Roberto Barzola, el jardinero de la familia, emergió como el nuevo sospechoso en la investigación del asesinato de Nora Dalmasso, según informaron fuentes vinculadas al caso. Este individuo ya había sido parte del proceso al testificar en seis ocasiones previamente.
Este lunes, marcando el 18º aniversario del impactante asesinato que conmovió a Córdoba, el Ministerio Público Fiscal comunicó que el perfil de ADN de un individuo coincide con las muestras genéticas encontradas en la bata y en el cuerpo de la víctima.
Según informó la revista Quorum, en la investigación liderada por el Fiscal Pablo Jávega, se indicó que se sigue avanzando en el examen del “resto del cuadro de pruebas disponible para la composición de hipótesis en función del aporte de dicho material”.
Según informaron fuentes locales, el individuo vinculado al ADN coincidente es Roberto Barzola, un jardinero que trabajaba para la familia Macarrón en el country Villa Golf de Río Cuarto y que se encontraba en la vivienda en los instantes previos al asesinato.
La figura del “parquetista” no es nueva en el caso, ya que desde el principio brindó su testimonio en seis ocasiones. Marcelo Brito, el primer abogado de Marcelo Macarrón -quien actualmente ya no participa en el proceso- lo identificó como sospechoso desde 2007. Además, había solicitado su indagatoria, así como la obtención de una muestra de ADN y otras pruebas, las cuales en su momento no fueron aceptadas por la fiscalía.
EVJ5VJJ2LRAUDNU7IIU5EOIARA.avif
La comparación del perfil genético de Bárzola, utilizando muestras recabadas del cintón de la bata y un vello púbico encontrado en la víctima, se llevó a cabo por primera vez en septiembre de 2023, momento en el que el caso fue trasladado al fiscal Pablo Jávega. Los resultados de este análisis proporcionaron claridad al expediente, después de un largo período de 18 años.
Además, fuentes relacionadas con el caso revelaron que, cuando ocurrió el crimen, Bárzola tenía 25 años y también fue mencionado en el testimonio de la madre de Dalmasso. Delia "Nené" Grassi afirmó en su declaración que el único individuo con el que su hija había tenido conflictos era, precisamente, el parquetista. La mujer falleció en 2022, a la edad de 90 años, sin conocer la identidad del asesino de su hija.
“Así como Jávega es el ejemplo de hacer las cosas bien, todo lo hecho antes, es el ejemplo de cómo hacer todas las cosas mal”, manifestó el abogado Gustavo Liebau, quien se asoció con Brito para defender a Macarrón y su hijo, Facundo, en los años recientes.
Libeau hizo hincapié en que en los documentos del caso existe un informe del renombrado forense Osvaldo Raffo que respaldaba su postura. “Nunca nos admitieron nuestros pedidos porque estaban encarnizados con la familia”, expresó con pesar el letrado.
“Ahora tenemos un violador y asesino que zafó de una condena por la prescripción de la acción penal", señaló el abogado. Al mismo tiempo, admitió: “Va a ser muy difícil, pero vamos a luchar hasta llegar a los últimos tribunales de la nación. Y vamos a convocar a la sociedad, que nos ayuden, no solo por Norita, por todas las víctimas que se quedan sin Justicia por el transcurso del tiempo. Queremos que este sea un leading case".
Bárzola fue informado sobre los cargos de homicidio en su contra, pero permanecerá en libertad debido a que el caso prescribió.
Esta mañana, el Ministerio Público Fiscal de Córdoba anunció que se identificó a un nuevo sospechoso en la investigación liderada por el fiscal Pablo Jávega, relacionada con el asesinato ocurrido el 25 de noviembre de 2006.
En un informe, el MPF indicó que “una persona de sexo masculino figura como aportante compatible con las huellas genéticas recolectadas en cinto de bata que fuera ubicado anudado en el cuello de la víctima y de vello secuestrado en zona inguinal de la misma”.
Las muestras de ADN obtenidas en ambas pruebas señalan de manera directa a Bárzola, residente de Río Cuarto.
El resultado es el fruto del trabajo colaborativo e interprofesional entre el Ministerio Público Fiscal y el Centro de Genética Forense del Poder Judicial de Córdoba, en colaboración con el National Center for Forensic Science de la Universidad de Florida, Estados Unidos, así como con el apoyo del Ministerio de Justicia de la provincia de Córdoba.