China puso en marcha en el desierto del Gobi una central híbrida que combina energía solar fotovoltaica y termosolar para producir electricidad durante el día y extender la generación después de la puesta del Sol.

El proyecto, ubicado en la ciudad de Hami, en la región autónoma de Xinjiang, alcanza una potencia instalada de 1 gigavatio (GW) y fue desarrollado por la compañía estatal China Three Gorges Corporation (CTG).

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La instalación integra 900 megavatios (MW) de paneles fotovoltaicos con otros 100 MW de energía solar de concentración (CSP). Esta segunda tecnología permite almacenar el calor producido durante las horas de sol mediante sales fundidas y utilizarlo posteriormente para generar electricidad.

El complejo ingresó en fase de operación comercial de prueba en junio, después de haber sido conectado por primera vez a la red en septiembre de 2025. Con esta infraestructura, la nación asiática supera a la central Noor Energy 1 de Dubái, de 950 MW, y pasa a contar con el mayor complejo híbrido que combina energía fotovoltaica y solar de concentración.

¿Cómo funciona la central híbrida más grande del mundo?

El elemento que diferencia al proyecto de una central fotovoltaica convencional es su sistema de concentración solar. La instalación cuenta con 260.000 espejos móviles que siguen la posición del Sol y "atrapan" la radiación sobre un área de captación de unos 800.000 metros cuadrados. El calor obtenido permite elevar la temperatura de las sales fundidas hasta aproximadamente 550 °C.

Durante el día, los 900 MW de paneles fotovoltaicos producen electricidad y la envían a la red. En paralelo, la parte termosolar acumula energía en forma de calor. Cuando cae la noche y los paneles dejan de generar, las sales calientes transfieren ese calor para producir vapor, que acciona una turbina y permite continuar con la generación eléctrica.

El sistema está diseñado para proporcionar electricidad durante hasta ocho horas después de la puesta del Sol, sin recurrir a baterías de litio. Sin embargo, hay una precisión importante: durante esas horas nocturnas no funciona toda la capacidad de 1 GW. La generación posterior al atardecer corresponde a la unidad termosolar de 100 MW y a la energía térmica previamente almacenada.

El proyecto utiliza tecnología Linear Fresnel, un sistema de concentración solar que emplea filas de reflectores para dirigir la radiación hacia receptores térmicos. El calor almacenado en las sales puede utilizarse posteriormente para producir vapor a alta temperatura y accionar los equipos convencionales de generación eléctrica.

La superficie total del complejo alcanza unas 1817 hectáreas y la inversión fue de aproximadamente 3530 millones de yuanes. Una vez que alcance su funcionamiento comercial pleno, CTG prevé una generación anual de alrededor de 1,86 teravatios hora de electricidad.

El proyecto también busca resolver uno de los principales límites de la energía fotovoltaica: su producción depende de la presencia de luz solar. Al combinar los paneles con una instalación termosolar capaz de almacenar calor, la central puede desplazar parte de la generación hacia las horas posteriores al atardecer.

El director del desarrollo CTG Hami, Niu Jianle, destacó que el almacenamiento térmico permite complementar la producción fotovoltaica diurna con generación durante la noche y señaló que la tecnología termosolar puede aportar capacidad de almacenamiento de larga duración.

La central forma parte de una expansión mayor de este tipo de infraestructura en China. En la misma región de Hami ya comenzó la construcción de otro complejo híbrido de 1,5 GW, con 1,3 GW de generación fotovoltaica y 150 MW de energía solar de concentración. Además, CTG proyecta ampliar la base energética de Hami hasta alcanzar los 3 GW.

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