En la intersección entre lo público y lo privado se gestó la iniciativa de un distrito de innovación en la Zona Metropolitana. El memorando de entendimiento firmado recientemente por el gobierno y que involucra a la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, a las intendencias de Montevideo y Canelones, al Parque Científico y Tecnológico de Pando, el Parque de las Ciencias y a Zonamerica, le da un marco institucional a una zona que se construyo como innovadora a impulso de esfuerzos individuales que, a partir de ahora, serán colectivos.
El proyecto que fue presentado en las últimas semanas en conferencia de prensa por el director de la OPP, Rodrigo Arim y los intendentes de Montevideo y Canelones, Mario Bergara y Francisco Legnani, nació, además, a instancias del ecosistema emprendedor uruguayo.
Dos años atrás, una de las primeras en poner sobre la mesa la necesidad de un proyecto de este tipo en Uruguay fue la emprendedora biotecnológica Laura Macció, quien acercó una propuesta de distrito de innovación enfocado en bioeconomía junto con el referente de capital de riesgo en América Latina Lisandro Bril. En ese proyecto inicial, el distrito de innovación se concibió como un espacio donde los cofundadores de las empresas puedan residir además de trabajar, llevar a sus hijos a la escuela y rodearse de la infraestructura necesaria para potenciar a sus empresas, locales e internacionales.
Los cálculos iniciales de Macció indicaban que un proyecto de esta magnitud “podría representar un movimiento económico equivalente a aproximadamente el 7 % del PBI nacional”. “El objetivo de este proyecto, en primera instancia era generar, al menos, 50 startups que proyecten una valuación de US$ 100 millones para los próximos 10 o 15 años”, sostiene en entrevista con Café y Negocios.
Pero su impacto puede ser aún mayor porque “implica retener y atraer talento, captar fondos de inversión, acelerar la innovación, fortalecer la relación entre la academia y el sector productivo, y generar empleo e impacto económico tanto directo como indirecto”, analiza la fundadora de Metabix Biotech que considera su aporte como “un pequeño granito de arena en esa etapa inicial” y celebra que la iniciativa avance a instancias del gobierno y sus aliados estratégicos.
En los hechos, su propuesta tuvo eco en los gobiernos departamentales y a nivel nacional porque ya se miraban los corredores de innovación como zonas de gran potencial. Eso llevó a que el lugar elegido para proyectar el distrito fuera la Zona Metropolitana, en torno a Pando, porque allí confluyen polos de desarrollo como el Parque Científico y Tecnológico de Pando, y Zonamerica. Al mismo tiempo, involucra al Parque de Las Ciencias, donde están las instalaciones de Google y a Antel Data. A esto también le juega a favor su cercanía con el aeropuerto y otras instituciones que se instalaron en la zona como la Facultad de Veterinaria o la UTEC.
Para el gerente general de Zonamerica, Martín Dovat, el nuevo distrito debe fortalecer su propia identidad y para eso la clave está en la interacción entre todas las partes “para que se dé el microclima correcto que permita que las ideas innovadoras puedan llegar a siguientes estadios de madurez”.
Con ese fin en la mira considera fundamental que Uruguay “se sume al mapa mundial de distrito de innovación” por medio de redes y asociaciones donde se comparten buenas prácticas y se da el posicionamiento de estas zonas.
Al respecto, la directora de Planificación Estratégica de la Intendencia de Canelones, Virginia García, se refiere a la importancia de que el distrito se incluya en la International Association of Science Parks and Areas of Innovation (IASP) que nuclea a estos centros internacionalmente, al tiempo que remarca que el distrito metropolitano puede ser un ingrediente más de la “Marca País”.
Aunque aún no están dispuestos los indicadores para delinear los objetivos concretos del proyecto, García enfatiza que “la idea es multiplicar la cantidad de empresas, de puestos de trabajo y la actividad económica dentro del distrito”.
¿Cómo es un distrito de innovación y qué ejemplos mira Uruguay?
Cuando se piensa en una región vinculada con la innovación la conexión con Silicon Valley resulta inevitable. Sin embargo, son otros los ejemplos que persigue el modelo uruguayo de distrito de innovación.
Los ejemplos que inspiran al equipo fundador del distrito son las ciudades de Medellín, en Colombia y de Barcelona, en España.
En el caso de la ciudad lationamericana los límites del distrito se cirscunscriben a la ciudad, mientras que en el caso español se hace foco en un territorio concreto, como se espera en el Área Metropolitana.
La iniciativa Distrito 22@ en Barcelona es el gran ejemplo. La iniciativa se gestó en el año 2000 y, en 2015, había logrado consolidar 1.600 nuevas viviendas y alrededor de 40.000 m2 de espacio verde, residencias estudiantiles, oferta educativa, movilidad y 8.000 empresas instaladas. Hoy reúne a más de 12.000 empresas entre las que se encuentran gigantes como Amazon o Telefónica y es uno de los principales polos de innovación y tecnología de Europa. Se estima que representa el 14,5% del PIB de Barcelona y el 12% del empleo.
En distritos como este se encuentran en un mismo territorio empresas, universidades, viviendas y centros urbanos que tienen como objetivo hacer énfasis en impulsar lo que esa zona produce en materia de innovación. En ocasiones, además de la innovación en sí, tienen fines específicos de liderar la vanguardia en ciertos rubros como biotecnología, fintech o foodtech.
Este último es el caso de Dalton, el distrito industrial foodtech que Salomón Vilensky dirige en Israel. El especialista que impulsa estos ecosistemas hace más de 25 años, trabajó recientemente para Zonamerica en el desarrollo de su parque industrial y también forma parte del grupo fundador del distrito de innovación en el triángulo conformado entre las rutas 8, 101 y 102.
En intercambio con Café y Negocios, Vilensky comparte que, en su caso, el distrito involucró una universidad, un centro de investigación y cinco parques industriales diferenciados por área de actividad. “En vez de pelearnos, lo que hacemos es realizar las infraestructuras que las empresas necesitan”, destaca el referente de innovación.
“No es solo industria, se va a tener que hablar de viviendas, de escuelas y para eso se van a necesitar incentivos diferentes”, subraya Vilensky a propósito de la necesidad de impulsar el distrito desde la política pública.
En este sentido, Paola Florio, directora de Planeamiento Territorial del Ministerio de Vivienda y ex directora de Planificación Territorial de la Intendencia de Canelones, resalta que los incentivos no son solo económicos, “hay otros que están en la órbita departamental, en el acceso a determinadas infraestructuras”, apunta la referente que asesora al proyecto.
“La idea es que sea un puntapié” afirma Vilensky que imagina más distritos de vanguardia en Uruguay. Con esta visión coincide Florio que considera que este distrito será el primero de varios distritos de innovación. “Es fundamental que Uruguay empiece a ver modelos de regiones, a reconocer el territorio más allá de los límites departamentales, y en esto este gobierno en particular viene trabajando muy fuerte en esa línea”, concluye Florio que vislumbra, por ejemplo, la posibilidad de crear un distrito forestal en ruta 5 donde se encuentran la columna vertebral de esta producción.