La carrera por la inteligencia artificial enfrenta a China y Estados Unidos en una competencia cada vez más feroz. Una disputa que ya no es solo tecnológica, sino que alcanza al crecimiento económico, la influencia geopolítica, y el control de la infraestructura digital.
En este contexto, quienes trabajan en el sector tecnológico uruguayo aseguran que, para países como Uruguay, la mejor oportunidad de sumarse a esta carrera no pasa por competir por volumen, sino por la capacidad de vender energía.
“Es la mejor oportunidad que tenemos y la única, en volumen no le vamos a ganar a China ni a nadie”, sostuvo Martín Alcalá Rubi, cofundador de Zapia, un asistente personal de inteligencia artificial uruguayo que en menos de tres años ha levantado un aproximado de US$20 millones, con Prosus como uno de sus principales inversores.
Este grupo inversor multinacional, que maneja activos por cerca de los US$159.000 millones de dólares, es uno de los principales inversores en Tencent, conglomerado chino propietario de WeChat, la aplicación más utilizada del país asiático y una de las empresas más valiosas del mundo.
En este marco, luego de visitar China de la mano de Prosus y conocer cómo funcionan las grandes empresas del país asiático desde adentro, la startup uruguaya Zapia cerró una alianza (partnership) con Tencent del que aún no ha revelado más detalles.
A partir de esto, además, buscan impulsar la instalación de un data center de la gigante asiática en Uruguay, que ya cuenta con un centro de este tipo en São Paulo, Brasil.
“Ahora que hicimos el primer acuerdo con Tencent la idea es tratar de fomentar cómo podemos hacer para que pongan un data center acá”, sostuvo Alcalá Rubí en el marco de un evento de AI Salon, organizado por Promtior y Mozart en el marco del ecosistema Cubo.
En este sentido el emprendedor destacó que Uruguay es un país "ideal" para instalar un gigafactory o un data center.
“Nosotros tenemos una excelente oportunidad en esta nueva era de la IA. Somos un país con más del 96% de la matriz eléctrica renovable”, sostuvo el cofundador de la startup.
Todo esto ocurre, además, en un contexto de profundos cambios para la industria tecnológica. Según el emprendedor, el sector del software, una de las principales fortalezas exportadoras de Uruguay, basada en la venta de servicios y horas de desarrollo, podría experimentar una transformación radical en el corto plazo por el avance de la inteligencia artificial.
"Quienes más conocen del tema sostienen que estamos a menos de seis meses de alcanzar la inteligencia artificial general (AGI) y a unos cinco años de la superinteligencia. Estamos a dos modelos de que la industria del software cambie radicalmente", afirmó.
Ese escenario obliga a países como Uruguay a comenzar a buscar nuevas áreas de especialización y fuentes de competitividad, una visión que no solo ha esgrimido el sector tecnológico.
En el último tiempo desde el gobierno también han señalado que el crecimiento en los próximos años estará apalancado por inversiones privadas en sectores estratégicos, entre ellos energía, data centers y celulosa.
Además del data center de Google, que se está construyendo en el Parque de las Ciencias y su puesta en funcionamiento está prevista para inicios de 2027, fuentes consultadas por El Observador señalaron que existen al menos dos empresas internacionales que están analizando la posibilidad de instalarse en Uruguay. Entre los principales aspectos que estudian se encuentran la conectividad y la disponibilidad de energía, dos factores centrales para este tipo de infraestructura. También evalúan otros requerimientos técnicos, como el acceso a agua -un recurso utilizado en los sistemas de refrigeración- y la disponibilidad de respaldo energético, tanto en generación como en transmisión. Según pudo saber Café y Negocios Tencent es una de las empresas que en los últimos meses inició gestiones para entrar en contacto con el gobierno.