Un jubilado de nacionalidad italiana subió su camioneta blanca a la vereda y comenzó a dar marcha atrás para dejarla estacionada frente a su casa, en la calle Cabildo al 450, entre San Martín y Arroz, cuando en cuestión de segundos, otra camioneta, una Renault Oroch color blanca, pasó a toda velocidad por el mismo lugar y frenó adelante del vehículo del hombre para impedir que escapara.
Uno de los delincuentes se bajó e intentó abrirle la puerta al jubilado para robarle pero el jubilado tomó su arma, una pistola Smith calibre .357, y les disparó. Efectuó cinco disparos contra los ladrones y uno de ellos cayó al piso, ya que recibió dos balazos en la cabeza.
Con el malviviente de 16 años desangrándose a su lado, el vecino de La Matanza se bajó de la Hilux y siguió tirando. Disparó al menos una vez más contra la Oroch, que se alejaba a toda velocidad.
Por ahora, los investigadores esperan el resultado del peritaje del arma que habría empuñado el delincuente para amenazar al jubilado.
Otro de los agresores, que también había bajado para concretar el robo, salió corriendo, mientras que el conductor aceleró a toda velocidad para escapar de los disparos del hombre. No se descarta que otro de los involucrados haya quedado herido.
La víctima disparó cinco veces desde adentro de la camioneta cuando los delincuentes intentaron robarle.
El delincuente que quedó tirado en el piso murió unos minutos después. La secuencia quedó grabada desde dos ángulos diferentes, por las cámaras de seguridad de la zona y de viviendas privadas.
El jubilado de 78 años sufre de problemas cardíacos y ya había sido víctima de un robo en el que fue amenazado y golpeado. Por este motivo, decidió obtener un arma e instalar dos domos y cinco cámaras de seguridad en su domicilio.
El fiscal Diego Rulli, de la Fiscalía Temática Homicidios de La Matanza, intervino en la causa y acreditó una legítima defensa por parte del damnificado, quien no quedó detenido luego del episodio.