26 de septiembre 2024 - 11:27hs

La Ciudad de Buenos Aires dio el visto bueno a una innovadora plataforma de educación secundaria, titulada “Adiós a la escuela del siglo pasado”, que busca revolucionar la forma en que los estudiantes aprenden y se desarrollan. Al centrarse en la figura del estudiante, este nuevo modelo educativo busca crear un entorno más dinámico y personalizado, donde los jóvenes puedan descubrir y explorar sus intereses y habilidades de manera efectiva.

En una conferencia de prensa, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, presentó los detalles de un ambicioso plan para transformar la educación secundaria, enfocado en la mejora del aprendizaje y la participación activa de los estudiantes, docentes y autoridades involucradas. Según Macri, “es un proceso de renovación que involucra a alumnos, docentes y autoridades”.

El objetivo principal de este nuevo enfoque educativo es inspirar a los estudiantes a que “aprendan motivados, desafiados y que desarrollen las habilidades necesarias para el mundo que los rodea”.

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En este contexto innovador, se establece un sistema de aprendizaje basado en niveles de dificultad, “los chicos avanzarán por niveles en cada materia y sólo si cumplen los objetivos. Como el aprendizaje va a ser personalizado, en una clase pueden convivir chicos que estén aprendiendo Matemáticas de tercero, con otros que deban Matemáticas de segundo. Todos a su ritmo”.

“Todo el sistema estará mirando y acompañando a ese alumno porque también se busca terminar con la idea de que los chicos están en la escuela solo para pasar de año. El valor es aprender. Cada estudiante va a tener un plan de aprendizaje y va a avanzar a su propio ritmo. Y hoy damos el primer paso para solucionar un problema complejo”, contó Mercedes Miguel, la ministra de Educación.

La Ciudad buscó inspiración en las mejores prácticas de educación de países líderes en este campo, incluyendo Brasil, Colombia, Singapur, Reino Unido, Israel, Corea del Sur, Noruega y Finlandia, cuyos modelos de enseñanza fueron ampliamente reconocidos por su éxito en preparar a los estudiantes para el futuro.

Entre las preocupaciones que se han suscitado en torno a los cambios, destaca la atención a las necesidades y preferencias de los estudiantes. De hecho, “en encuestas realizadas por el Ministerio de Educación porteño, el 55% pidió seleccionar asignaturas acorde a sus intereses y el 30% solicitó espacios dedicados al trabajo de las emociones, entre otras variables”.

“Uno de los cambios centrales es que habrá un aprendizaje más personalizado con mayor acompañamiento de los profesores. Para eso se ampliará la formación docente y se busca que no tengan que moverse de escuela a escuela y también que las clases sean más dinámicas, con la participación de todos, por ejemplo, en una mesa común”, señalaron.

La reforma no implica una revisión radical del currículum, sino que las materias serán las mismas, pero desaparecen las previas: “Sin embargo, si no se aprueba un nivel o contenido no se podrá avanzar en ese nivel hasta aprobarlo. Un alumno no puede cursar, por ejemplo, matemáticas de cuarto año si no aprobó matemáticas de tercero. Esto sucede porque se deja de lado la rigidez de los años escolares tradicionales”.

En este modelo, los estudiantes deben demostrar una comprensión sólida de los contenidos antes de avanzar a un nivel superior. Esto se logra mediante la repetición del contenido no aprobado hasta que se haya dominado: “Hoy si un alumno repite debe recursar todas las materias, las aprobadas y las que no. Con el nuevo método se recuperará, únicamente, cada nivel no aprobado. Un esquema similar a las carreras universitarias”.

“Cada nivel prevé contenidos nodales y contenidos de profundización divididos en bimestres o cuatrimestres. Los estudiantes que hayan logrado los aprendizajes esperados en esos períodos de tiempo continuarán profundizando contenidos y conocimientos; quienes no lo hayan logrado, seguirán trabajando en el nivel con refuerzos de tutorías docentes y en otros espacios extra clase”, reafirmaron.

La diferencia entre Secundaria Aprende y el modelo de la provincia de Buenos Aires es que el sistema educativo impulsado por la provincia sólo modifica la forma en la que aprueban los estudiantes; mientras que en la Ciudad de Buenos Aires se diseñó una política pública integral que abarca cuatro aspectos relevantes: la organización del aprendizaje, la organización de los contenidos, la organización de la escuela, y la organización docente.

Los puestos de trabajo de los docentes están garantizados y ninguno perderá su estabilidad laboral o salarial. La reorganización de la Planta Orgánica Funcional (POF) en cada escuela está pensada para eliminar la figura del "docente taxi" y que cada uno de ellos concentre sus horas en una sola institución. De esta construcción participaron docentes y gremios con sus propuestas y demandas.

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