En estos últimos seis años, el tiempo que pasó entre el lanzamiento de la primera edición del libro “El té: Un camino de pasión, sabor y alma” y su reciente relanzamiento, pasaron muchas cosas en la vida de la autora, sommelier de té y creadora de la marca Sinfonía Blends, Mónica Devoto.

La uruguaya, que comenzó este camino como un hobby, años después de que su familia vendiera la mayoría de las acciones de la cadena de supermercados Devoto al fondo argentino The Exxel Group, abrió un Tea House en Carrasco, comenzó a abastecer a hoteles, restaurantes y grandes superficies, un segmento en el que ya tiene 120 clientes, y se convirtió en abuela.

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En paralelo, y casi sin proponérselo, volvió a encontrarse con una dinámica que conocía desde cerca: su negocio se transformó en una empresa familiar. Hoy, el negocio involucra a su yerno, a cargo del área comercial; a su hija, que trabaja en diseño, arquitectura e interiorismo; y a su hijo Lucas, que participa en logística, capacitación de clientes y ventas.

A la expansión del negocio se suman también otras facetas vinculadas a su pasión por el té, como su rol como profesora en ITHU (Instituto de Hotelería y Gastronomía), donde trabaja en la formación de nuevas generaciones interesadas en este nicho y la consolidación de Encuentro del Té, un evento que reúne cada año a especialistas, productores y aficionados de Uruguay y la región.

“Quería continuar el camino manteniendo la esencia de la primera edición, seguir transmitiendo lo que es el mundo del té, lo que ha avanzado en estos seis años el mercado y el salto que dio comercialmente la marca. Pero también contar lo personal, por ejemplo, cómo me transformé en abuela de cuatro nietos en estos seis años”, contó Devoto en diálogo con Café y Negocios sobre el libro.

A lo largo de las páginas, publicadas por Planeta, Devoto reconstruye su vínculo con el té, desde sus primeros recuerdos, ligados a sus abuelas, hasta las experiencias que fue acumulando en sus viajes por distintos países y culturas.

En diálogo con Café y Negocios, la especialista repasa su camino, los principales hitos de su negocio, la evolución de sus distintas áreas y los cambios que atravesó el mercado del té en el último tiempo. También deja entrever los próximos pasos, en los que evalúa desde la posibilidad de exportar sus productos hasta proyectos de apertura de nuevos locales Tea House en Colonia y Punta del Este.

Lo que sigue es un un resumen de la entrevista que Devoto concedió a Café y Negocios:

En el libro hablás del legado que recibiste de tu familia y de tu experiencia en la empresa familiar. ¿Qué valores o aprendizajes de esa etapa sentís que hoy están presentes en tu camino como emprendedora y en la forma en que construiste tu propio negocio?

La segunda generación de la empresa familiar tenía la condición de que si no éramos profesionales no entrábamos a trabajar y eso fue algo que marcó a toda nuestra generación de primos hermanos, que somos cerca de 28. En mi caso soy escribana, pero prácticamente no trabajé en el mundo de la escribanía, porque enseguida me incorporé al mundo comercial. Trabajar en la empresa familiar me aportó el legado de trabajo, la importancia del equipo, de esforzarse, de seguir una pasión y sobre todo el compromiso de seguir el trabajo y de seguirlo en familia. Independientemente de las diferencias que hubiera, lo más importante era mantener el negocio, unidos.

Y esa es una de las cosas que yo intento transmitir ahora a mis hijos, a mi yerno, porque nos terminamos convirtiendo en una empresa familiar. En un primer momento nunca me lo imaginé, porque comencé a estudiar esto como algo personal, como una inquietud mía, y poco a poco el camino me fue llevando a esto sin darme cuenta. Entonces hoy lo que yo les trato de transmitir es lo mismo, el legado del trabajo, la formación, el equipo y el compromiso.

¿En qué momento sentís que el té dejó de ser una pasión o un interés personal y se convirtió para vos en una oportunidad de negocio?

Creo que fue algo que se fue dando con el tiempo, no hubo un momento exacto en el que yo dije bueno vamos a empezar con la empresa, vamos a empezar a producir té.

Pero creo que uno de los puntapié que más me motivó fue Valentina, mi hija. Recuerdo que en un momento cuando yo ya hacía catas y degustaciones, me dijo: “tenes desarrollada una línea de blends ¿cuándo la vas a lanzar al mercado?”.

Yo ya sabía lo que era el comercio y sabía que era un gran paso, que era un proceso que iba a derivar en otro negocio, porque no era lo mismo Mónica Devoto como sommelier de té que ya tener un producto y lanzarlo al mercado. Una vez que uno está en el mercado con un producto aparece el compromiso de saber cumplir a los clientes, de tener un buen producto, de calidad.

Decidí tirarme al agua y seguir con este proyecto, y hoy ya hace 10 años que lancé la línea de blends Sinfonía al mercado.

¿Cómo fue el proceso de llevar esa propuesta a un lugar físico con Sinfonía Tea House?

Nosotros ya teníamos oficinas pero no venta al público. Entonces empezamos a buscar lugares en la zona, donde estamos desde hace muchos años, que nos permitieran eso, pero que también tuvieran espacio para las oficinas, para depósito, para la parte de envasado y etiquetado. Fue ahí que surgió la posibilidad de alquilar esta casa que estaba venida a menos, pero que mi hija Valentina recicló. Implicó una inversión grande, proyectada a muchos años, con el objetivo de poder seguir el proyecto.

Se reformó y la adaptamos para que sea un espacio donde las personas puedan venir, no solo a comprar té sino a tener diferentes experiencias.

Además, creamos también un espacio para catas y degustaciones que se puede alquilar para talleres, lanzamiento, y otro tipo de eventos, todos acompañados con lo que es el té, en todos siempre va a haber una tetera.

¿Cómo definirías hoy al cliente de Sinfonía? ¿Qué busca cuando se acerca a una propuesta especializada en té?

Cuando comencé mis talleres había mucha gente grande, que muchas veces no quería venir a conocer la planta del té, querían comer pastelería y disfrutar del té. Hoy en día también veo mucha gente joven. Es una de las cosas que yo noto que evolucionó muchísimo en el mercado. Hay un gran cambio de consumidores. Antes se consumía más té negro y eran mujeres más grandes. Hoy en día es mucha gente joven que viene a comprar té, varones que antes no venían, chicos jóvenes que vienen porque es una bebida saludable. Hoy en día todos nos cuidamos más y el té aporta muchísimo, antioxidantes, vitaminas, es bueno para el deporte, entonces todo eso ayudó para que el mercado creciera en cuanto a lo que es el consumidor.

La idea es que para la persona que lo recibe sea una experiencia. A mi me gusta que las personas que vienen no solo se lleven un producto, sino algo que disfruten, que les de bienestar, que los transporte a su infancia o algún lugar en el que estuvieron.

Es lo que me pasa a mi cuando creo y diseño un blend. Vals y azares lo diseñé para el casamiento de mi hija, traté de buscar un té blanco por el vestido, los pétalos de azares porque representa a los novios, Entonces siempre busco que a la persona le llegue de una manera especial. Uno lo hace en base a los sentimientos.

¿Cómo cambió la relación de los uruguayos con el té en estos años?

Yo veo que hay un crecimiento super grande. Creo que la persona que toma mate, café, también lo ha incorporado. Porque el mate lo tenes en determinados momentos del día o en determinados lugares, el café es más del cafecito del momento y ya está.

El té es de los que aporta más beneficios y se puede tomar en todos lados. Todos los chicos jóvenes andan con termos, es fácil llevarlo en el auto, es amigable para tomar de noche.

¿Qué tendencias están marcando hoy el mundo del té y cuáles empezás a ver que llegan a Uruguay?

El té frío es una de las tendencias que yo veía en el mundo y creció muchísimo en Uruguay. También se incrementó mucho la incorporación del té en los bartenders, en tragos de autor. Utilizan mucho té ahumado, la flor de hibisco o la flor mariposa azul.

Otra es incorporarlo en la gastronomía, me compran té especialmente para elaboraciones saladas y elaboraciones dulces. También las cafeterías de especialidad quieren tener té de especialidad, un buen té, la mayoría tienen hoy en día.

Todo eso influyó mucho en el crecimiento del mercado y del consumo.

¿Cómo es el proceso de producción de Sinfonía?

Siempre está la base de té, que puede ser té blanco, té negro, té verde y luego para el diseño de blends lo que se hace es incorporar diferentes materias primas, que pueden ser flores, frutas, especias. El blend tiene que tener cierto equilibrio. A mi me gusta que el blend tenga un 60% de base de té y después la materia prima. Y hay que buscar que ninguna materia prima tape a la otra, que sea bien logrado y que se sientan los sabores, que sea aromático, rico.

En cuanto a la producción, desde acá se hace el envasado y el etiquetado, y el té yo lo importo a granel. Hago la selección y el ensamblado en Alemania, porque considero que las materias primas alemanas son las mejores. Yo elijo los diferentes jardines, ya sea en Japón, en India, en Ceilán, y las materias primas, paso los porcentajes, ellos me lo ensamblan y lo importo.

Más allá del Tea House, ¿qué otros segmentos de negocio han crecido durante estos años?

Encontramos diferentes modelos de vender lo que es el producto en saquitos, que por la logística y el servicio es algo mucho más práctico y de esa forma poder llegar a todos. Hoy tenemos cerca de 120 clientes en Montevideo, Colonia y Punta del Este en este segmento, como por ejemplo I´Marangatú, Posto 5, Hotel Cottage. También trabajamos en supermercados, en Devoto, en Disco, en Tienda Inglesa, en las grandes superficies trabajamos en todas.

Después tenemos muchos mercados de tiendas naturales, como La Molienda, El Naranjo.

¿Has pensado en exportar el producto a otros mercados por fuera de Uruguay?

Es un proyecto que nos vienen pidiendo, que viene rondando, sobre todo en Argentina, Paraguay. Nosotros tenemos muchos clientes argentinos que cuando vienen a Punta del Este me piden que lleve el té a Argentina. Por eso importamos ahora otra máquina más y lo analizaremos cuando nos asentemos más en todo lo que es producto, entregas, en esta escala mayor que estamos trabajando.

Está pensado, hay una posibilidad, pero todavía no. Me gusta ir escalón por escalón, despacio y no bajar tres de golpes.

¿Y nuevas aperturas de Tea House?

Me lo han planteado. Tanto Colonia como Punta del Este son mercados que van muy bien con todo lo que es el té. Me lo tengo que replantear, ver las nuevas generaciones, pero me gustaría. Estamos abiertos, siempre hay proyectos, hay muchas ideas que tienen las nuevas generaciones que son muy innovadoras, está pensado lo del exterior, un Tea House, afuera. Las nuevas generaciones son los que traen ideas más creativas y los que quieren hacer todo más rápido.

¿Cómo te imaginas el futuro de este producto en Uruguay?

Las nuevas generaciones ya lo tienen incorporado, en el mundo surgen muchísimas opciones en cuanto a lo que son productos relacionados con el té. Todavía estamos lejos de lo que es el embotellado, y creo que por las bebidas frías es donde va a estar la oportunidad de crecimiento del mercado. La versatilidad del té te da la posibilidad de que pueda coexistir con varios productos, en varias situaciones y varios eventos y es por eso que creo que el consumo del té va a seguir creciendo mucho.

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