Argentina concretó en 2024 la compra de 24 cazas F-16 Fighting Falcon de la Fuerza Aérea de Dinamarca, un movimiento que el ministro de Defensa, Luis Petri, calificó como “la compra más importante desde la vuelta de la Democracia”. Esta adquisición representa el mayor avance en términos de equipamiento militar en décadas y apunta a fortalecer la capacidad de disuasión y vigilancia aérea del país.
El anuncio llega en un contexto de crecientes inversiones militares en América Latina, donde la capacidad aérea se considera clave para la defensa nacional. Según el informe anual del International Institute for Strategic Studies (IISS), Brasil lidera la región con 185 aviones de combate, seguido por México (80) y Venezuela (79). Con la llegada de los F-16, Argentina sumará un total de 46 aeronaves de combate, aunque sigue rezagada frente a otros países del continente.
La importancia de los F-16 para Argentina
La incorporación de estos cazas supersónicos, que reemplazarán a los veteranos Mirage III, representa un salto cualitativo para la Fuerza Aérea Argentina. Según el ministro Petri, la medida responde a la necesidad de “proteger una de las fronteras más extensas del mundo y combatir amenazas como el narcotráfico”. Cabe recordar que Argentina ocupa el octavo lugar global por extensión territorial, con 2.780.000 kilómetros cuadrados.
Actualmente, las fuerzas argentinas cuentan con 22 aeronaves activas, incluyendo los cazabombarderos Douglas A-4AR y los entrenadores avanzados Pampa III. Sin embargo, la llegada de los F-16 significará la primera flota de cazas supersónicos en la historia reciente del país, poniéndola a la par, en términos tecnológicos, de otras naciones vecinas como Chile y Venezuela, que ya operan este tipo de aviones.
Comparación regional y desafíos pendientes
En el contexto sudamericano, Brasil sigue siendo la potencia militar dominante, con una flota diversa que incluye los avanzados cazas Saab Gripen y los tradicionales Northrop F-5 Tiger II. Chile, por su parte, opera 76 aviones de combate, de los cuales 46 son variantes del F-16, lo que lo posiciona en el cuarto lugar del ranking. Colombia, con 64 aeronaves, incluye entre sus filas a los supersónicos IAI Kfir, de origen israelí.
Argentina, aunque avanza con esta nueva adquisición, enfrenta desafíos considerables en términos de presupuesto y logística. Los F-16, si bien representan un avance tecnológico, son modelos con años de uso en otros países. Además, todavía no se ha informado cuándo estarán plenamente operativos ni se han detallado las inversiones necesarias para su mantenimiento.
Datos relevantes del informe del IISS
El informe del IISS destaca que, en 2023, Brasil destinó el mayor presupuesto militar en América Latina, consolidando su posición como el país con la mayor capacidad de defensa de la región. A nivel continental, la lista de países con más aeronaves de combate es la siguiente:
- Brasil: 185
- México: 80
- Venezuela: 79
- Chile: 76
- Colombia: 64
- Perú: 60
- Argentina: 22 (sumará 24 F-16)
- Honduras: 17
- Cuba: 10
Con esta compra, Argentina busca escalar posiciones en un contexto donde las capacidades aéreas son un factor estratégico. No obstante, la diferencia con las naciones más poderosas de la región sigue siendo significativa.
La presencia de los F-16 en Sudamérica no es nueva: Venezuela, Chile, Brasil y otros países ya los operan. Sin embargo, esta adquisición refleja un esfuerzo por parte de Argentina por integrarse a las tendencias regionales en defensa aérea y modernizar sus capacidades militares en un entorno cambiante.