Más de una década después, su pasión por el deporte y una idea que nació a partir de charlas entre amigos terminó convirtiéndolos en socios de negocio. Hoy, ambos en sus treintas, están al frente de dos ligas de fútbol amateur: Punta League y Liga Pando Fútbol 8, dos proyectos que han experimentado en últimos años un fuerte crecimiento y que concentran actualmente a más de 120 equipos.
Con eso en mente, lanzaron en Pando un primer torneo con ocho equipos de la zona, aunque llegaron a disputar apenas una fecha en marzo, ya que la irrupción del Covid-19 obligó a suspender la actividad hasta mitad de año. Aun así, decidieron seguir adelante con el proyecto para sostener el compromiso con los equipos que ya habían abonado su participación.
“Había que ponerle el pecho a la bala, sobrepasar la pandemia y tratar de seguir adelante”, recordó Marrero sobre cómo vivieron ese momento.
Tras la reanudación de la actividad, la liga retomó su crecimiento y, según sus impulsores, experimentó un boom una vez superada la pandemia.
Fue en ese momento cuando los fundadores identificaron que había un nicho desatendido en el fútbol amateur.
“Mucha gente no tuvo la oportunidad de jugar al fútbol de forma profesional y encuentra en la liga un espacio para competir, motivarse y lograr cosas con amigos”, explicó Olalde.
Además, en el último tiempo, el proyecto también logró captar el interés de jugadores con trayectoria profesional y por sus canchas ya pasaron futbolistas como Abel Hernández y Jorge Fucile.
Ese crecimiento los llevó en 2024 a evaluar su expansión hacia otros mercados del interior. Consideraron destinos como Florida y Durazno, hasta que surgió la posibilidad de desembarcar en Punta del Este, donde Olalde reside, así fue como llegaron a un acuerdo con el complejo deportivo de Solanas para disputar los partidos allí.
Cómo funciona el modelo de negocio y cuáles fueron las claves para crecer
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Hoy las ligas cuentan con distintas categorías, +30, +32 y libre, y se disputan en tres modalidades: fútbol 7, fútbol 8 y fútbol 11. A lo largo del año, entre ambas estructuras se organizan cerca de 40 torneos, entre campeonatos de verano, copas y competencias anuales. Solo el año pasado se jugaron entre 3.200 y 3.300 partidos entre ambas sedes, con picos de asistencia de hasta 500 personas por jornada y la participación de entre 120 y 130 equipos.
En cuanto al modelo de ingresos, los emprendedores explicaron que se sustenta principalmente en el cobro de inscripciones por equipo y por jugador, ya sea anuales o por torneo. A modo de ejemplo, en este último caso el costo por equipo ronda los $2.000, mientras que por jugador se ubica en un rango de entre $600 y $3.000 aproximadamente, dependiendo de la categoría.
A esto se suma la participación de los sponsors, que hoy cumplen un rol clave en la estructura del negocio.
Según relataron, los primeros acuerdos comerciales surgieron a partir de comerciantes cercanos, pero con el crecimiento de la liga comenzaron a acercarse marcas de mayor porte, atraídas por el flujo de público. Actualmente, esto los llevó a trabajar con firmas como Schneider y Asistencial.
“Al principio fuimos puerta a puerta; hoy son las marcas las que vienen y son un pilar fundamental para poder crecer”, señalaron.
En paralelo, con el tiempo fueron incorporando premios, servicios de fotografía y cobertura audiovisual, así como beneficios para jugadores a través de acuerdos con comercios y servicios. Esta estructura permitió generar una red de trabajo que hoy involucra a más de 30 personas, entre veedores, árbitros, diseñadores, programadores etc.
“Queremos que el jugador llegue y se sienta lo más profesional posible, como si estuviera jugando en la Champions”, resumió Marrero.
En esta línea, otro de los factores que los fundadores consideran clave es sostener un espacio libre de violencia, con reglas claras y un marco de convivencia definido. Para ello, remarcan que la disciplina es un aspecto no negociable y que la liga cuenta con un estatuto propio que regula el comportamiento de los jugadores.
“Sabemos que el deporte es un caño de escape de la sociedad porque hoy en día miras las redes y hay lío en el básquetbol, lío en el fútbol, lío en todos lados. Nosotros tratamos de ser la excepción, de tener el diferencial de que los jugadores sepan que acá vienen a jugar al fútbol, que hay buenos jueces, que hay veedores, que todo está grabado, y que el que se desubica es invitado a retirarse”, sostuvo Marrero.
En ese camino, los fundadores reconocen que la aplicación de estas reglas implicó tomar decisiones difíciles en los inicios del proyecto, pero necesarias para consolidar el crecimiento.
“Desde el momento uno sabíamos que nos sumaba más tener cuadros que expulsarlos pero siempre entendimos que era la manera para crecer”, reconoció Olalde.
Torneos internacionales y el desarrollo de un complejo deportivo en Pando: los planes a futuro de los emprendedores
Los fundadores ya proyectan los próximos pasos del emprendimiento y en diálogo con Café y Negocios adelantaron que el proyecto más inmediato es el desarrollo de un complejo deportivo en Pando, que impulsan junto a un grupo inversor. La iniciativa contempla la construcción de canchas sintéticas donde se disputarán varios de los partidos de la liga. En paralelo, adelantaron que a partir de este nuevo espacio buscarán impulsar la participación de equipos femeninos, algo que intentaron concretar en Punta del Este sin éxito.
Otra de las apuestas a futuro es la organización de torneos internacionales de fútbol amateur con sede en Uruguay. En esa línea, los fundadores viajaron el año pasado a Roma para conocer de primera mano cómo se desarrollan este tipo de competencias y consideran que el país reúne las condiciones para ser anfitrión de una propuesta de esa escala.
“El fútbol amateur tiene un techo infinito. Vamos paso a paso, analizando los mercados y abiertos a probar si surgen oportunidades",señalaron.
En cuanto a nuevas expansiones geográficas, si bien reconocen que han surgido oportunidades, aseguraron que hoy el foco está puesto en consolidar las dos ligas actuales y seguir mejorando la propuesta.
"Mucha gente hoy nos pregunta a qué nos dedicamos y cuando decimos que organizamos eventos o tenemos una liga no lo ven como un negocio. Es cierto que nosotros no lo vimos desde el principio como un negocio. Hoy aspiramos a que sea una empresa familiar, porque ya somos familia y creemos que al final el foco es invertir para que los equipos se sientan bien y todo lo demás viene solo”, cerraron los emprendedores.