En un streaming de "Gelatina" de casi dos horas y media, Máximo Kirchner reflexionó sobre la actualidad política, negó una interna con Axel Kicillof y volvió a cuestionar a Alberto Fernández. El diputado nacional y presidente del PJ bonaerense dejó varias definiciones.
También compartió algunas perlitas: ventiló la rutina de yoga de Cristina Kirchner, trató de "mufa" a Patricia Bullrich y de "hippie" a Alberto, y lanzó una chicana a Martín Lousteau al asegurar que el radical "estará preparado para ser presidente el día que no se ponga pálido cuando lo vinculen con el kirchnerismo".
Máximo Kirchner se refirió al tratamiento de la Ley de Bases en el Senado con una curiosa mirada sobre Martín Lousteau, senador nacional por la Ciudad de Buenos Aires y presidente de la Unión Cívica Radical, en diálogo con Pedro Rosemblat en el stream "Gelatina".
Consultado sobre la posibilidad del freno al proyecto oficialista en la Cámara alta, el líder camporista afirmó: "En el Senado le están metiendo. Hubo intervenciones, las que más me gustaron fueron una de Mariano Recalde, excelente en lo laboral, sólido. También escuché a Lousteau, que fue correcta en muchos aspectos. Lamentablemente después le dicen que va a votar con el kirchnerismo y se pone pálido. El día que no se ponga pálido estará preparado para gobernar. Esto de decir este sí, este no... Hay que construir mayorías siempre".
Máximo Kirchner y las internas con Axel Kicillof
Por otro lado, después de convocar a elecciones en el PJ Bonaerense y acoplarlas a las nacionales, Máximo se refirió a las internas. Reconoció "discusiones" pero intentó desmentir un enfrentamiento con Axel Kicillof.
"Hay discusiones, siempre hay debates en todos los lugares. Es como que con una discusión con Cristina digan que estamos peleados. No es una interna. Siempre hay vivos que quieren sacar provecho. Mi postura siempre es una, si uno es un obstáculo, mi lugar está a disposición. Si a mí vienen y me dicen que mi presencia genera conflicto, chau, me fui. Otros están agarrados y no los podés sacar ni con un juez", afirmó sobre el juego de diferencias al interior del peronismo kirchnerista.
Salió al cruce de quienes critican el liderazgo de Cristina Kirchner
"La conducción es política, ¿o es solamente electoral? ¿Se vale de lo electoral? Obviamente que el respaldo que tengas tiene que ver, si es en sentido hay que avisar: 'Che, los votos son todos míos'. Todos ponemos en todos los lugares, todos colaboramos, todos sumamos. Hay que ser responsable, la figura de Cristina (Kirchner), cuando algunos reclaman conducción, lo que veo es que fue a Quilmes, dijo: 'Che, el tema energético, la tarifa', y ahí empezó un zigzagueo del Gobierno con las tarifas, al otro día el presidente reconoce que no tiene superávit porque en junio Cammesa, empieza a hacer esas cuentas estrambóticas, a los seis días empieza a suspender los aumentos de tarifas de mayo y a los ocho días saca la resolución que genera conflictos con la generadora. Se nota que cuando (Cristina) abre la boca, la sociedad escucha", valoró Máximo K. a su madre.
A su vez, el diputado recordó la derrota de su padre, Néstor Kirchner, con Francisco De Narváez, cuando compitieron como cabezas de lista a la Cámara de Diputados en 2009, en la primera derrota electoral del kirchnerismo. "No especuló y la jugó. ¡No ganó ni una elección! Segundo las dos veces: segundo con el Turco (Carlos Menem, en 2003), segundo con De Narváez. En cambio, ella... con Cristina siempre pienso que o nos trae suerte o tiene votos, es lo que cada uno elija. Pero las tres veces que estuvo en la boleta, ganamos. Es como Bullrich, pero al revés, cada vez que integra un gobierno le va mal, o es mala o es mufa. Algún problema hay en ese sentido".
Cuando le preguntaron cómo está su madre, Máximo no dudó: "Físicamente la veo mejor que algunos compañeros. Yoga, disciplina. Salen a dar vueltas, jogging. Ella hace lo que tiene que hacer, habla con Dios y María Santísima, habla con más gente de lo que muchos imaginan y es lo que tiene que hacer como dirigenta para encontrar la síntesis".
Embed - MÁXIMO KIRCHNER Y PEDRO ROSEMBLAT MANO A MANO | GELATINA
Habló sobre su futuro y criticó al ex presidente Alberto Fernández
"La acidez y la ironía tienen un límite. Hay que recuperar espacios donde compartamos, donde se pueda disfrutar más de la compañía de las personas y que esté menos mediada por pantallas, no tengo la cultura hippie de Alberto, pero entiendo que tiene que haber un espacio para que entendamos, porque sino viene muy feo y no puede ser que por un raspón en un semáforo uno baje con un martillo y le rompa la cabeza al otro".
En varios pasajes, también mencionó las críticas a la gestión de Fernández que hizo durante su mandato: "No es que esperamos que terminara el Gobierno para decir las cosas que estaban mal. Fuimos hablando en el propio desarrollo de nuestro Gobierno de que en los tramos gruesos de los que definían los humores sociales de nuestra gente había que dar la pelea".
También opinó sobre los argentinos como sociedad: "Nuestra sociedad no te va a pedir dar todas las peleas, lo que no te va a perdonar es que no des ninguna. Ahí está una de las claves".
Máximo Kirchner remarcó que el ex ministro de Economía, Martín Guzmán "se encaprichó": "Después de cuatro meses de acuerdo con el FMI, 'Me voy'. Ah, qué piola que sos, estaba todo bien. Y ahí fue (Silvina) Batakis".
Las renuncias masivas de integrantes de La Cámpora en la gestión de Alberto
Y sobre las renuncias masivas de integrantes de La Cámpora a la gestión de Alberto Fernández tras la derrota electoral de 2021, reveló: "Después viene Massa, que era el presidente de la Cámara, y estábamos de salida. Algunos hablaban de helicóptero, otros en sus editoriales más pomposas hablaban de asambleas legislativas, incluso hubo senadores radicales que trataron de hablar con senadores de nuestro espacio para organizar una salida ordenada, esto pasaba, esto pasó...".
"La instrucción de Cristina fue taxativa: 'Cuando yo tengo conducción, la tengo cuando me gusta y cuando no me gusta, porque tener conducción solo cuando te gusta es fácil'. Había que terminar el gobierno, se sentaron Cristina, Massa, Wado, Axel y terminamos. Costó muchísimo. Cuando fuimos con Sergio a China, estábamos con la lengua afuera", contó.