El juez de la Corte Suprema Justicia, Carlos Rosenkrantz, desmintió que pretenda avanzar en casos de corrupción porque “no representa en modo alguno la manera en que concibo mi labor jurisdiccional”, y remarcó “el deber de imparcialidad".
En una carta pública, Rosenkrantz señaló que en la edición de este domingo del diario La Nación “se ha publicado una nota cuyo título consigna que la Corte Suprema tiene ‘la mira puesta en los casos de corrupción, se resuelve una causa contra Jorge Macri y preocupan las vacantes’”, y refirió que “se agrega, en una viñeta, que el ‘tribunal quiere encaminar los juicios contra Cristina Kirchner, rematar sus bienes por internet y hacer avanzar el proceso por los Cuadernos de las Coimas’”.
“No conozco la fuente de la Corte Suprema a la que el periodista firmante de la nota ha consultado. Sé que no he sido yo ni ningún funcionario de mi vocalía”, manifestó. Y amplió: “Quiero aclarar que como uno de los tres integrantes de la Corte Suprema, excepto por el hecho de que efectivamente me preocupan las vacantes existentes, no suscribo ninguna de las otras afirmaciones arriba transcriptas”.
“La idea de que tengo ‘la mira puesta en los casos de corrupción’ es falsa y no representa en modo alguno la manera en que concibo mi labor jurisdiccional”, remarcó el juez, y advirtió que “no aspiro a ‘encaminar los juicios contra Cristina’ ni me corresponde hacerlo, ni quiero ‘rematar sus bienes por internet’, ni estoy ‘comprometido con hacer avanzar el proceso por los Cuadernos de las Coimas’”.
Rosenkrantz afirmó que “el deber de imparcialidad, la virtud institucional cardinal de la judicatura, impide que me conduzca en los términos consignados por el artículo periodístico”.
Por otro lado, “el ritmo de la tramitación de las causas en las que es parte la Dra. Cristina Fernandez de Kirchner depende, en el estado actual en que se encuentran, únicamente de las decisiones de los jueces de grado competentes y de los tribunales superiores que sobre ellos ejercen la superintendencia”, concluyó.