismo ritmo se movió el riesgo país.
Por su parte, la industria mostró una caída de 21,2% en marzo respecto a igual mes de 2023. Cuando se toman los primeros tres meses del año y se los compara con el mismo período de 2023 el saldo negativo es de 14,8%.
En mayo, la perspectiva no fue mejor. El último dato publicado por el INDEC muestra una caída del 14,8%.
En ese marco, una de las consecuencias de la caída de la industria en el aumento del desempleo. La estadística oficial dice que llegó el 7,7% en el primer trimestre. Desde los sindicatos aseguran que cuando se conozca la cifra del segundo semestre estará cerca de los dos dígitos.
Desde el Gobierno, por su parte, sostienen que hay una recuperación incipiente, que el salario registrado le ganó a la inflación durante los dos últimos meses y que empieza a generarse empleo.
El consumo
La merma de la actividad económica determina otros factores que le dan contexto al Pacto de Mayo. Algunas se extienden a lo largo del todo el país, como la caída en la veta de combustible o la caída en el consumo de carne, la más pronunciada de 1920.
Por otra parte, el Gobierno parece haber terminado de dinamitar los puentes con un sector de CGT. la sanción de ley bases y el paquete fiscal puso en píe de guerra a los sindicatos. Algunos irán a la justicia otros ya permanecen en estado de alerta y movilización.
La presión de los sindicatos sobre la cúpula de la CGT crece. Los procedimientos preventivos de crisis, como el caso de FATE, las suspensiones como sucede en ACINDAR, y los despidos tanto en Comercio como en la Construcción avivan el fuego interno de la CGT.
La tensión puertas adentro de los sindicatos por la reinstauración de impuesto a la Ganancias también hace crujir la interna de la central obrera que por ahora no planea una nueva medida conjunta, sino que se limita a apoyar las medidas que decidan cada uno de los gremios.
La foto que le dará cierta fortaleza política a Javier Milei y que tendrá como marca la Casa Histórica de Tucumán, también pondrá de relieve el lado B. El Gobierno podrá exhibir sus logros. Desde la oposición, como es lógico le marcan sus deudas.
Tan sólo un capítulo más en una película que por ahora tiene final incierto.