De acuerdo con el Observatorio de Violencias por Motivos de Género "Mercedes Pagnutti", en el transcurso de 2024 se reportaron en todo el país un total de 265 muertes violentas. De estas, 255 se clasifican como femicidios, 7 como trans/travesticidios y 3 como lesbicidios. Asimismo, 168 niños, niñas y adolescentes perdieron a sus madres.
El análisis abarca desde enero hasta el 21 de noviembre de este año y revela que el 75,1% de las víctimas tenía algún tipo de relación cercana con su agresor. En los datos se observa que el 35,5% eran parejas, el 14,7% ex parejas, el 12,1% eran familiares y el 12,8% se conocían en un nivel superficial. Solo el 12,5% de los casos involucraban a individuos completamente desconocidos.
La situación se vuelve más preocupante al considerar que el 67,2% de las víctimas fueron asesinadas en sus hogares, ya sea en el de ellas, en el del agresor o en un espacio compartido. Además, otros lugares donde se cometieron los crímenes incluyen la vía pública y terrenos baldíos. El estudio también destaca “A estos datos de letalidad, debemos sumarle el recorte del 40% de trabajadores de la línea 144, una instancia vital para contener y prevenir. ¿Dónde alojan las mujeres y diversidades todo aquello que les acontece frente a una situación de VMG (violencia basada en género)?”.
Respecto a la metodología o el tipo de arma utilizada, el observatorio reportó que el 52,8% de las víctimas fueron asesinadas mediante el uso de algún arma. De este porcentaje, el 26,8% falleció debido a armas blancas, mientras que el 26% lo hizo a causa de armas de fuego. Además, el 13,2% de las víctimas perdió la vida a raíz de golpes, y un 6,4% fue víctima de quemaduras.
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Datos del informe de El Observatorio de Violencias por Motivos de Género “Mercedes Pagnutti”
La organización destacó que “el recorte institucional y presupuestario, el desprestigio y demonización de las instituciones y organizaciones que abordan situaciones de violencia por motivos de género, suplantadas por políticas antiderechos, están consolidando un gran retroceso, poniendo en riesgo la vida de niñeces, adolescencias, mujeres y diversidades. En lo que va del año, el 12,5% de femicidios corresponde a niñeces y adolescencias: Argentina fue el único país de las Naciones Unidas (ONU) que votó en contra de una Resolución de la Asamblea General sobre la prevención y eliminación de todas las formas de violencia contra mujeres y niñas”.
A mediados de noviembre, Argentina se convirtió en el único país miembro de la ONU que se opuso a una Resolución de la Asamblea General que buscaba prevenir y erradicar todas las formas de violencia contra mujeres y niñas. Esta resolución, que fue discutida durante la Asamblea General, obtuvo el respaldo de 170 naciones, mientras que 13 decidieron abstenerse. A pesar de esto, el Gobierno argentino instruyó a su delegación para que votara en contra. No obstante, un mes después, el país decidió cambiar su postura y apoyar la resolución.
En el marco de la reunión de la Tercera Comisión de la Asamblea General, el embajador argentino ante la ONU, Francisco Tropepi, expresó que, en relación con la resolución destinada a intensificar los esfuerzos para prevenir y erradicar todas las formas de violencia digital contra mujeres y niñas (res. A/C.3/79/L.17/Rev.1), “la República Argentina en su compromiso para velar por los derechos y la protección de todas las personas que habitan el suelo argentino, ha decidido acompañar el título de esta resolución”. Sin embargo, subrayó que el país deseaba “dejar constancia de su dis-asociación en todos sus párrafos”. El embajador argumentó que esto “se debe a la incorporación de agendas distintas de la mujer en dicha resolución”.
Finalmente, el observatorio hizo hincapié en el caso del femicidio de Sofía Delgado y analizó la situación actual en Santa Fe: “Los femicidios aumentan, la narcocriminalidad sigue operando, además con el agravante de las ya notorias consecuencias que significan el desmantelamiento del Ministerio de Género e Igualdad, el despido de trabajadoras y con ellas la implementación efectiva de medidas preventivas, de protección, y el colapso del acceso a la salud, sobre todo a la salud sexual y reproductiva”.